DeSantis cambió el mapa político de la Florida. ¿Serán permanentes los cambios?

Rebecca Blackwell/AP

En su discurso de victoria el martes, el gobernador Ron DeSantis dijo que su victoria sobre el demócrata Charlie Crist había “cambiado el mapa político”.

No era una hipérbole.

El gobernador republicano logró voltear ocho de los 13 condados que había perdido en su primera elección en 2018 y mejoró su posición en cada uno de los 67 condados de la Florida.

Eso llevó a DeSantis a la victoria más amplia de un gobernador de la Florida desde 1982, cuando el demócrata Bob Graham ganó la reelección con más de 64% de los votos en la Florida.

DeSantis tenía cuatro años en ese momento.

DeSantis vio su mayor ganancia en Miami-Dade, con una mejora de 16 puntos respecto a su desempeño en 2018. También mejoró en casi 16 puntos en el Condado Hendry y en más de 14 puntos en Osceola. Son, no por casualidad, los tres condados más hispanos del estado, y la capacidad de DeSantis para ganar una mayor proporción de electores hispanos fue un motor clave de su notable victoria.

Fernand Amandi, uno de los socios de la empresa de encuestas Bendixen & Amandi International, describió la victoria de DeSantis el martes como una “elección de realineación” para la Florida.

“Realmente no se puede ganar el estado por las cantidades históricas que un republicano lo hizo sin entender que hubo algún tipo de cambio tectónico”, dijo. “La pregunta es si estos cambios son permanentes”.

La firma de Amandi hizo encuestas entre hispanos para las dos campañas presidenciales de Barack Obama y dijo que el éxito de la campaña demócrata en la Florida —que ganó por estrecho margen tanto en 2008 como en 2012— fue resultado de ganarse a los electores hispanos, incluso entre la comunidad cubanoamericana, confiablemente republicana.

El mejor desempeño de DeSantis entre los electores hispanos fue, dijo Amandi, gracias a un esfuerzo sostenido de los republicanos para crear un mayor apoyo con esos electores en todo el estado y para ampliar el atractivo del partido.

Gracias en parte a esos esfuerzos, los republicanos superaron a los demócratas en el número total de electores registrados hace un año por primera vez en la historia del estado.

Al Cárdenas, ex presidente del Partido Republicano de la Florida, dijo que la disminución de la inversión en la Florida por parte de los demócratas condujo al resultado del martes.

“Los demócratas abandonaron la Florida si se observa su gasto en el estado en comparación con el Partido Republicano”, dijo Cárdenas al Herald la noche de las elecciones. “Se necesitará más de un ciclo electoral para que los demócratas recuperen el terreno perdido”.

Amandi señaló que un Partido Demócrata debilitado en la Florida pudiera tener implicaciones más allá del Estado del Sol.

“Si los republicanos piensan y saben que no tienen que competir en la Florida, eso va a liberar decenas de millones de dólares”, dijo. “Al competir en la Florida, se obliga a los republicanos a jugar a la defensiva”.

Crist pudo ganar los condados Gadsen, León, Broward, Alachua y Orange, pero DeSantis tuvo un mejor desempeño en estos bastiones demócratas que en 2018. Los dos condados en los que Crist obtuvo mejores resultados —Gadsden y León— tienen una alta proporción de electores negros, lo que sugiere que DeSantis no ha tenido el mismo éxito para ganarse a los electores negros que a los hispanos. En Miami-Dade, sin embargo, DeSantis mejoró su desempeño en los recintos de mayoría negra, ganando más de 16% de los votos en estos recintos en comparación con menos de 6% en estos recintos en 2018.

El desempeño de DeSantis el martes no hizo más que aumentar la especulación desenfrenada sobre si se postulará a la presidencia y se enfrentaría al ex presidente Donald Trump en las primarias republicanas, y ofreció un punto de comparación con los resultados de Trump en las elecciones presidenciales de 2020.

Aunque el electorado de las elecciones intermedias y el de las presidenciales es diferente —los electores de las intermedias suelen ser mayores y tienen menos probabilidades de haberse mudado recientemente—, DeSantis también superó la cuota de votos de Trump en 2020 en todos los condados del estado. Su mayor aumento con respecto al desempeño de Trump en 2020 fue en el Condado Hendry, y tres de los cuatro condados en los que DeSantis vio una mejora de dos dígitos en el porcentaje con respecto a Trump —Hendry, Hardee y Osceola— también están entre los condados más hispanos del estado.

En un aspecto, sin embargo, la elección del martes fue un retorno a la norma: la participación de los electores. Si bien el estado aún no ha publicado las cifras de participación, el análisis del Herald de las cifras finales de registro y los recuentos del día de las elecciones, el voto por correo y la votación anticipada sugieren que un poco más del 50% de los electores registrados emitieron una boleta en las elecciones de este año, por debajo de 63% de participación en las elecciones de 2018, que tuvo una participación elevada a nivel nacional como parte de una ola demócrata.

El periodista de investigación de McClatchy DC Shirsho Dasgupta contribuyó a este artículo.