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No disparen al abonado

Londres, 17 mar (EFE).- Los abonados ya no están a salvo. Durante los últimos años, los clubes ingleses se han vanagloriado de congelar los precios de los abonos como una medida proaficionado, pero, una vez superada la pandemia, los dueños quieren más y los incrementos empiezan a pesar en la base de la pirámide.

Uno de los casos que más ha enfadado a los aficionados es el del Liverpool, que anunció esta semana el aumento del abono de temporada para la 2023-2024 en un 2 %. Es decir, el aficionado que adquiere su abono para acudir a los partidos de casa tendrá que pagar una libra más por encuentro, en total, 19 libras (22 euros) más por campaña.

El aumento es mínimo, lo que no evitó la oposición de los aficionados 'Reds', pero el Liverpool avisó de que no hay alternativa y se escudó en el creciente coste de la vida: los costes operacionales (organizar un partido en Anfield, por ejemplo) se elevaron un 40 % en los últimos cinco años y los gastos de facturas como electricidad y agua se doblaron este curso. El precio del abono más caro para un adulto en el Liverpool ronda las 900 libras (1.000 euros).

El abono más caro de la Premier es el del Tottenham Hotspur, que aún no ha anunciado sus planes para la próxima temporada, pero que este curso superó las 2.000 libras. Y aunque no subió el precio respecto a la campaña anterior, sí sufrió recortes, puesto que del paquete se eliminaron los partidos de la FA Cup.

Una estrategia similar ha seguido el Arsenal, con la agravante de que ha subido el precio un 5 % para la 2023-2024. Los aficionados 'Gunners' podrán ir a 22 partidos con el abono, en lugar de los 26 de este año. Se han eliminado dos partidos de la FA Cup y ahora el paquete solo incluye tres encuentros de la fase de grupos de la competición continental que juegue el Arsenal, en lugar de cinco.

El Arsenal lo ha justificado: "El mayor beneficio es que los abonados solo pagarán por aquellos partidos que esté asegurado que vayan a jugarse, en lugar de pagar por adelantado por algunos que pueden que no ocurran", dijo el club, que lo que ha hecho es guardarse las espaldas con la clasificación, cinco años después, para la Champions a la vuelta de la esquina.

Con la Champions, el interés por ver al Arsenal aumentará y con él los precios de las entradas, para las que, eso sí, los abonados tendrán preferencia para comprar. El abono del Arsenal es el segundo más caro de la Premier, con un precio aproximado de 1.900 libras. Con esta decisión, el Arsenal venderá un total de 150.000 entradas más al año.

El Manchester United, un club que anunció unos ingresos de casi 700 millones en el último ejercicio, envió un correo a sus aficionados explicando los motivos de que los bonos pasarán a costar un 5 % más a partir de la próxima temporada.

"Los gastos por partido han aumentado un 40 % en los últimos cinco años y un 11 % en los últimos doce meses", dijo el club de Old Trafford, uno de los más ricos del mundo, que aun así se glorificó porque la subida esté por debajo de la inflación.

"Entendemos que nuestros aficionados están también sufriendo la presión del incremento del precio de la vida y por eso hemos decidido aumentar los abonos por debajo del índice de la inflación", comunicó el United, que hasta esto había mantenido el abono sin cambios durante once temporadas, alrededor de las 900 libras.

La creciente inflación, por encima del 10 % en Reino Unido, con el aumento de la electricidad, por la guerra de Ucrania, ha arañado las cuentas de los equipos de la Premier. Curiosamente, el club con el abono más barato, el Brentford (24 libras por partido), ha decidido no aumentar el precio para la temporada 2023-2024.

"Somos muy conscientes de que la crisis del coste de la vida está afectando mucho a la gente de este país. Asegurar que el fútbol siga siendo accesible y asequible es muy importante para nosotros", aseguró Jon Varney, presidente ejecutivo del Brentford, que también ha introducido un programa para dividir el coste del abono en diez meses.

Manuel Sánchez Gómez

(c) Agencia EFE