Ocho de cada 10 pesos del PPEF están comprometidos

El espacio fiscal para hacer política pública en México se reducirá drásticamente en el último año de la actual administración, ello ante las presiones del gasto por rubros como pensiones, costo financiero, así como obligaciones con los estados y municipios, empresas y organismos del Estado, advirtió el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Judith Méndez, investigadora del CIEP, recordó que para el próximo año se propone un gasto histórico de 9.06 billones de pesos, del cual alrededor de 80% está comprometido.

Por ejemplo, tan sólo en el pago de pensiones, tanto contributivas como no contributivas, se destinarán 22 de cada 100 pesos que se gasten, mientras que al costo financiero de la deuda se le destinarán 14 pesos.

“Vemos que 80% del presupuesto está comprometido (...) requerimos hacer cambios tanto en Pemex como en el sistema de pensiones para ampliar, nuevamente el espacio fiscal para hacer política pública, así como poder hablar de mayor igualdad en el sistema de salud y crear un sistema nacional de cuidados (…) no hay crecimiento económico suficiente para pagar pensiones”, aseveró en conferencia.

En el caso del gasto federalizado, que se refiere a las transferencias a estados y municipios, éste se estima que alcance un monto de 2.5 billones de pesos el siguiente año, lo que representa 28% del presupuesto.

En tanto, para el IMSS y el ISSSTE el presupuesto total propuesto es de 1.82 billones de pesos, mientras que para las empresas productivas del Estado, es decir, CFE y Pemex, es de 949,402 millones de pesos.

En este sentido, Alejandra Macías, directora del CIEP, señaló que el espacio fiscal cae 60% para el siguiente año, con lo cual representará apenas 0.9% del Producto Interno Bruto (PIB). “Esto nos deja nada de recursos para realizar políticas públicas innovadoras y transformadoras que permitan que el país se desarrolle”.

Los pendientes

Si bien se observa un aumento en el gasto de salud o de educación, se siguen teniendo deudas con estos rubros que son esenciales para el bienestar de la población mexicana, indicó Judith Méndez.

El gasto propuesto para salud es de 990,974 millones de pesos, un crecimiento anual de 5.9 por ciento. Si bien el aumento es importante, el gasto en salud continúa por debajo de 3% del PIB, menos de la mitad de lo recomendado por la OMS, de 6 por ciento.

Por su parte, para educación el gobierno propone recursos por 1.09 billones de pesos, 2.7% más en comparación anual; sin embargo, la analista advirtió que este gasto no tiene una visión de largo plazo.

“Irónicamente, en este Paquete Económico 2024, que tiene un alto nivel de endeudamiento, el sistema de salud universal es una de las grandes deudas de esta administración”, dijo haciendo referencia al techo de endeudamiento interno de 1.9 billones de pesos que se solicitó al Congreso de la Unión.

Sexenio perdido

El sexenio de López Obrador será recordado por no impulsar una reforma fiscal, sino más bien realizar algunos cambios fiscales que, de cierta manera, ayudaron a mantener los ingresos presupuestarios, principalmente los que se obtienen por ingresos; sin embargo, los expertos del CIEP advirtieron que persiste una debilidad de los ingresos públicos.

“Tenemos ingresos públicos que van a ser similares a los niveles del 2018 y esto nos apunta que prácticamente es un sexenio perdido en términos de ingresos públicos. Si esto no es evidencia de que necesitamos una reforma tributaria, ¿entonces cuál es?”, cuestionó Alejandra Macías, directora general del CIEP.

De acuerdo con la Iniciativa de la Ley de Ingresos de la Federación 2024, se esperan ingresos públicos de 7.3 billones de pesos, 1.8% menor a lo que se aprobó para el 2023. Esto se debe a la caída de 24.1% de los ingresos petroleros, mientras que los ingresos tributarios apenas crecerán 2.1 por ciento.

Alejandra Macías destacó que, al interior de los impuestos, se observa que el gobierno prevé una caída de 10.6% de la recaudación del IVA para el siguiente año, lo cual es algo preocupante al ser uno de los gravámenes importantes que dejan mayores recursos.

ana.martinez@eleconomista.mx