Colombia y México muestran un frente unido para cambiar la política regional contra las drogas

Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de México, Manuel López Obrador, clausuraron el sábado en Cali una Cumbre Latinoamericana y del Caribe sobre drogas, en la que Colombia planteó transitar a una política de lucha contra el narcotráfico que se enfoque en combatir a las grandes mafias y al consumo, pero que dé alternativas económicas a los agricultores. Un cambio de la histórica política de guerra contra las drogas.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, estuvo en la sureña ciudad de Cali, en Colombia, para discutir temas de narcotráfico con su homólogo Gustavo Petro.

López Obrador fue recibido con honores militares el viernes 8 de septiembre por el canciller colombiano Álvaro Leyva. Un encuentro entre los dos gobernantes progresistas en el marco de una cumbre latinoamericana sobre drogas que busca determinar el futuro de la lucha contra el narcotráfico.

Los presidentes dialogaron "sobre el proceso de Paz Total en Colombia, así como la integración latinoamericana mediante el fortalecimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños", según un comunicado de la cancillería mexicana.

Pero el foco fue la forma de abordar la lucha contra el tráfico de drogas. Tanto México como Colombia padecen la inseguridad y la violencia ligada al narcotráfico que tiene como principal destino Estados Unidos.

Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia, intenta una salida dialogada a seis décadas de conflicto armado, por medio de negociaciones de paz con todas las organizaciones ilegales del país, primer productor de cocaína en el mundo.

Petro ha tildado a la guerra contra las drogas de "irracional".