Lukaku revive sus peores pesadillas

Leipzig (Alemania), 18 jun (EFE).- Acostumbrado a engordar cada fin de semana sus estadísticas goleadoras en clubes como el Everton, Manchester United, Chelsea, Inter o Roma, Romelu Lukaku se atasca en los grandes partidos internacionales, en los que vive auténticas pesadillas de cara a la portería que han llegado a mermar su credibilidad con Bélgica, sufridora otra vez dw su ineficacia en el errático estreno del equipo de Domenico Tedesco ante Eslovaquia (0-1).

Lukaku vivió otra noche aciaga. Como la de la final de la Liga de Campeones que perdió con el Inter ante el City en 2021; o como ante Croacia, en el último partido de la fase de grupos del Mundial de Catar 2022 y tras el que Bélgica tuvo que abandonar la competición. Sus fallos en esos dos duelos, una mezcla de falta de acierto y mala suerte, colgaron a Lukaku el cartel de "gafe" oficial con el que muchos aficionados, durante los últimos tiempos, se han burlado del goleador más importante de la historia de la selección belga.

Tedesco nunca dejó de confiar en el atacante del Roma, que esta temporada acumuló 21 tantos en los 47 partidos oficiales que disputó esta temporada. Se superó a sí mismo después de dos cursos más flojos, en los que marcó 14 con el Inter en el 2022/23 y 15 con el Chelsea en el 2021/22. Aún así, quedó lejos de sus mejores marcas de su carrera (30 y 34 con el Inter en las campañas 2020/21 y 2019/20, respectivamente).

Con esos números, su seleccionador no dudó en dar la titularidad en el estreno de Bélgica a Lukaku. Sin embargo, sus afamadas actuaciones ante Croacia y el Manchester City ya flotaban en el ambiente. Las redes sociales ardían. Muchos esperaban otra aparición errática de Lukaku ante Eslovaquia. O, si no errática, marcada por la mala suerte y el gafe. Y obtuvieron su premio para generar 'memes' y burlas.

Vuelve el gafe ante Eslovaquia y las pesadillas del City y Croacia

Lukaku falló tres goles cantados. Uno, a los tres minutos, cuando se encontró con la pelota casi debajo de la portería con todo a favor para rematar y la estrelló contra el portero de Eslovaquia; el segundo, a los cinco, en un mano a mano que desperdició ante Martin Dubravka; y el tercero, al borde del descanso, tras un control espantoso que le dejó sin opciones de aprovechar un gran pase de Yannick Carrasco.

Y encima, cuando por fin acertó, fue condenado por las decisiones arbitrales. Marcó en el minuto 56, pero estaba en fuera de juego; y también en el 86, pero una mano previa de Doku detectada por la tecnología instaurada por la UEFA, arruinó su celebración. De nuevo, Lukaku, parecía gafado.

Enseguida aparecieron las imágenes de sus anteriores actuaciones. Su cabezazo errático en la final de la Liga de Campeones que habría subido el empate al marcador ante el City; o su aparición inesperada para convertirse en un defensor del conjunto inglés tras despejar con su cuerpo un remate de Dimarco que iba hacia la portería del equipo de Guardiola.

Más dramáticos por su cantidad fueron las que protagonizó frente a Croacia en el partido que eliminó a Bélgica del pasado Mundial. Entonces dirigida por Roberto Martínez, el combinado belga se quedó a un gol de alcanzar los octavos de final. No lo consiguió porque Lukaku falló todo tipo de ocasiones y de todos los colores: erró con un cabezazo debajo de la línea de gol; también con un remate extraño con la tripa a bocajarro; patentó un semitacón extravagante para fallor otra casi dentro de la portería; y culminó el carrusel con un disparo que estrelló en el palo cuando tenía todo a favor para marcar.

Ahí nació el mito del gafe. Los errores de la final de la Liga de Campeones pudieron ser una casualidad, pero con los de Croacia se colgó una etiqueta que no ha podido quitarse de encima. Y más después de su nueva actuación ante Eslovaquia con la que Bélgica perdió en su estreno en la Eurocopa de Alemania. Sin embargo, su entrenador defendió posteriormente al delantero del Roma.

"Lukaku ha estado jugando para Bélgica durante mucho tiempo y sabe muy bien cómo marcar goles. Es un jugador de primer nivel, con un gran carácter y no necesita ninguna ayuda en ese sentido. Todo el mundo está decepcionado, pero creo que podemos aprovecharlo y aprovechar esta derrota. No pudimos ganar el partido, pero hay cosas positivas que podemos sacar”, dijo Tedesco en rueda de prensa.

Ahora, el técnico italiano deberá pelear contra el gafe de Lukaku, que tendrá otra oportunidad para quitarse ese sambenito de encima ante Rumanía en el segundo partido de su selección en la Eurocopa. Sin embargo, mientras llega una cita clave para Bélgica, Lukaku, tras el choque ante Bélgica, tendrá que espantar de su cabeza las pesadillas del City y de Croacia que revivió con Eslovaquia. Su objetivo, espantar una cuarta mala noche que acabaría con su credibilidad.

Juan José Lahuerta

(c) Agencia EFE