Massa se "deskirchneriza" y Milei recalcula, pero dejan abiertos sus planes: qué factor los condiciona

La campaña para el balotaje entre Sergio Massa y Javier Milei arrancó con todo y los dos ya muestran las cartas que jugarán de aquí al 19 de noviembre, pero ambos ven que el escenario político a nivel nacional para los próximos cuatro años empezó a tomar una forma muy distinta de la que tuvo en los últimos 12 años y esto los obliga mantener flexible la estrategia electoral para no descuidar los acuerdos políticos futuros.

De entrada, Massa dio una señal clara de que intenta independizar su figura de la liturgia kirchnerista pero no solo para tratar de captar nuevos votantes, sino también hacia adentro de Unión por la Patria para marcar su impronta. Cuando dijo en la noche del domingo que quiere terminar con "la idea de la destrucción del otro" y que "la grieta se murió", le estaba hablando al votante K puro y a la base militante que hoy lo apoya.

Por su parte, Milei buscó inmediatamente congraciarse con el PRO de Mauricio Macri y de Patricia Bullrich, partido al que hasta hace poco calificaba como "socialismo amarillo". Habló de hacer "tábula rasa" tras haber llegado a calificar a la candidata de Juntos por el Cambio como "montonera asesina" y ahora espera que ellos -principalmente el ex presidente, con quien ya está en contacto- lo ayuden a seducir al votante "duro" del anti kirchnerismo.

Sin embargo, la crisis que atraviesa a la alianza opositora, la mayor fragmentación política que habrá en el Congreso y el rotundo cambio de color político en el mapa de las provincias abrió un panorama totalmente nuevo. En ese contexto, tanto Massa como Milei ya piensan sus estrategias no solo para ganar el balotaje sino también para gobernar.

Ambos decidieron dejar abiertos los numerosos casilleros de su potencial gabinete y el discurso de transversalidad política que empezaron no apunta solo a sumar votantes de otros espacios políticos sino a empezar a construir, desde antes del balotaje, la futura gobernabilidad, según coincidieron en señalar fuentes de los dos sectores a iProfesional.

Massa, entre el voto en blanco para el balotaje y los casilleros libres para la gobernabilidad

La división inicial que mostró Juntos por el Cambio, con parte del PRO más cerca de Milei y parte de la UCR más cerca de Massa, puso a los dos candidatos presidenciales a la pesca. Sin embargo, el oficialista se cuida de no dar pasos en falso en la búsqueda de acuerdos políticos.

Massa deja lugares vacantes en su eventual Gabinete y sigue con atención los movimientos del radicalismo

Fuentes del massismo señalaron a iProfesional que el candidato de Unión por la Patria "no está saliendo a buscar" a los radicales sino que "algunos de ellos están mandando mensajes por los medios y otros a teléfonos privados".

Massa sabe que en la UCR no hay una postura unánime frente al balotaje y que una parte de la dirigencia se encamina a plantear un apoyo a su candidatura solo por miedo a Milei (como el caso de la vicepresidenta del partido María Luis Storani) y otros a sugerir la "libertad de acción".

No obstante, en esa libertad de acción el ministro-candidato podría encontrar algún beneficio. Por un lado, porque algunos ya amagan en privado con acercársele. Por esto decidió "dejar vacantes lugares" de su eventual gobierno para contenerlos, según las fuentes consultadas que aseguraron que la promesa de un "gobierno de unidad nacional" no es solo un eslogan. Piensa en algo similar a lo que hizo Néstor Kirchner en 2003.

Y por otro lado, porque ese camino abre la puerta indirectamente al "voto en blanco" por parte de los votantes del radicalismo, algo que beneficiaría a Massa en el balotaje según analizan en Unión por la Patria.

"No es lo que pretendemos, pero que crezca el voto en blanco o el ausentismo favorecería al oficialismo, que se basa sobre votos positivos", deslizó una fuente que sigue de cerca la estrategia de campaña de Massa.

Milei espera por las gestiones de Macri: ¿se cierra un acuerdo para el futuro gobierno?

