Elecciones en Irán: el reformista Massud Pezeshkian se impuso al candidato ultraconservador y será el próximo presidente

El candidato reformista iraní Masoud Pezeshkian levanta el puño cuando llega a su mitin de campaña, dos días antes de una segunda vuelta de las elecciones presidenciales tras una primera vuelta marcada por una participación históricamente baja, en un estadio de Teherán el 3 de julio de 2024
El candidato reformista iraní Masoud Pezeshkian levanta el puño cuando llega a su mitin de campaña, dos días antes de una segunda vuelta de las elecciones presidenciales tras una primera vuelta marcada por una participación históricamente baja, en un estadio de Teherán el 3 de julio de 2024 - Créditos: @ATTA KENARE

TEHERÁN.- El candidato reformista Massud Pezeshkian ganó el sábado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales iraníes, al imponerse sobre el ultraconservador Saeed Jalili con la promesa de acercarse a Occidente y relajar la aplicación de la ley nacional sobre el velo obligatorio, tras años de sanciones y protestas en la república islámica.

Pezeshkian obtuvo más de 16 millones de las más de 30 millones de papeletas escrutadas y su rival Jalili sumó más de 13 millones de sufragios, de acuerdo con el portavoz de la autoridad electoral Mohsen Eslami. La participación electoral se situó en 49,8%.

“El camino que tenemos por delante es difícil. Sólo será fácil con su cooperación, empatía y confianza. Les tiendo la mano”, dijo el reformista Pezeshkian en la red social X tras su victoria.

Pezeshkian afirma su lealtad a la República Islámica, pero al mismo tiempo, defiende un acercamiento entre Irán y los países occidentales, con Estados Unidos -archienemigo de Teherán- a la cabeza, para levantar las sanciones que están lastrando a la economía. También cuestionó el uso de la fuerza por parte de la policía para aplicar las leyes sobre el uso obligatorio del velo para las mujeres, que rigen desde Revolución Islámica de 1979. Pero incluso los modestos objetivos de Pezeshkian se verán amenazados por un gobierno iraní que sigue en manos de la línea dura, la actual guerra en la Franja de Gaza y el temor de Occidente a que Teherán enriquezca uranio hasta niveles próximos al uso armamentista.

Unos 61 millones de electores estaban llamados a las urnas para la segunda vuelta entre Pezeshkian y Jalili, después de que la primera ronda celebrada la semana pasada estuviera marcada por una participación históricamente baja. La votación, que debía terminar a las 20 (13.30 en la Argentina), se prolongó varias veces y finalmente los colegios electorales cerraron a medianoche.

Los partidarios de Pezeshkian, cardiocirujano y veterano legislador, salieron a las calles de Teherán y otras ciudades antes del amanecer de este sábado cuando empezó a incrementarse su ventaja sobre Jalili, un exnegociador del pacto nuclear entre Irán y las potencias mundiales.

“Estamos muy felices de que Pezeshkian haya ganado. Necesitamos un presidente culto para resolver nuestros problemas económicos”, afirmó Abolfazl, un arquitecto de 40 años.

Una mujer iraní mira el titular de un periódico en un puesto de una calle de Teherán el 6 de julio de 2024, el día después de las elecciones presidenciales
Una mujer iraní mira el titular de un periódico en un puesto de una calle de Teherán el 6 de julio de 2024, el día después de las elecciones presidenciales - Créditos: @RAHEB HOMAVANDI

Estos comicios, anticipados tras la muerte del presidente ultraconservador Ebrahim Raisi en un accidente de helicóptero el 19 de mayo, se desarrollaron en un contexto de descontento entre la población por la crisis económica debido a la presión de las sanciones occidentales.

El triunfo de Pezeshkian encuentra a Irán en un momento delicado, de altas tensiones en Oriente Medio debido a la guerra entre Israel y Hamas, el avance iraní en su programa nuclear y una inminente elección en Estados Unidos que podría poner en riesgo cualquier posibilidad de una distensión entre Teherán y Washington. La victoria de Pezeshkian tampoco fue abrumadora sobre Jalili, lo que significa que tendrá que navegar con cautela la política interna del país, tomando en cuenta que el cirujano cardiólogo nunca se ha desempeñado en un cargo de tal magnitud.

El candidato presidencial iraní y exnegociador nuclear ultraconservador Saeed Jalili emite su voto en un colegio electoral en Teherán el 5 de julio de 2024
El candidato presidencial iraní y exnegociador nuclear ultraconservador Saeed Jalili emite su voto en un colegio electoral en Teherán el 5 de julio de 2024 - Créditos: @RAHEB HOMAVANDI

Pezeshkian es un médico de origen azerí de 69 años que afirma su lealtad a la República Islámica, pero defiende un acercamiento entre Irán y los países occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, para levantar las sanciones que están lastrando a la economía. Cuenta con el apoyo de varios expresidentes, como el reformista Mohammad Jatami y el moderado Hasan Rohani.

