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¡Esto es fútbol, papá!

Getafe (Madrid), 29 sep (EFE).- Con una sonrisa pícara, consciente de la trascendencia de cualquier declaración tras la polémica que vivió el Getafe en San Mamés, José Bordalás dejó su impronta en la rueda de prensa previa al choque ante el Villarreal con sólo cuatro palabras que repitió hasta en dos ocasiones: "¡Esto es fútbol, papá!".

Así despachó el técnico alicantino un nuevo jaleo que agita su prácticamente inmaculada trayectoria profesional en los banquillos. Bordalás, quiera o no, se ha convertido para muchos en un héroe y para otros en un villano. Normalmente, los equipos rivales y sus aficiones no aguantan el estilo Bordalás del Getafe y es su propia hinchada quien más quiere a un técnico que ha dado muchísimo al club del sur de la comunidad de Madrid.

En San Mamés, frente al Athletic, arrancó un valioso empate (2-2) la pasada jornada de Liga. Pero también, tras su paso por la "Catedral", la polémica volvió a perseguir a su equipo. Bordalás dio explicaciones después del encuentro en rueda de prensa y luego en la previa frente al Villarreal su comparecencia ante los medios volvió a centrarse en todo lo que ocurrió ante el conjunto vasco.

La polémica comenzó en el tiempo añadido del duelo, cuando José Ángel Carmona, lesionado, estaba en la zona de banquillos y volvió a entrar al terreno de juego para tirarse sobre el césped. En esos momentos, Bordalás estaba de espaldas dando órdenes al resto de sus futbolistas y no vio la acción de su jugador.

Pero a Bordalás, a quien han colgado el sambenito de entrenador abusa de las malas artes y de la picaresca del fútbol, enseguida le rodearon varios jugadores del Athletic. El más apasionado fue Iñaki Williams, quien recorrió 50 metros, de un lado a otro del campo, para increpar al entrenador del Getafe.

Al final, Bordalás fue expulsado y el árbitro escribió en el acta que vio la cartulina roja por "entrar al terreno de juego durante una interrupción, discutiendo con un jugador contrario llevándose el dedo índice a la boca mandándole callar".

Williams, después declaró a los medios que todos conocen las artimañas de Bordalás, que contestó al jugador del Athletic: "Lo que tiene que decir Williams es el insulto que me ha dicho", dijo. Y, todavía, aún con la polémica caliente y a las puertas de enfrentarse al Villarreal, Bordalás defendió su estilo y a su equipo.

"Cuando el Getafe cae derrotado nadie dice absolutamente nada. Te felicitan y te desean suerte. Cuando no te ganan, oigo quejas de todo tipo. Hay un intento incluso antes de condicionar a los árbitros. Pero los árbitros son profesionales y estamos tranquilos", añade.

El Getafe reaccionó recurriendo la tarjeta roja. Este mismo viernes se sabrá si puede sentarse en el banquillo del Coliseum Alfonso Pérez. Y también contraatacó con un comunicado en el que lamentaba el tratamiento que están recibiendo sus jugadores y el cuerpo técnico en los diferentes campos de LaLiga.

"El Getafe C.F. quiere manifestar su total desaprobación ante los cánticos despectivos e intolerantes, insultos de especial gravedad, que se vienen produciendo con reincidencia, durante las jornadas disputadas del Campeonato Nacional de LaLiga EASports y que dañan la imagen y también la moral de nuestros jugadores y técnico", explicó el club azulón en el citado comunicado.

La entidad presidida por Ángel Torres se defendió con todas sus armas disponibles después de otra resaca polémica tras un partido. Necesita ganar el relato mediático para cambiar la opinión que tiene una parte del fútbol español sobre el Getafe. Bordalás, cuyo "Bordalismo" es casi una religión entre sus correligionarios, también quiere huir de una etiqueta que, en su opinión, no merece. Y, en esta ocasión, después de un buen rato de explicaciones, todo se resumió en una frase simple pero directa: "¡Esto es fútbol, papá!.

Juan José Lahuerta

(c) Agencia EFE