El ingreso al balotaje dejó en una posición mucho más incómoda a Milei en lo que respecta a la necesidad de ampliar su base de sustentación electoral. Mientras que Massa había empezado a hablar de "gobierno de unidad nacional" antes de la primera vuelta, el candidato de La Libertad Avanza se deshizo en insultos hacia todo Juntos por el Cambio incluida la propia Bullrich, en su intento por ocupar el lugar de principal oposición.

Milei espera que Macri le confirme el acuerdo con el PRO para dar forma a una nueva alianza más allá del balotaje

El giro discursivo que tuvo que dar Milei fue inmediato y tan brusco que llegó a señalar que le otorgaría el eventual "Ministerio de Capital Humano" de su posible gobierno a un dirigente de izquierda, luego de haber calificado numerosas veces a ese espacio ideológico como "zurdos de mierda".

No obstante, el objetivo de fondo de la apertura que ensaya Milei es seducir a los votantes más "anti K" de Juntos por el Cambio a través de una alianza con el PRO no solo para ganar el balotaje sino -y principalmente- para gobernar. "Si Bullrich quiere sumarse, ¿cómo no la voy a incorporar?", afirmó el libertario como primera señal hacia su propio electorado.

Según deslizaron fuentes de Juntos por el Cambio a iProfesional el libertario ya está en contacto con Macri y habría un acuerdo avanzado para ayudarlo a armar un gobierno en caso de ganar. "El macrismo ya decidió jugar con Milei", indicó un operador de la coalición opositora a este medio.

En este sentido, no pareció una casualidad que Milei saliera a destacar que Bullrich le "gusta como ministra de Seguridad". En paralelo, enn las últimas horas crecieron las versiones sobre otros dirigentes que Macri le acercaría al libertario, como el ex ministro de Justicia Germán Garavano, entre otros ex funcionarios de su gobierno.

Sin embargo, el ex presidente todavía no logró alinear a todo el PRO y por ello se postergó la reunión de la cúpula partidaria que iba a realizarse este martes. "Todavía no está muy definido, no se sabe qué vamos a hacer", reconoció una fuente partidaria al tanto de las gestiones a iProfesional.

¿Empieza una nueva era política?: el desafío de Massa y Milei

En cualquier caso, tanto los movimientos de Massa como los de Milei empiezan a mirar más allá del balotaje. Sea quien sea el ganador el 19 de noviembre, el escenario político en el que deberá moverse a partir de diciembre será muy diferente al que, con más o menos variaciones, se conoció hasta ahora. Esto puede ser clave por la crítica situación económica con la que deberá lidiar el próximo Gobierno.

Las elecciones de este año transformaron el escenario político y abrieron un ciclo nuevo

En primer lugar, el Congreso ya no estará dominado por dos grandes coaliciones sin mayoría propia con bloques minoritarios que pueden darle el quórum a uno u otro, sino que La Libertad Avanza se suma como tercer actor, con 37 diputados y 8 senadores. Es decir que la discusión parlamentaria será de tercios.

Además, esa fragmentación política se extiende a las provincias: 10 estarán en manos del peronismo, otras 10 de Juntos por el Cambio (con 5 radicales, 3 del PRO y 2 con dirigentes de origen peronista) y 4 serán gobernadas por espacios provinciales que no tienen referentes nacionales.

Ese escenario podría verse todavía más fragmentado si la coalición Juntos por el Cambio se quiebra, como anticipan algunos actores de la coalición. Es precisamente lo que intenta evitar la nueva "liga de gobernadores", donde la tensión que se vive en la cúpula de la alianza entre el PRO, la UCR y la Coalición Cívica lleva a que algunos de esos mandatarios empiecen a pensar en abrir su propia conversación con los dos candidatos presidenciales.

Ese mapa de gobernadores influirá, como siempre ha ocurrido, en las negociaciones que el próximo gobierno deberá llevar a cabo en el Congreso para construir mayorías y avanzar con su agenda.

Así, tanto Massa como Milei enfrentan el inicio de un cambio de era política que los obliga a pensar en nuevas alianzas más allá del balotaje del 19 de noviembre.