El Departamento de Estado de EEUU informa de seis explosiones en la capital de Eritrea

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FOTO DE ARCHIVO: El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, en París

ADÍS ABEBA/NAIROBI, 29 nov (Reuters) - El Departamento de Estado de Estados Unidos informó de seis explosiones registradas el sábado por la noche en Asmara, la capital de Eritrea, aunque en el momento de publicación de esta información no estaba claro si las detonaciones están relacionadas con el conflicto en la vecina región de Tigray, en Etiopía.

"A las 10:13 p.m. del 28 de noviembre se produjeron seis explosiones en Asmara", dijo el domingo el Departamento de Estado estadounidense en el una publicación. El comunicado no mencionó la causa ni la ubicación de las explosiones.

Sin embargo, el Departamento de Estado instó a los estadounidenses a "mantenerse al tanto de la situación del conflicto en la región de Tigray en Etiopía". Las fuerzas tigrayanas que luchan contra las etíopes han disparado anteriormente proyectiles contra Eritrea.

Reuters no logró ponerse en contacto con el Gobierno eritreo o las fuerzas de Tigray para obtener comentarios.

El sábado, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, anunció que las fuerzas federales habían tomado el control de Mekelle, la capital de Tigray, pocas horas después de haber iniciado una ofensiva sobre la ciudad.

El Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF, por sus siglas en inglés), una agrupación política cuyo conflicto con el Gobierno federal etíope comenzó el 4 de noviembre, anunció su retirada de Mekelle. El Gobierno etíope dice que el TPLF inició el conflicto tras llevar acabo un ataque sorpresa contra las fuerzas federales. El TPLF lo ha descrito como un "ataque preventivo".

El TPLF considera a Eritrea, que mantiene buenas relaciones con Abiy, un enemigo acérrimo.

Durante todo el conflicto ha sido difícil verificar las afirmaciones de todas las partes implicadas, ya que las comunicaciones por internet y por teléfono con Tigray han estado interrumpidas desde el inicio del enfrentamiento y el acceso a la región está estrictamente controlado.

El TPLF dominó la política nacional etíope entre 1991 y 2018, en tanto que miembro más poderoso de una coalición multiétnica que ejerció un férreo control sobre la ciudadanía. Los últimos años de su gobierno estuvieron marcados por sangrientas manifestaciones antigubernamentales. Las cárceles se llenaron con decenas de miles de prisioneros políticos.

Cuando Abiy llegó al poder en 2018 aceleró las reformas democráticas: liberó a los prisioneros, volvió a declarar legales los partidos políticos y prometió celebrar las primeras elecciones libres y justas del país.

Pero el TPLF y algunos otros partidos de base étnica lo acusan de querer centralizar el control a expensas de las 10 regiones de Etiopía. La Constitución del país les otorga amplios poderes sobre asuntos tales como la fiscalidad y la seguridad.

Abiy ha negado que quiera centralizar el poder a expensas de las regiones.

Este año, Abiy pospuso la celebración de las elecciones programadas para agosto al año que viene debido a la pandemia de COVID-19. El TPLF lo acusó de llevar a cabo una maniobra para hacerse con el poder, tras lo cual celebró sus propias elecciones regionales en septiembre y anunció que ya no reconocía la autoridad federal.

(Información de Addis Ababa y Nairobi newsrooms; escrito por Katharine Houreld; editado por Robert Birsel y William Mallard; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk)