Guerra por las naftas: qué hay detrás de la amenaza de Massa de cortar exportación de crudo

La advertencia con claro tinte electoral de suspenderles las exportaciones de crudo que el ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria (UP), Sergio Massa lanzó con contra las petroleras para que normalicen antes del miércoles el abastecimiento de combustibles tuvo como dato previo un polémico proyecto de resolución elaborado por el exinterventor kirchnerista del Enargas y actual subsecretario de Hidrocarburos, Federico Bernal y una inmediata movida de los gremios oficialistas del sector energético que salieron a respaldar la tardía reacción del Gobierno con un crítico documento contra las empresas y la amenaza de un paro si continúan los faltantes de naftas y gasoil.

Desde Tucumán y luego de que las mangueras cruzadas comenzaran a copar las estaciones de servicio de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, Massa salió con los tapones de punta contras las petroleras al intimarlas para que solucionen de inmediato la escasez de combustibles que se extiende por todo el país.

"Si el martes a las 12 de la noche no está resuelto el abastecimiento, desde el miércoles no van a poder sacar un solo barco de exportación. El petróleo es primero para los argentinos", advirtió el Massa tras denunciar una serie de maniobras de especulación de las petroleras que a su juicio llevaron a la actual situación de desabastecimiento.

El ataque del ministro-candidato volvió a poner sobre el tapete el borrador de un duro proyecto de resolución para regular las exportaciones de crudo que desde las últimas semanas viene impulsando el titular del área de Hidrocarburos y tesorero del Instituto Patria, Federico Bernal.

El proyecto en juego prevé incorporar nuevos requisitos y exigencias previas para las petroleras que salgan a vender parte de sus producciones crudo a los mercados externos. Plantea que los contratos de exportación se pacten a 6 y 12 meses y limitados con diferentes cupos por cuencas productivas y niveles de extracción de cada empresa.

Según el proyecto en danza, las autorizaciones para exportar estarán atadas a dos variables relevantes. En primer lugar, la cantidad de crudo que cada empresa haya destinado al abastecimiento de las refinerías locales. Y, en segundo lugar, al incremento de producción que logren acreditar con respecto a los volúmenes anuales del 2021.

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Hay faltante de combustible en todo el país

La falta de crudo y las amenazas de Sergio Massa

Cuando hace tres semanas el borrador de la resolución comenzó a circular de manera extraoficial, las petroleras privadas fueron rápidamente a comunicarle a la titular de Energía, Flavia Royón, su rechazo a la medida al considerar que la principal beneficiada iba a ser YPF, en detrimento de las restantes empresas cuyos ingresos dependen de las operaciones de exportación.

La lista de las petroleras que más exportan tiene en los primeros puestos a Pan American Energy (PAE), Vista, Chevron, Petronas, Pluspetrol, Tecpetrol, Capex, Exxon Mobil, CGC, Pampa Energía y Total Austral.

La presión de Massa se vio reforzada con la difusión de un documento interno del área de Bernal que expone una marcada caída en la actividad de las refinadoras que va a contramano de los récords de producción de crudo que se han venido anunciado en los últimos meses.

El informe consigna que la refinería La Plata de YPF produjo en agosto 564.000 metros cúbicos de combustible, un 12% menos que en julio y 8% abajo del nivel de producción de agosto de año pasado. En el caso de la refinería de YPF de Luján de Cuyo, la declinación productiva fue del 9,6% con respecto a julio y del 19,2% versus agosto de 2022. En la planta de Dock Sud, las caídas fueron del 5% y del 15%. Y en la refinería de Campana, las marcas negativas alcanzaron a 9,6% y 5,4%.

El documento -con el cual Energía buscó sustentar los cuestionamientos de Massa contra las petroleras- también destacó que "mientras el Índice de Producción Industrial manufacturero ha experimentado un incremento importante entre julio y agosto, el indicador de actividad vinculado al nivel de refinación del petróleo ha registrado un descenso en la misma proporción".

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El Gobierno espera que la situación comience a normalizarse en las próximas horas

Con respecto a la presión de las petroleras por nuevos ajustes en los precios, el informe resaltó que "del análisis del valor histórico medido en metros cúbicos por dólar puede inferirse que la oscilación de los precios de los combustibles en el mercado interno, en moneda dura, ha fluctuado a lo largo de los últimos años dentro de una acotada franja de precios y sin mayores disparidades".

Movida gremial con amenaza de paro

Por su parte, los gremios del sector energético agrupados en la CATHEDA (Confederación Argentina de Trabajadores y Empleados de los Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines) se encolumnaron detrás de la jugada oficial y, por medio de un documento, expresaron su "firme y decidido respaldo a las medidas implementadas con el objetivo de asegurar el abastecimiento continuo de combustible en todo el territorio argentino".

Agregaron que "vemos con estupor que a pesar de tener beneficios para exportar o alivios impositivos, las empresas petroleras especulan con una devaluación que los beneficie a ellos en medio del esfuerzo de todo un país por superar la crisis".

"El sector empresario -advirtieron los gremios- debe terminar con este tipo de prácticas oportunistas y mezquinas y dar cumplimiento de la ley de hidrocarburos 17.319 que garantiza el autoabastecimiento interno".

La CATEDHA fue creada a mediados de 2011 y tiene como dato llamativo el hecho de que está conformada por ocho entidades sindicales de los sectores petrolero, eléctrico, gasífero, carbonífero y estaciones de servicio más la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros (FEDCAM), que lideran los Moyano.

Junto con el documento de la CATEDHA, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa lanzó un paro total de actividades en la cuenca neuquina para el miércoles a la mañana en caso de que los surtidores y las estaciones de servicios sigan cerradas o trabajando a media máquina por falta de combustibles.