El desempleo sigue aumentando en Brasil y supera la barrera del 13%

Jorge SVARTZMAN
Una persona desempleada mira ofertas de trabajo en el centro de Sao Paulo, en Brasil, el 31 de enero de 2017 (AFP/Archivos | Nelson Almeida)

El índice de desempleo en Brasil superó por primera vez la barrera del 13%, situándose en 13,2% en el trimestre diciembre-febrero, frente a 12,6% en el trimestre anterior, informaron el viernes fuentes oficiales.

El aumento coincide con la estimación promedio de 24 analistas consultados por el diario económico Valor.

El incremento marca un aumento interanual de 3 puntos porcentuales (10,2%) --un récord igualmente desde el inicio de la actual serie histórica en 2012-- y demuestra la degradación del mercado laboral en la mayor economía latinoamericana, sumida desde hace más de dos años en la peor recesión de su historia.

En total, 13,5 millones de personas se hallan en busca de un empleo, precisó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Ese contingente registró un aumento de 1,4 millones de desempleados respecto al trimestre septiembre-noviembre de 2016 y de 3,4 millones en comparación con el mismo periodo de un año atrás.

Aunque esperado, el dato se suma a la debilidad de otros indicadores, que obligaron al gobierno conservador de Michel Temer a revisar a la baja sus previsiones de crecimiento en 2017, de un inicial 1% a apenas 0,5%, después de que el PIB se contrajera 3,8% en 2015 y 3,6% en 2016.

- Festejos prematuros -

Temer festejó este mes con bombos y platillos el anuncio de que las contrataciones del sector privado formal registraron en febrero el primer aumento neto (+35.600 puestos) desde marzo de 2015.

Pero en el trimestre diciembre-febrero, el número de empleados del sector formal cayó un 1% trimestral y un 3,3% interanual, totalizando 33,7 millones de personas, de una fuerza laboral total de 89,3 millones de personas.

La mejora de las contrataciones en febrero "es real, pero no corresponde necesariamente a una curva", advierte Jason Vieira, de Infinity Assets Management.

"El desempleo seguirá empeorando" y podría llegar "al 14% en el tercer trimestre", agrega.

El empleo suele ser uno de los últimos parámetros en registrar mejoras en procesos de recuperación.

Ello se debe, según los analistas, tanto a las vacilaciones de las empresas para contratar como al hecho de que muchas personas vuelven a buscar trabajo, y a incrementar las listas del paro, cuando hay alguna perspectiva de encontrarlo.

Por sector, en el periodo diciembre-febrero, las mayores reducciones trimestrales de plantilla afectaron a la administración pública y los sectores de seguridad social, salud, educación y servicios sociales (-4,4%) y a la industria en general (-2%).

Hubo, en cambio, aumentos de efectivos en los sectores de alojamiento y alimentación (+3,5%) e información, actividades financieras e inmobiliarias (+2,2%).

- Entre recorte de tasas y recorte de gastos -

Entre los últimos datos susceptibles de empañar el optimismo oficial, figuran una contracción de 0,7% de las ventas minoristas en enero. Y en la estimativa previa de enero (índice IBC-BR), el PIB brasileño se contrajo un 0,26% mensual y un 0,79% interanual.

El gobierno también festejó la fuerte caída de la inflación en los últimos meses, y el Banco Central indicó el jueves que ello le dejaba espacio para acelerar los recortes de las tasas de interés, actualmente en 12,25%, una medida reclamada por empresarios y sindicatos para poder reanimar la inversión y el consumo.

Pero el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, no da señales de flexibilizar sus planes de saneamiento de cuentas, y el miércoles anunció un recorte de gastos de 42.100 millones de reales (13.400 millones de dólares) para cubrir parcialmente el déficit de las cuentas del gobierno.

Meirelles optó por esa solución, aunque no descartó posteriores aumentos de impuestos.

Para reactivar la economía, Temer y Meirelles tienen en agenda reformas que crean fuertes resistencias políticas y sociales, como la de las jubilaciones y de la legislación laboral.

Las críticas vienen incluso de sus propios aliados en el Congreso, temerosos de perder sus escaños en los comicios generales de fines de 2018, en un contexto político explosivo por las denuncias de corrupción del caso Petrobras.