Tras el desalojo de Guernica, el gobierno de Axel Kicillof ratificó que no dará el subsidio de $50.000 a quienes tomen tierras

Javier Fuego Simondet
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Tras el desalojo del predio de Guernica, que había sido tomado a mediados de julio, el gobierno de Axel Kicillof desligó el anuncio del subsidio de hasta $50.000 mensuales de la crisis provocada por las tomas en distintos puntos de la provincia. El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, atribuyó "la confusión" a los medios y subrayó que el plan que se publicó en el Boletín Oficial bonaerense dos días antes de la desocupación por la fuerza del terreno de Presidente Perón es una actualización de programas que existen desde 2007 y que solo se utilizan para casos de extrema vulnerabilidad. Cerca del gobernador remarcaron que los usurpadores no pueden aspirar al beneficio.

"La provincia de Buenos Aires tiene un esquema de subsidios que se generó en 2007. Se habían actualizado los topes de montos por última vez en 2009, por lo que había un retraso, porque iban de $7500 a $30.000. Lo que hicimos fue actualizar los montos y los topes", explicó Larroque en declaraciones a la radio AM 750. Esa actualización lleva la suma hasta un límite de $50.000, que puede redundar en un año en un ingreso de $300.000 si el beneficiario obtiene el monto máximo previsto y por el plazo más extendido, seis meses (originalmente, está establecido para tres meses).

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"Es un subsidio destinado a situaciones muy críticas. No está pensado para nada como un subsidio generalizado, pero rápidamente, al verlo en el Boletín Oficial, ciertos medios informaron mal y generaron confusión", completó el ministro al referirse al Programa de Asistencia Crítica y Habitacional, cuyos nuevos montos marca el decreto 938/2020, que se publicó en el Boletín Oficial el martes.

Más allá de los dichos del ministro, lo cierto es que, desde el primer minuto, dentro del gabinete bonaerense se sucedieron explicaciones cruzadas y en algunos casos contradictorias sobre el destino del subsidio: algunos funcionarios lo desligaron de la toma de Guernica, mientras otros señalaban lo contrario: que era un última apuesta por desactivar la toma antes del desalojo.

Una fuente de estrecha confianza del gobernador Kicillof planteó a LA NACION que haber tomado tierras impedirá acceder al beneficio. Aclaró que "nadie de Guernica tiene una situación tan extrema como para necesitar esa ayuda", y agregó que "no recibe ayuda quien está cometiendo un delito, y usurpar una propiedad privada lo es".

La actualización del subsidio se conoció cuando la tensión por la inminencia del desalojo en Guernica aumentaba y cosechó fuertes críticas opositoras, por la posibilidad de que pudieran ser auxiliados económicamente quienes tomaron tierras. En el marco de las negociaciones para desocupar el terreno, unas 700 familias acordaron con el gobierno provincial su salida voluntaria a cambio de subsidios de entre $15.000 y $30.000, o provisión de materiales para acondicionar las viviendas en las que estaban antes de usurpar el terreno.

Luego del desalojo, Larroque volvió al predio de Guernica, desde donde mostró en redes sociales que el trabajo del gobierno provincial continúa en el lugar. "Ahora en Guernica, Presidente Perón, seguimos asistiendo a las familias. Muchas nos manifiestan que no habían tenido acceso a las propuestas del Estado por parte de los interlocutores que las representaban", señaló, en una nueva crítica a las organizaciones que participaban en la toma. "En otros casos nos cuentan que las indujeron a no firmar ningún tipo de acuerdo aduciendo que la propuesta del Estado era falsa", completó.

Casillas incendiadas en el predio de Guernica tras el desalojo
Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez

El subsidio

En el anexo del decreto se da cuenta de la población a la que irá dirigido el subsidio. "Este programa asistirá a aquellas personas que se encuentran en extrema vulnerabilidad social dentro del territorio de la provincia de Buenos Aires", se indica en el quinto punto de ese anexo.

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Entre los datos que se conocen del programa por lo publicado en el Boletín Oficial está que se nutrirá de un fondo de $54 millones hasta fin de año, dinero que se obtendrá principalmente de las rentas generales de la provincia o de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

LA NACION solicitó al Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense información detallada sobre el mecanismo de implementación del subsidio, pero al cierre de esta nota la cartera que conduce Larroque no había brindado esos datos.

El gobierno bonaerense podrá otorgar el dinero "de oficio" o "a solicitud de parte interesada", se informa en el punto siete del anexo. La Subsecretaría de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad es el área encargada de definir el monto de cada subsidio, de acuerdo a "la composición de los grupos familiares y al índice de vulnerabilidad". Juliana Petreigne, una dirigente de La Cámpora del distrito de Rauch, es la titular de esa subsecretaría.

El subsidio, según la norma que firmó Kicillof, deberá destinarse a "gastos de alojamiento, materiales de construcción, alimentos, elementos de higiene personal, elementos de prevención, entre otros elementos de primera necesidad".