Anuncios

Djokovic firma una victoria agridulce y se encomienda a Sinner

Roma, 16 nov (EFE).- El serbio Novak Djokovic se impuso al polaco Hubert Hurkacz por 7-6 (1), 4-6 y 6-1, pero el set que perdió le complica el pase a la ronda de los cuatro mejores de las Finales ATP que se disputan en Turín.

Djokovic, número uno del mundo, necesita ahora una victoria del italiano Jannik Sinner ante el danés Holger Rune para estar en semifinales.

En caso de victoria de Rune sobre Sinner, ambos tenistas estarían clasificados y dejarían fuera del torneo al serbio.

Hurkacz entró en la fase de grupos por la lesión del griego Stefanos Tsitsipas. Tenía la difícil tarea de enfrentarse a Djokovic en la última jornada cuando el serbio se jugaba estar en las semifinales. Los seis precedentes anteriores habían caído del lado de 'Nole', pero en esta ocasión, pese a una nueva victoria del serbio, todo fue diferente.

Ganó, pero Hurkacz le condenó a depender de una victoria de Sinner para acceder a semifinales. Le borró la sonrisa de la cara pese a haber ganado.

Lo que podía parecer que iba a ser un trámite para Djokovic se convirtió en un examen de nivel. Hurkacz incomodó al 'maestro' en un primer set que hizo presagiar lo peor al banquillo de Djokovic, necesitado de una victoria en dos sets para tener más opciones de estar en la siguiente ronda. La gente, en este caso por la particularidad del duelo, volvió a animar al oponente de 'Nole'.

Rezumaban tensión pero frialdad las expresiones de Djokovic desde el inicio, incapaz de frenar los saques del 'martillo' polaco, imparables con velocidades de 225 km/h, y por sus fallos, poco habituales en él, que le impidieron sacar su mejor versión, quizá con dudas por la derrota ante el italiano Jannik Sinner, quizá condicionado por la necesidad obligada de una victoria en dos sets.

Pero el caso es que Djokovic volvió a demostrar por qué es el número uno. Por mucho que Hurckaz intentó separarse en el marcador, el serbio siempre aguantó, siempre se las apañó para sacar sus puntos adelante y para minimizar los daños del polaco, desatado. Sin 'breaks' ni opciones de ello el primer set se decidió en el 'tie-break'.

Y ahí es donde Djokovic sacó a relucir su personalidad. Se mantuvo impertérrito durante todo el set y en cuanto encontró una grieta en su rival, fue a por ella. Le quebró en el primer saque y lo 'mató'. No le permitió engancharse y se colocó con un 6-0 que sentenció poco después, con el 7-1 con el que se agenció el primer set.

Un 'deja-vú' para el polaco, que en su último enfrentamiento con el de Belgrado, en Wimbledon, también consiguió reducirlo, pero fue incapaz de sentenciarlo en dos sets seguidos en los que 'Nole' se llevó sendos 'tie-breaks'.

Tenía la mitad del trabajo hecho el serbio. Pero Hurkacz saltó a la pista con ganas de victoria, con ganas de revancha por los seis encuentros anteriores entre ambos y presentó batalla. Tanto que encontró primero lo que los dos buscaban, un 'break'. Se puso 2-3 arriba y confirmó su buen momento con otra clase maestra al saque para poner el 2-4.

Djokovic se recompuso con su saque y contraatacó en el siguiente, en el que se colocó 40-15 para romper, dos bolas de 'break' que Hurkacz salvó con tres saques directos seguidos y un mate. No permitió la resurrección de 'Nole', otra vez mermado por la potencia en el saque de su rival.

Aguantó el polaco y se llevó el set, dinamitando el Grupo Verde y colocando en una tesitura muy complicada al número uno. El tercer set, para Djokovic, en lo deportivo, valía muy poco ya. Necesitaba una victoria de Sinner ante Rune independientemente del resultado de su partido ante el polaco.

Encontró, irónicamente, su primer 'break' cuando ya no lo necesitaba. Se colocó 3-1 y encarriló su victoria con su saque (4-1), pero lo hizo con el rostro serio y con la cabeza en otra parte, consciente de lo complejo de su situación. Terminó el partido por todo lo alto, con un contundente 6-1.

Se despidió con una sonrisa, la única que mostró en dos horas, de Hurkacz por su gran partido y ahora se encomienda a Sinner para defender su corona, esa que quiere ganar para desempatar con el suizo Roger Federer y alzarse como el tenista con más Copas de Maestros.

(c) Agencia EFE