Dólar hoy: el riesgo país superó los 2400 puntos, mientras se hunden las acciones de empresas argentinas en Wall Street

La tensión financiera internacional se traslada a los activos argentinos.
La tensión financiera internacional se traslada a los activos argentinos. - Créditos: @shutterstock

La Argentina siente el impacto de la crisis financiera que inició la caída del Silicon Valley Bank y que hoy golpea con fuerza por el derrumbe de las acciones del Credit Suisse, en un escenario que alimenta preocupaciones por el contagio de ese cimbronazo en los mercados europeos.

En ese contexto de incertidumbre, hoy caen las cotizaciones de los bancos en buena parte del mundo. Además del declive mundial, en el capítulo argentino se mezclan factores locales, como el dato de inflación conocido ayer, que marcó 102,5% interanual por primera vez desde septiembre de 1991.

Los bancos argentinos que cotizan en la bolsa de Estados Unidos sufren la peor parte. Los ADR de BBVA caen 8,4%, mientras que los de Banco Macro, 8,5%. También se ven arrastrados los papeles de Grupo Financiero Galicia (cae 7,4% desde la apertura del mercado) y los de Banco Supervielle (bajan -11%). La caída empeoró en las últimas horas respecto del comienzo de la jornada de mercado.

Las acciones de bancos argentinos y globales retroceden en Wall Street.
Las acciones de bancos argentinos y globales retroceden en Wall Street. - Créditos: @David L. Nemec

Las tensiones se ven reflejadas en los países emergentes, como es el caso de la Argentina: los bonos globales caen hasta 3,5% y el riesgo país, que superó la barrera de los 2400 puntos básicos hoy, subió 4,7% en lo que van del día. Actualmente, el indicador que mide el diferencial de riesgo de los títulos de deuda argentinos frente a los estadounidenses se ubica en 2401 puntos básicos, el valor más alto desde noviembre del año pasado.

“Luego de no haber logrado aprovechar el repunte del norte de ayer, a partir de la preocupante lectura que dejó la aceleración en la inflación, los activos domésticos en esta oportunidad vuelven a reflejar una mayor correlación con el contexto externo y por ello acompañan la debilidad dado que los operadores se inclinan decididamente a la cautela”, explicó Gustavo Ber, analista financiero.

Esta suba del indicador se explicó por la caída que presentan los bonos globales del último canje de deuda. El Global 2038 cayó 0,9%, el Global 2046 1,6% y el Global 2041, 1,3%.

En línea con la caída que presentan las principales bolsas del mundo, el S&P Merval operó en las 208.609,78 unidades, un 5,4% menos frente a la rueda anterior. En el panel de la Bolsa local, las acciones más afectadas son las del Edenor (-9,2%), BBVA (-7,7%), banco Supervielle (-7,4%) y Banco Macro (6,7%). Lo mismo sucede con las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADR). Este miércoles lideran la caída los bancos, con los hundimientos mencionados más arriba, y los papeles de Corporación América (-9,5%), seguido por Tenaris (-8,7%), y Edenor (8,1%).

“En el caso de la Argentina, veníamos con un aumento de bonos del 70% respecto a los mínimos, aunque estaban muy bajos, en parte vinculado a usar US$1000 millones de reservas para sostener los mercados. Por el otro lado, a pesar de las lluvias de hoy, la sequía fue mayor a lo esperado y se esperan menores ingresos por ese lado”, explicó Agustín Etchebarne, de la Fundación Libertad y Progreso, en referencia a los factores locales.

Los dólares financieros también enfrentan subas. El dólar MEP sube un 1% y opera en $381,63, mientras que el dólar CCL rebota un 1,4% lo que lo ubica en $396,80, cerca de los $400.

En las calles de la City porteña, el dólar blue se negocia a $379, con una suba de $2 frente al cierre de ayer.

Las caídas de hoy fueron provocadas por el tambaleo de una emblemática institución: las acciones del banco Credit Suisse se desploman 17% en Wall Street (un recorte respecto de la baja de 27% que registraba en el premarket) y continúan los temores de un eventual default.

La incertidumbre alrededor del Credit Suisse se desató luego de que la entidad reconociera en su informe anual de 2022 haber detectado una “debilidad material” en el control interno de su información financiera, tildado de “no efectivo”, y que está desarrollando un plan para subsanarlo, incluyendo el fortalecimiento del marco de control y riesgo.

El temor sobre su futuro surge, sin embargo, en un contexto de extrema tensión para el sistema bancario y financiero. El colapso del Silicon Valley Bank, el decimosexto en importancia en Estados Unidos y principal aliado de las empresas y fondos de capital tecnológico, se consagró como la mayor quiebra bancaria desde la caída de Lehman Brothers, en 2008.