Descubren cómo los murciélagos, una vez liberados, mantienen los amigos que hicieron en cautividad

Descubren cómo los murciélagos, una vez liberados, mantienen los amigos que hicieron en cautividad

Tener amigos que te acompañen cuando te enfrentas a un entorno nuevo siempre es positivo. Da igual si eres un ser humano en un nuevo entorno social, un primate en un ecosistema desconocido… o un murciélago al que han liberado en la naturaleza, como explica un artículo reciente.

Porque resulta que los vampiros, una especie de murciélago hematófago (Desmodus rotundus), forjan amistades e interacciones en cautividad que luego mantienen cuando son liberados. Algo que, hasta ahora, sólo se había demostrado en primates.

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Pero ¿cómo se ha demostrado? Los responsables del artículo han creado unos pequeños aparatos, con un peso similar al de una moneda de céntimo de euro – por debajo de los 2,5 gramos – y que emite una señal al encontrarse cerca de otros emisores. Cada emisor tiene un código de identificación único, con lo que se puede saber qué individuos interaccionan.

Y cuando hablamos de interaccionar, nos referimos a comportamientos concretos, no a que simplemente estén uno cerca del otro. Estos murciélagos se acicalan como parte de sus relaciones sociales, una actividad que si no es recíproca se acaba perdiendo.

Vamos, que con el experimento que han llevado a cabo, los científicos han podido determinar de manera muy clara que las relaciones sociales que se generan en cautividad se mantienen una vez liberados. No todas, evidentemente, pero sí en un número significativo.

Puede parecer poco más que una anécdota. Pero tiene varias implicaciones, una de ellas muy importante: que las relaciones que se dan en cautividad en esta especie no son aquellas que se pueden dar y ya está. No se trata de que, como las posibilidades de interacción son reducidas – porque el número de individuos y el tamaño de los centros es limitado – los murciélagos se ven obligados a llevarse bien. Lo hacen de manera consciente y voluntaria.

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Como ya hemos dicho, hasta ahora no se había encontrado nada similar en animales que no perteneciesen a los primates. Esto es importante, porque demuestra que este tipo de comportamientos mantenidos son más universales de lo que se pensaba.

Y hay otra razón para darle importancia. Que las amistades, los vínculos sociales, creados en cautividad se mantengan cuando los individuos son liberados mejora su supervivencia. Algo a tener en cuenta a la hora de diseñar las campañas de cría en cautividad y repoblación.