El desbloqueo del TC permitirá que haya una mayoría progresista con varias leyes por las que aún pronunciarse

Sede del Tribunal Constitucional
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Fin del bloqueo. Tras varios meses con varios de sus miembros con el mandato caducado, el Tribunal Constitucional se renovará en los próximos días con la entrada de cuatro nuevos magistrados, los dos elegidos por el Gobierno (Juan Carlos Campo y Laura Díez) y los otros dos propuestos por el CGPJ (María Luisa Segoviano y César Tolosa). Sus designaciones provocarán un vuelto en la sensibilidad mayoritaria del Tribunal de garantías: en los próximos años, habrá una mayoría progresista en un momento en el que todavía hay varias leyes en estudio y sobre las que emitir una resolución.

Todo se decidió por sorpresa en la jornada de este martes. Después de varias semanas de absoluto bloqueo por la falta de predisposición de la parte conservadora del CGPJ para llegar a cualquier acuerdo, el sector progresista renunciaba a su candidato, José Manuel Bandrés, por “sentido institucional”. Pese a que ambos bloques habían acordado en un principio que no habría vetos, Bandrés se convirtió en una línea roja para los conservadores, que veían en él un perfil próximo al Gobierno. Y todo después de que durante semanas, este mismo grupo de jueces agotara todos los plazos sin proponer candidato hasta que la amenaza del Gobierno de desbloquear el poder Judicial a través de una reforma en la designación para el TC les volcara de forma inexorable a buscar una solución. 

La estrategia no surtió efecto en el primer intento, cuando propusieron a César Tolosa y Pablo Lucas, pero sí lo ha hecho en este segundo pleno extraordinario, en el que ha entrado en juego la propuesta de María Luisa Segoviano. Con los dos elegidos por el CGPJ más los dos del Gobierno se cumple el mandato constitucional de renovar el TC por tercios, lo que permitirá finalmente que haya una mayoría progresista en el tribunal de garantías de siete frente a cuatro. Resta renovar a Alfredo Montoya, quien renunció el pasado verano aquejado de una enfermedad.

María Luisa Balaguer, favorita para ser la presidenta

Una vez esté configurado, el nuevo TC deberá pronunciarse sobre algunas cuestiones muy relevantes como la ley de eutanasia, la de educación, la de memoria democrática, la del ‘solo sí es sí’ o hasta la ley del aborto de Zapatero de hace más de doce años, todas ellas recurridas por PP o Vox.

Aunque primero, habrá que elegir nuevo presidente tras la salida del actual, Pedro José González-Trevijano Sánchez.  María Luisa Balaguer y Cándido Conde-Pumpido - los dos progresistas - parten como favoritos, aunque es probable que el bloque conservador se decante por la primera.

El bloqueo del CGPJ, aún pendiente

Resuelto el bloqueo del TC, queda aún por decidir el del CGPJ. Los vocales que han desbloqueado la renovación del TC llevan 4 años y 23 días en funciones. Su mandato de cinco años caducó el 4 de diciembre de 2018 y, tras varios intentos de acuerdo, alguno de ellos prácticamente cerrado, ahora nadie apuesta por que se renueve antes de las próximas elecciones generales.

Gobierno y oposición han protagonizado varias intentonas para alcanzar un acuerdo que rompa este bloqueo, pero todas ellas han fracasado. La última, según el PP, por la iniciativa legal del PSOE y Unidas Podemos para reformar el delito de sedición. Mientras, la Comisión Europea insiste a España en la urgencia de renovar el CGPJ y, una vez completado ese proceso, cambiar el modelo de elección de los vocales.

Una de las consecuencias del bloqueo es que el CGPJ no puede designar cargos judiciales mientras esté en funciones, lo que ha generado ya la acumulación de un total de 71 nombramientos discrecionales pendientes en distintos tribunales del país, 18 de ellos en el Tribunal Supremo.