DeSantis dice que la Florida se vuelve más conservadora. Está haciendo campaña en ese sentido

·8  min de lectura
Amy Beth Bennett/AP

Solo en el último mes, Ron DeSantis lanzó un anuncio muy discutido imitando a “Top Gun”, dejó la Florida para hacer campaña en cuatro estados pendulares lejanos y habló de lanzar a Anthony Fauci al otro lado de un río.

No ha sido exactamente una campaña de reelección tradicional para el gobernador.

A poco más de dos meses del día de las elecciones, el republicano de la Florida ha adoptado un enfoque poco convencional para ganar un segundo mandato, apareciendo regularmente en los titulares con un mensaje que seguramente complacerá a los conservadores —incluidos los que viven más allá de las fronteras del estado—, aunque tenga menos atractivo para el tipo de electores moderados a los que normalmente se dirigen los esfuerzos de reelección.

Ha elogiado a un controversial juez, ha asistido a mítines fuera del estado y en general se ha negado a modular su mensaje incluso después que los demócratas eligieran a su oponente en las elecciones generales, Charlie Crist, en las primarias del mes pasado.

El inusual esfuerzo no ha pasado inadvertido para los republicanos, aunque la mayoría sigue confiando en que ganará en noviembre. Y ha suscitado aún más especulaciones de que el gobernador tiene la intención de hacer crecer su reputación nacional incluso mientras busca la reelección.

“Es consistente con el candidato que siempre ha sido”, dijo David Jolly, un ex legislador republicano de la Florida que se ha convertido en crítico frecuente de su partido. “sigue sus propios consejos y los de su esposa. Evita las estrategias tradicionales. Y al igual que [el ex presidente Donald] Trump, si ha tenido éxito en eso, va a repetir esa fórmula”.

DeSantis ha insistido en que está centrado solo en 2022 y las personas cercanas al gobernador y a su campaña dicen que nunca lo han escuchado a él o a sus ayudantes mencionar una futura carrera presidencial.

En un comunicado, un funcionario de DeSantis negó que la campaña estuviera adoptando un enfoque inusual y defendió su decisión de hacer campaña en nombre de otros republicanos fuera de la Florida a tan poca distancia del día de las elecciones.

“Los demócratas están trabajando activamente para destruir los cimientos de nuestro país, y el gobernador DeSantis está feliz de apoyar a líderes audaces que están luchando por la libertad de la misma manera que él lo ha hecho en la Florida”, dijo Lindsey Curnutte, portavoz de la campaña de DeSantis. “Eso no es poco convencional: eso es liderazgo”.

El gobernador, por supuesto, está haciendo algo de divulgación política tradicionalmente adaptada, recorriendo el estado para promocionar las inversiones en infraestructura o la economía del estado y lanzando anuncios que destacan su historial como gobernador.

“Es decir, si se piensa en lo que hemos podido hacer en los últimos cuatro años en la Florida, hemos sido el centro de la libertad en este país”, dijo durante una entrevista con Fox News la semana pasada. “Tenemos gente que quiere visitarnos, gente que se ha mudado aquí. Tenemos una tasa de desempleo más baja ahora que antes del COVID, algo que nadie pensaba que fuera posible”.

Pero esos esfuerzos conviven con el material más incendiario, que suele acaparar más atención. Y esto ha hecho que algunos republicanos esperen un esfuerzo más concertado del gobernador para ir con más fuerza y consistencia más allá de las peticiones de carne roja destinadas a la base del partido.

“Todo el mundo se pregunta: ‘OK, eventualmente la pondrá en marcha, ¿verdad?’”, dijo un estratega republicano con sede en la Florida, quien pidió no ser identificado para hablar con franqueza sobre la estrategia de campaña. “Y entonces pasa otra semana. Y otra semana, y otra semana, y otra semana.

“¿Va a hacer alguna vez una campaña significativa?”, añadió el estratega.

El ‘pequeño duende’ Fauci

DeSantis comienza la elección general contra Crist con algunas ventajas claras, incluyendo una enorme ventaja financiera. El titular controlaba un arsenal político de más de $130 millones a mediados de agosto, según Open Secrets, en comparación con la suma de Crist de aproximadamente $1.5 millones. Los republicanos de la Florida también han obtenido recientemente una ventaja en el registro de electores en el estado.

El ex legislador ganó una estrecha victoria en 2018 para convertirse en gobernador, superando un clima político nacional difícil para los candidatos republicanos al ganar por menos de 40,000 votos.

Este año, el enfoque estratégico de DeSantis está llamando la atención adicional, dicen los republicanos, porque incluso si gana en noviembre, su margen de victoria final podría impulsar —o perjudicar— cualquier candidatura futura para un cargo más alto.

