Descontrol. Preocupa el crecimiento de las fiestas clandestinas en Mendoza

Pablo Mannino
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MENDOZA.- Las fiestas clandestinas comienzan a preocupar en tierra cuyana, en medio del avance del coronavirus.El relajamiento social y la falta de controles oficiales se convirtieron en un combo explosivo para que proliferen las juntadas ilegales. Mientras, las autoridades buscan reforzar la vigilancia, pero la situación parece no detenerse, a pesar de que la provincia se encuentra en aislamiento social.

Según datos oficiales, ya son más de 100 los encuentros desarticulados desde el inicio de la pandemia, pero siguen apareciendo eventos y reuniones prohibidas. Es más, con la llegada del calor, todo tiende a agravarse.

Así se puede observar lo que viene ocurriendo en los últimos días, luego de que se viralizaran diversas reuniones entre amigos a través de las redes sociales. El último encuentro que hizo sonar las alarmas y puso en acción a la Justicia ocurrió en el dique El Carrizal, una reconocida zona del Gran Mendoza, que suele ser la elegida por los jóvenes locales durante el verano.

Las imágenes de un grupo de hombres y mujeres sin barbijo, en medio del agua, arriba de lanchas y motos, sin salvavidas y con botellas de alcohol, provocaron la reacción de las autoridades judiciales, por lo que se inició una investigación de oficio para identificar a quienes participaron del convite e imputarlos por violar el artículo 205 del Código Penal, que estipula de 6 meses a dos años de prisión por incumplir las medidas sanitarias oficiales dispuestas para impedir la introducción o propagación de una epidemia. Hasta ahora son 3 las personas individualizadas, quien viven en la zona este provincial.

"Acá está la fiesta, en El Carrizal. Hoy es el día de las juntadas. El coronavirus nos tenía locos y, bueno, nos vinimos todos a divertirnos un poco", fue la frase de uno de los participantes de la juntada, mientras filmaba a sus amigos. Días atrás, se detectó también una masiva reunión, de más de 400 jóvenes, en la zona de Chacras de Coria, donde cientos de jóvenes se juntaron a bailar y a tomar sin reparos. "Era un boliche al aire libre, una verdadera fuente de contagio", contaron fuentes del caso a este diario. Los vecinos dieron el alerta al 911 para que la policía actuara.

"Si bien hay muchas reuniones, no son masivas. Tratamos de llegar a tiempo. En cuanto a las fiestas más grandes han sido cuatro, y pudimos desarticularlas, con la orden del fiscal. Se han imputado y detenido a los responsables. Lo que pasó en El Carrizal, se trató de una fiesta de 50 personas y llegamos identificar a 20", explicó a LA NACION, Néstor Majul, titular de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad de Mendoza, quien asegura que durante los operativos hay personas que logran darse a la fuga. En tanto, desde la cartera de Seguridad realizan monitoreo de las redes sociales y buscan trabajar con los cuerpos de preventores de las comunas.

En tierra cuyana son más de 8.000 los imputados por violar la cuarentena, de los cuales 300 fueron condenados, en su mayoría por tener sentencias previas. En tanto, desde que se prohibieron las reuniones sociales se desarticularon más de 100 fiestas clandestinas.

En cuanto a la situación epidemiológica, que parece ingresar en una meseta, la provincia registra 46.598 casos positivos de Covid-19. En tanto, 27.129 personas ya se recuperaron. Sin embargo, se produjeron 810 fallecimientos.

Las reuniones familiares y los encuentros entre amigos en domicilios particulares siguen vedados. Pese a que el gobernador Rodolfo Suarez solicitó la habilitación de estos encuentros el mes pasado, la Casa Rosada rechazó la solicitud.