¿Por qué la derrota del Heat ante los Lakers se asoma como una tendencia preocupante?

Mark J. Terrill/AP

Apenas unos minutos después de una de las peores derrotas de la temporada, el entrenador del Heat Erik Spoelstra no se anduvo con rodeos en la conferencia de prensa posterior al partido.

“Ha sido extremadamente decepcionante”, expresó Spoelstra.

“Cada vez que tenemos un poco de equilibrio en la temporada llega un revés decepcionante. Eso es lo que pasó esta noche [miércoles] ante los Lakers.

Todo parecía ir bien para el equipo de Miami que tenía ocho victorias en sus últimos 11 encuentros, con una racha de dos triunfos y dos juegos arriba de .500 por primera vez esta campaña.

La oportunidad era ideal para aprovechar ese impulso ante un club de Los Angeles agotado por las lesiones.

Pero el Heat terminó el día con una derrota 112-109 ante unos Lakers que no tenían a sus tres mejores anotadores: LeBron James (enfermedad no relacionada con COVID), Anthony Davis (lesión por estrés en el pie derecho) y Lonnie Walker IV (rodilla izquierda).

Miami (20-19) tiene ahora marca de 2-2 en su gira de cinco partidos por la costa oeste y necesita una victoria este viernes ante los Suns en Phoenix (10 p. m., Bally Sports Sun y ESPN, Radio Mambí 710 AM) para regresar a casa con récord ganador.

“Hay que darle crédito a los Lakers. Jugaron con un gran motor y mucho espíritu”, agregó Spoelstra.

El Heat abrió el juego con su alineación titular preferida de Kyle Lowry, Tyler Herro, Jimmy Butler, Caleb Martin y Bam Adebayo por decimocuarta vez en esta temporada.

La ofensiva del Heat disparó para un 27.6 por ciento de efectividad en los triples (8 en 29 intentos) mientras que Adebayo y Butler se combinaron para anotar 57 puntos con un 53.3 por ciento de efectividad en los tiros de campo.

El resto de los jugadores aportaron solo 52 unidades, con un 38 por ciento en los tiros de campo y 25 por ciento en los disparos fuera del perímetro.

“Creo que nuestra ofensiva en general fue lenta y no correspondió a como lo estábamos haciendo al principio de este viaje”, aseguró Spoelstra.

“Incluso en la derrota en Denver generamos muchas oportunidades. Ante los Lakers lucíamos lentos, llegábamos tarde para los tiros y no supimos mover la pelota bien y encontrar la ventaja’’.

“Dejamos que la defensa rival se preparara y luego luchamos contra el reloj en la segunda mitad del partido. Y ese no es el estilo con el que hemos estado jugando, particularmente porque nuestra ofensiva mejoró en las últimas semanas”.

Sin embargo, la defensa del Heat fue el mayor problema al final del encuentro.

Con Miami arriba por tres puntos con 5:57 restantes en el cuarto parcial, los Lakers se recuperaron para ganarlo al anotar en 11 de sus últimas 12 posesiones, a pesar de no tener a James y Davis.

Casi toda la ofensiva de los Lakers en esa reacción tardía fue generada por Dennis Schroder y Russell Westbrook, quienes superaron constantemente la marca del Heat.

“Es parte del juego”, sostuvo Butler. “Tenemos que encontrar una manera de defender el balón. Es tan simple como eso.”

Pero lo que lo hace aún más frustrante para los entrenadores y jugadores de Miami es que esta no es la primera, segunda o tercera fea derrota del equipo esta campaña.

En la lista están un revés en Memphis el 5 de diciembre ante los Grizzlies al que le faltaban cuatro titulares, un fracaso en casa el 6 de diciembre ante los Pistons de Detroit y otro en Miami el 10 de diciembre ante unos Spurs de San Antonio en reconstrucción.

¿Por qué siguen ocurriendo estas derrotas?

“Claro que lo sé”, afirmó Butler cuando se le hizo esa pregunta.

“Simplemente no defendemos. No pasamos el balón. Es duro. Creo que todos simplemente tienen su parte de culpa, pero todos quieren ganar. Somos un equipo y vamos a estar juntos. Así es como ganamos en el pasado, así es como lo haremos ahora y probablemente en el futuro”.

Lowry ofreció una teoría detrás de esos sonados fracasos.

“Concentración, supongo. Tal vez eso sea una cosa”, expicó Lowry.

“Tenemos que concentrarnos en lo que hacemos y comprender cada situación. Todos estamos en la misma página y simplemente no podemos desconcentrarnos. Tenemos que jugar al nivel que sabemos hacerlo’’.

Debido a su incapacidad para encadenar largas rachas ganadoras, Miami tiene 39 partidos y aún no ha superado los dos juegos por encima de .500.

Miami llegó a este punto la temporada pasada con un récord de 24-15 y finalizó en la cima de la Conferencia Este.

Las lesiones podrían explicar algunos de los contratiempos del club esta campaña.

Los jugadores lesionados del Heat se han perdido 151 encuentros, la segunda mayor cantidad por un equipo en la liga.

El miércoles fue solo una derrota, pero se asoma como tendencia preocupante.

El Heat, en el octavo lugar en el Este, tiene marca de 9-7 contra equipos por debajo de .500 esta contienda.

En la pasada temporada exhibió récord de 25-9 contra esos mismos clubes perdedores.

“No podemos darnos el lujo de desmoronarnos sabiendo lo buen equipo que somos”, sentenció Butler.

“Solo tenemos que resolver esto y esperar que cada vez que comencemos a ganar vengan las rachas’’.