España: los desafíos de un gobierno que nació débil

José Manuel Romero

MADRID.- El primer gobierno de coalición de la reciente etapa democrática nace débil y enfrentado al problema de Cataluña, la crisis territorial más compleja en la historia de España. Los socialistas del PSOE y Unidas Podemos suman 155 diputados en el Congreso y necesitarán el apoyo de otros 21 parlamentarios para aprobar las reformas que prometieron en materia económica, judicial, social y medioambiental. El PSOE pactó además la investidura de Pedro Sánchez, con partidos de escasa representación parlamentaria más el Partido Nacionalista Vasco (PNV) e Izquierda Republicana de Cataluña, ERC (en este caso por la abstención de sus 13 parlamentarios).

Gabriel Rufián, vocero de ERC, vinculó la estabilidad del actual Ejecutivo con una mesa de negociación sobre el futuro de Cataluña, que debe reunirse por primera vez dentro de dos semanas.

El PSOE pretende concluir esas conversaciones entre el gobierno central y el de la Generalitat con una reforma del Estatuto catalán que mejore el autogobierno de esa comunidad autónoma. Pero el Partido Popular (PP) ya anunció, antes incluso de conocer el contenido de las reformas, que recurrirá ante el Constitucional el nuevo Estatuto si llega a aprobarse en el Parlamento catalán.

ERC buscará en la mesa de negociación conseguir la autorización para celebrar un referéndum de autodeterminación en Cataluña, algo que precisaría de una reforma constitucional para la que el gobierno no tiene los votos necesarios en el Congreso.

En otro ámbito, el Ejecutivo de Sánchez pretende reformar el sistema de pensiones ya que el gasto anual supera desde hace varios años los ingresos. El plan consiste en eliminar algunos gastos impropios de la Seguridad Social y reducir las bonificaciones a la contratación. Además, planean derogar las reformas que aprobó el gobierno del PP sobre el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización de las pensiones, de manera que se garantice su aumento anual similar a la subida de los precios . Sobre este aspecto hay un consenso casi general en la Cámara.

En cuanto a la reforma laboral, el Ejecutivo busca abordar una serie de medidas que supondrán de hecho la derogación de muchos aspectos, no todos, de la reforma aprobada en 2012 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Entre los retos que marcaron PSOE y Unidas Podemos estarán la elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y prohibir el despido por ausentismo laboral causado por bajas por enfermedad.

De momento no hay pactos ni compromisos sobre la eliminación del abaratamiento del despido que aprobaron los gobiernos de Zapatero (de 45 a 33 días por año trabajado) y de Rajoy (de 33 a 20 días por año trabajado).

Por último, el PSOE y Unidas Podemos anuncian una ley de cambio climático y transición energética para alcanzar en 2050 una generación de electricidad cuyo origen sea 100% renovable; y entre el 85% y el 95% antes de 2040.

Diario El País