Desconfiados, miles de militares norteamericanos se niegan a vacunarse contra el coronavirus

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This handout image released courtesy of the US Department of Defense (DOD) shows US Marines with 2nd Battalion, 7th Marines, assigned to the Special Purpose Marine Air-Ground Task Force-Crisis Response-Central Command (SPMAGTF-CR-CC) 19.2, reinforcing the Baghdad Embassy Compound in Iraq on January
This handout image released courtesy of the US Department of Defense (DOD) shows US Marines with 2nd Battalion, 7th Marines, assigned to the Special Purpose Marine Air-Ground Task Force-Crisis Response-Central Command (SPMAGTF-CR-CC) 19.2, reinforcing the Baghdad Embassy Compound in Iraq on January

WASHINGTON.- Miles de militares estadounidenses se están negando a ser vacunados contra el coronavirus, causando frustración entre sus comandantes que tratan de refutar los rumores falsos en Internet y de convencer a la tropa de los beneficios de inocularse.

En algunas unidades del Ejército, apenas un tercio de los soldados accedieron a vacunarse. Aun así, los comandantes descubrieron que hay un factor que a veces convence a los reclutas a vacunarse: el despliegue a ultramar. Entre los marineros de la Armada que zarparon la semana pasada para misiones en el exterior, el porcentaje de quienes aceptaron inocularse ascendió a una cifra del 80% al 90%.

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El subdirector de operaciones del Estado Mayor Conjunto, el mayor general de la Fuerza Aérea Jeff Taliaferro, declaró en el Congreso que “los datos muy preliminares” apuntan a que apenas dos tercios de los militares accedieron a ser vacunados.

Eso es más que la población en general, de la cual apenas un 50% accedieron a vacunarse, según un sondeo de la Fundación Kaiser. Pero la gran cantidad de militares que se niegan a ser vacunados preocupa porque los soldados con frecuencia viven, trabajan y combaten en condiciones de proximidad física donde no es tan fácil ponerse barbijo.

El rechazo entre las filas armadas ocurre además en momentos en que muchos militares son desplegados a centros de vacunación en todo el país y cuando la clase política está tratando de señalar hacia las filas castrenses como un ejemplo para el resto del país.

Todavía estamos teniendo dificultades en hallar el mensaje adecuado para persuadir a la gente para que acepte vacunarse”, dijo el brigadier general Edward Bailey, director de salud del Comando del Ejército. En algunas unidades solo el 30% aceptó la vacuna y en otras la proporción alcanza del 50% al 70%.

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En Fort Bragg, Carolina del Norte, donde miles de soldados son entrenados para misiones en ultramar, un 60% accedió a vacunarse. “Esa no es la cifra que esperábamos para personal que estará en el frente de batalla”, dijo Bailey. Y afirmó haber escuchado todo tipo de excusas de parte de los soldados para no tener que vacunarse.

“Creo que la más entretenida fue una que me dijo ‘el Ejército siempre me da órdenes, pero esta vez me dio la opción, así que dije que no’”, comentó.

Los comandantes de todas las ramas armadas hicieron campaña a favor de las vacunas. Realizaron asambleas, enviaron mensajes escritos, repartieron información científica, subieron videos en Internet e incluso fotos de los comandantes recibiendo sus propias inyecciones.