"Descenso y autoritarismo cuando gobernante se aleja de Constitución"

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 23 (EL UNIVERSAL).- El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal, aseveró que cuando un gobernante se aparta de la Constitución se inicia un proceso de decadencia difícil de parar y nos acercamos más al autoritarismo.

Al recibir un reconocimiento en el marco del foro internacional "El Abogado y el Legislador, de lo Local a lo Global" en el marco del XXVI Congreso Internacional de la Federación Iberoamericana de Abogados, dijo, sin mencionar a la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, "me da tristeza que el Estado de derecho, por ocasiones, sufra embates y sufra también quebrantos".

"Si un ciudadano quebranta la ley, viola el Estado de derecho, viola la Constitución, es lamentable y debe haber consecuencias. Pero, si la viola una autoridad, una gobernadora, un gobernador, un funcionario público, es doblemente pernicioso, porque cuando se alejan del Estado de derecho los integrantes de una sociedad, esta empieza a degenerarse".

"Cuando se aparta de la Constitución, una sociedad y fundamentalmente la autoridad que debe de respetarla, se inicia un proceso de decadencia difícil de parar con el tiempo. Nos acercamos más al autoritarismo que al principio de legalidad", dijo el también coordinador de Morena.

Cabe destacar que la víspera, Layda Sansores, en su programa semanal La Hora del Jaguar, criticó a Monreal ahora por su decisión de cancelar su participación en la marcha convocada este domingo por el presidente Andrés Manuel López Obrador por viajar a España para participar en la reunión interparlamentaria con legisladores españoles.

El zacatecano, dijo que siempre defenderá la Constitución y siempre respetará la ley como el alma de la sociedad y "vamos a actuar escrupulosamente en beneficio de la sociedad, observando la ley".

Subrayó que México no puede apartarse de la ley e insistió en que es verdaderamente lamentable que la autoridad se aparte, se separe y viole sistemáticamente la Constitución y la ley sin ninguna consecuencia.

"En ocasiones, con tristeza vemos que incluso se las aplaude, se les premia, se les abraza y se les expresa simpatía por violar la Constitución y la ley. Eso debe de pasar y no debe generar ningún beneplácito para el violador o la violadora sistemática de la Constitución, no de la ley", agregó Monreal.

Dijo que los legisladores no deben aceptar presiones de ningún poder externo, organismo autónomo o grupo económico que pretenda desviar, distorsionar o degenerar el contenido de una norma jurídica constitucional o legal.