Prudencia inversora domina escena financiera de Argentina ante balotaje, firme caída semanal en activos

Un operador mira una pantalla en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires

Por Jorge Otaola

BUENOS AIRES, 27 oct (Reuters) -Los negocios financieros de Argentina continuaron el viernes con cautela y volúmenes recortados por la incertidumbre ante el próximo balotaje presidencial, donde competirán dos candidatos con posturas políticas opuestas, en momentos en que el país sufre una galopante inflación y presión devaluatoria.

El oficialista de centroizquierda y actual ministro de Economía, Sergio Massa, defensor del peso como moneda, logró una inesperada victoria en las urnas durante la primera vuelta electoral y descomprimió las presiones dolarizadoras de carteras frente a su contrincante ultraliberal Javier Milei, que enarbola el cambio de divisa para la economía.

Esta proyección impulsó una sostenida caída semanal en los activos argentinos, con rondas del peso retraídas luego de firmes devaluaciones en los últimos meses.

Massa registra una intención de voto del 42,3% frente al 34,3% de Milei para el balotaje del 19 de noviembre, según la consultora Analogías, una encuesta que se conoció un día después de una fractura en el otro frente que compitió en los comicios por el polémico respaldo de su candidata de centroderecha, Patricia Bullrich, al representante liberal.

"Las expectativas sobre una potencial victoria presidencial de Milei parecen repuntar. Pero esta vez tratándose de un candidato mucho más moderado", dijo la consultora Delphos Investment.

"Lo primero se refleja en papeles 'defensivos' o 'dollar-linked' que suben más que el resto de los mercados, movimiento opuesto al observado tras la sorpresa del oficialismo en las generales", agregó.

La bolsa porteña cedió un 2,61%, luego de arrastrar un derrumbe del 15,95% en la semana al desvanecerse parcialmente la probabilidad de una dolarización, mientras que los bonos soberanos pasaron a perder un 1,4% contra un firme retroceso del 7,5% en los cuatro días previos, junto a un riesgo país que bajaba a 2.559 puntos básicos a las 2000 GMT.

Este reacomodamiento de los mercados domésticos a la coyuntura política se reflejó en la cotización del vapuleado peso, que en el mercado cambiario alternativo -donde se dolarizan posiciones- subió a 858,2 por dólar en el segmento llamado 'MEP' y se depreció ligeramente en el popular circuito informal ("blue") a 990 unidades.

Frente a esta multiplicidad de cambios, la brecha ante la cotización oficial se ubica en un inusual e incómodo 182,8%, lo que alienta también a la evasión impositiva.

"Las elecciones fueron una sorpresa. Hubo una gran remontada con Massa entrando primero y Milei segundo. (El frente) 'Juntos por el Cambio' (de Bullrich) era la fórmula más cercana a los mercados y terminó quedando afuera", sostuvo Pedro Siaba Serrate, analista de Portfolio Personal Inversiones.

"Si bien se esperaba un balotaje entre los dos candidatos, lo que no estaba previsto era el orden en el que se dio", acotó.

La paridad oficial del peso permaneció estable en 350 por dólar junto a una constante intervención del banco central (BCRA), con la aplicación de un nuevo incentivo para alentar las liquidaciones del sector exportador y apuntalar las reservas.

El BCRA se alzó este viernes con 37 millones de dólares gracias a su regulación cambiaria y logró sumar 401 millones en la semana para la contabilidad de sus reservas netas negativas. Durante octubre, acumula un saldo negativo de 457 millones de dólares, según operadores.

El Gobierno se comprometió a mantener este nivel cambiario hasta mitad de noviembre y luego devaluar mensualmente un 3%, lejos del 12,7% de inflación que soportó el país en septiembre pasado. La moneda en el circuito de contratos a futuro afirmóposiciones ante las nuevas chances de Massa.

Argentina acordó el viernes la importación de 10 barcos de combustibles para garantizar el abastecimiento local tras un aumento reciente de la demanda, dijo la Secretaría de Energía en un comunicado.

La tercera economía de Latinoamérica transita por una crisis con inflación del 138,3% en los últimos 12 meses, alto déficit fiscal, creciente pobreza y aislamiento financiero externo, salvo el vigente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 44.000 millones de dólares.

El Gobierno confía en que, tras la grave sequía que sufrió el país y que le costó 20.000 millones de dólares en exportaciones este año, el campo pueda recuperar su producción y, gracias a sus exportaciones, fortalecer las reservas del BCRA.

Mientras tanto, Argentina solicitó a una jueza estadounidense no ejecutar una sentencia por 16.100 millones de dólares derivada de la nacionalización de una parte mayoritaria de la petrolera YPF en 2012, en momentos en que el país apela el fallo.

(Reporte de Jorge Otaola;colaboración de Hernán Nessi;Editado por Lucila Sigal y Maximilian Heath)