Por su parte Jalili, de 58 años, es conocido por ser partidario de aplicar una política inflexible frente a las potencias occidentales, una postura que demostró cuando fue negociador del programa nuclear iraní. Recibió, entre otros, el apoyo del presidente conservador del Parlamento Mohammad-Bagher Ghalibaf, que llegó en tercera posición en la primera vuelta con 13,8% de los votos.

Tras su derrota, Jalili llamó sin embargo a sus seguidores a apoyar a Pezeshkian. “La persona que es elegida por el pueblo es respetada (...) y ahora debemos hacer todos nuestros esfuerzos para ayudarlo a avanzar con fuerza”, publicó en X.

Repercusiones

Rusia, que al igual que Teherán es objeto de duras sanciones occidentales, felicitó a Pezeshkian y lo invitó a “estrechar aún más la cooperación bilateral”.

“Espero que su desempeño como presidente contribuya a estrechar aún más la cooperación bilateral constructiva en beneficio de nuestros pueblos amigos”, destacó el presidente Vladimir Putin, según el Kremlin.

Las elecciones en Irán no fueron libres ni justas. Como resultado, un número significativo de iraníes eligieron no participar”, señaló por su parte el Departamento de Estado de Estados Unidos a la agencia AP. “No esperamos que estas elecciones conduzcan a un cambio fundamental en la dirección de Irán o a un mayor respeto por los derechos humanos de sus ciudadanos. Tal como han dicho los propios candidatos, la política iraní es establecida por el líder supremo”.

El rey Salman de Arabia Saudita felicitó también al reformista y dijo que espera “seguir desarrollando las relaciones” entre los dos países, según la agencia de prensa oficial SPA. El reino sunita e Irán, de mayoría chiita, reanudaron sus relaciones diplomáticas en marzo de 2023 tras siete años de ruptura.

Massud Peseschkian, candidato presidencial del campo reformista, llega a un mitin electoral en la capital
Massud Peseschkian, candidato presidencial del campo reformista, llega a un mitin electoral en la capital - Créditos: @Arne Immanuel Bänsch

El presidente chino, Xi Jinping, envió un mensaje a Pezeshkian y declaró que espera “profundizar la asociación estratégica global China-Irán”.

El primer ministro de India, Narendra Modi, felicitó a Pezeshkian y afirmó que espera “seguir reforzando la cálida y duradera relación bilateral” entre ambos países, que tienen un vínculo estrecho pese al aislamiento internacional de Teherán.

En Irán, el presidente de Irán tiene poderes limitados y es el responsable de aplicar, las principales líneas políticas marcadas por el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.

Participación

La primera vuelta electoral del 28 de junio registró la menor participación en la historia del país desde la Revolución Islámica de 1979. Las autoridades iraníes se han referido desde hace años a la participación como una muestra de apoyo a la teocracia chiita, la cual se ha visto presionada por el frágil estado de la economía del país ante las sanciones internacionales, las protestas multitudinarias y la intensa represión a los disidentes.

En la primera vuelta, Pezeshkian, que es el único reformista que fue autorizado a concurrir, obtuvo un 42,4% de los votos, por delante del 38,6% de Jalili.

El líder supremo de la República Islámica, el ayatollah Ali Khamenei, que ejerce la máxima autoridad, pidió una mayor participación en la segunda vuelta, subrayando la importancia de las elecciones.

Una mujer recibe su papeleta para votar en las elecciones presidenciales en un colegio electoral en el santuario de Saint Saleh, en el norte de Teherán, Irán
Una mujer recibe su papeleta para votar en las elecciones presidenciales en un colegio electoral en el santuario de Saint Saleh, en el norte de Teherán, Irán - Créditos: @Vahid Salemi

Khamenei admitió que la participación “no fue la esperada” en la primera vuelta, pero afirmó que este comportamiento no constituye un acto “contra el sistema”.

Los candidatos que compitieron en la segunda vuelta celebraron dos debates en los que expusieron sus visiones sobre los problemas económicos, las relaciones internacionales, la baja participación electoral y las restricciones a internet.

En uno de los debates, los contendientes expresaron su consternación por la baja participación en la primera vuelta. Pezeshkian afirmó que la población está “harta de sus condiciones de vida (...) e insatisfecha con la gestión del gobierno”.

Ali, un universitario de 24 años que pidió ser identificado sólo con su nombre de pila, expresó que apoya a Pezeshkian, ya que cree que trabajará para “abrir el país al resto del mundo”. En cambio, para Mariam Narui, una mujer de 40 años que habló durante un mitin de campaña esta semana, Jalili es “la mejor opción para la seguridad del país”.

Agencias AFP y AP