Trump ganó el estado por unos 3.4 puntos porcentuales en las elecciones presidenciales de 2020, y los estrategas del Partido Republicano especulan que el gobernador está buscando una victoria aún mayor: Jolly dijo que varias fuentes cercanas a la campaña le han dicho que superar el margen de Trump en 2020 es el objetivo explícito de la campaña.

En lo que va de su contienda, al menos, está intentando hacerlo sin reducir ninguna de las florituras retóricas que han marcado su mandato. La semana pasada, DeSantis llamó al Dr. Anthony Fauci —director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas— un “pequeño duende”, instando a alguien a “arrojarlo al otro lado del Potomac”. (El comentario llamó lo suficiente la atención como para recibir una reprimenda de la Casa Blanca días después).

Esa misma semana, acudió al programa de radio del conservador Hugh Hewitt para elogiar al juez de la Corte Suprema Clarence Thomas, después que el jurista conservador instara a la más alta corte del país a reconsiderar los derechos legales sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo y la anticoncepción, posturas que son impopulares para una gran mayoría de los estadounidenses.

“Queremos personas como el juez Thomas que se mantengan firmes y nunca, nunca se dobleguen ante ninguna de esas presiones”, le dijo el gobernador a Hewitt la semana pasada.

La campaña de DeSantis también lanzó la semana pasada un anuncio diseñado para parecerse a la película “Top Gun”, con el gobernador vestido como aviador naval mientras indica cómo lidiar con los “medios corporativos” hostiles.

La postura contraria a los medios de comunicación podría resonar en una amplia franja del público: los sondeos muestran que la confianza en los medios de comunicación está en mínimos históricos.

Pero esa línea de crítica —al igual que el enfoque continuo del gobernador en cuestiones de guerra cultural como los jóvenes transgénero o la atención que ha prestado a los casos de presunto fraude electoral— suele considerarse menos eficaz para persuadir a los electores indecisos ideológicamente moderados que los mensajes basados en la economía, la educación o la salud.

Sin embargo, lo más llamativo de todos los esfuerzos de DeSantis fue una gira que emprendió en agosto por cuatro estados, dejando la Florida para hacer campaña por los candidatos republicanos a gobernador en Arizona, Nuevo México, Pennsylvania y Ohio. Operadores políticos de larga experiencia dijeron que se esforzaron por recordar la última vez que un candidato importante en una contienda de reelección competitiva hizo públicamente campaña en otro lugar tan cerca del día de las elecciones.

“Es extremadamente raro”, dijo Colin Reed, un veterano estratega republicano nacional. “Y habla de su confianza”.

Mastriano

Algunos de los candidatos por los que hizo campaña en los mítines, organizados por Turning Point Action, han adoptado la falsedad de que la Trump le arrebataron as elecciones de 2020, y esto incluye al candidato al Senado de Ohio, J.D. Vance; a la candidata del partido republicano a gobernadora de Arizona, Kari Lake, y al candidato del partido republicano a gobernador de Pennsylvania Doug Mastriano. Mastriano, de hecho, estaba cerca del Capitolio cuando lo atacó una turba el 6 de enero de 2021, aunque él ha confirmado que no entró en el edificio.

Si la presencia de Mastriano en el Capitolio molestó a DeSantis, no lo demostró: Durante su aparición en Pittsburgh, el gobernador dijo que “Pensilvania es ahora el estado pendular más importante del país” porque su propio estado de la Florida se ha vuelto “más rojo”.

Hacer campaña con esos candidatos envió un claro mensaje sobre sus ambiciones políticas, dicen los estrategas políticos.

“La Florida es un estado rojo, pero no es el rojo de Doug Mastriano”, dijo Rick Wilson, un viejo estratega político en la Florida y frecuente crítico de DeSantis. “No es el rojo de J.D. Vance. Está tratando de ganar las primarias de Fox, y las primarias de MAGA, con mucha anticipación. Y le está funcionando”.

Algunos aliados de DeSantis insisten en que el enfoque del gobernador es producto de un político con un fuerte conjunto de creencias que se alinean con los propios valores del público. Otros republicanos reflexionan en voz baja que un cambio abrupto en el acercamiento a los electores por parte del gobernador, que suele ser belicoso, no pasaría la prueba del olfato con los electores, incluso los moderados, que están demasiado acostumbrados a ver su lado combativo. Y con el calendario a punto de llegar al Día del Trabajo, cuando se cree que el público en general empieza a prestar más atención a las elecciones, algunos estrategas piensan que la campaña podría ajustar su enfoque.

Pero otros piensan que el esfuerzo es parte de una estrategia racional de DeSantis, centrada en hacer salir a la base conservadora y abrumar a su enemigo demócrata Charlie Crist.

“Él piensa en esta elección con la mirada puesta en que, ‘si subo mi puntuación con la base, no tengo que competir contra Charlie”, dijo Wilson.