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El juicio de la FIFA podría implicar a Fox, un jugador crucial en el fútbol

La Copa del Mundo puede haber culminado, pero el escándalo de corrupción de la FIFA pareciera no tener fin.

Casi ocho años después de que una serie de redadas madrugadoras expusieron la corrupción en los niveles más altos del fútbol internacional y más de cinco años después de la conclusión del primer juicio en la extensa investigación del Departamento de Justicia sobre sobornos en ese deporte, se tiene previsto que comience un segundo juicio el martes 17 de enero en una corte federal en la ciudad de Nueva York.

Una vez más, a los imputados se les acusa de estar involucrados en complejas tretas para pagar millones de dólares a cambio de los derechos de los partidos. Una vez más, se espera que los fiscales se concentren en los mismos torneos y cuenten con muchos de los mismos testigos. Los fiscales expondrán sus argumentos ante el mismo juez en la misma sala de tribunal con la esperanza de añadir tres condenas más al ya de por sí impresionante registro del extenso procedimiento: hasta la fecha, el gobierno ha logrado 29 condenas en el caso.

Pero tras años de centrarse en funcionarios del fútbol y burócratas deportivos, el nuevo juicio tiene el potencial de dar un giro dramático: revelaciones sobre la participación de uno de los socios de medios más importantes de la FIFA, Fox Corp., en un plan secreto para pagar millones de dólares en sobornos para fortalecer su posición en el fútbol internacional y quitarle a una cadena rival el mayor premio de las transmisiones del deporte: los derechos de la propia Copa del Mundo.

Fox en sí no está en juicio. Pero el hecho de que dos de sus exejecutivos estén siendo acusados de orquestar sobornos, ocultar pagos y traficar con información privilegiada, podría mancillar la reputación del gigante de medios, cuyo valor se estima en 17.000 millones de dólares. También podría otorgarle una renovada relevancia a una investigación de corrupción que en su momento captó la atención mundial, pero que se desvaneció de las noticias hace mucho tiempo.

“Este caso involucra un negocio heredado que no tiene conexión con la nueva Fox Corporation”, declaró un portavoz de la compañía en un comunicado. “Hemos cooperado plenamente y respetamos el proceso judicial”. El portavoz agregó que la subsidiaria de Fox acusada de estar involucrada en los sobornos, que formaba parte de una compañía conocida en ese entonces como 21st Century Fox, fue vendida en 2019.

Desde la conclusión del último juicio, la FIFA, el órgano rector del fútbol, cuya sede está en Zúrich, ha logrado organizar dos Copas del Mundo —en Rusia en 2018 y en Catar el año pasado— y embolsarse ingresos históricos, todo mientras se presenta como la víctima de su propia corrupción. Ha sido una estrategia exitosa: el verano pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos devolvió a la FIFA y sus federaciones 92 millones de dólares que había recuperado en el caso, como parte de un plan para otorgarle a los órganos del fútbol más de 200 millones de dólares en restituciones.

Gianni Infantino, el actual presidente de la FIFA, ha declarado repetidas veces que la organización que dirige ahora está libre de corrupción. Pero el caso, al menos desde el punto de vista del Departamento de Justicia de Estados Unidos, está lejos de terminar.

En el juicio que comienza esta semana, Hernán López, exdirector ejecutivo de Fox International Channels, y Carlos Martínez, quien fungió como presidente de operaciones en América Latina de la subsidiaria, enfrentan cargos de fraude electrónico y lavado de dinero. Los fiscales los han acusado de ejecutar un plan de pagos de sobornos para “promover los intereses de Fox” y ayudar a la empresa a obtener los derechos de transmisión televisiva de la popular Copa Libertadores (el campeonato sudamericano de clubes) y la Copa del Mundo. De ser hallados culpables, López y Martínez enfrentan hasta 20 años de prisión.

Un tercer acusado en el juicio, la firma argentina de mercadeo deportivo Full Play Group SA, enfrenta una larga lista de cargos por lo que los fiscales describieron como años de pago de sobornos para obtener los derechos de diversos torneos. De ser condenada, podría unirse a una lista corta e infame de corporaciones culpables de delitos graves en Estados Unidos, entre ellas bancos, compañías de energía y la Organización Trump.

Los abogados de los tres acusados se negaron a comentar sobre el caso, al igual que un portavoz del despacho del fiscal federal de Estados Unidos para el distrito este de Nueva York. Sin embargo, nuevas condenas en un tribunal federal podrían ayudar a los fiscales a justificar los millones de dólares gastados en una investigación que comenzó en secreto hace más de una docena de años y que hace mucho más tiempo demostró con creces su punto: que el fútbol mundial tiene un profundo problema de corrupción y, lo que es más importante, que casi nada está fuera del alcance de la justicia estadounidense.

El juicio en Brooklyn, que se espera que dure de cuatro a seis semanas, se enfoca en gran medida en actividades en América del Sur. Según la acusación formal de marzo de 2020, López, quien tiene ciudadanía estadounidense y argentina, y Martínez, quien tiene doble ciudadanía estadounidense y mexicana, ayudaron a pagar y ocultar “pagos anuales de sobornos y comisiones ilegales” a por lo menos 14 ejecutivos del fútbol para asegurar los derechos televisivos de dos lucrativos campeonatos de clubes anuales, la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.

© 2023 The New York Times Company