Dennis Smith presenta tres obras en sitios no convencionales

Leni González

El actor, cantante, director y dramaturgo Dennis Smith

Una de las constantes de la curaduría de Federico Irazábal, el director artístico del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA), es la de expandir los límites de la teatralidad con la intención de buscar espectadores ocasionales, "asaltados" en la frontera entre realidad y ficción cuya sorpresa ante lo inesperado provoque, quizá, el despertar de una curiosidad nueva y siempre renovable desde hace 2500 años.

En ese marco y con esa intención, se inscribe la retrospectiva al autor, director, actor y cantante Dennis Smith. Tres obras que lo representan, Negra (2012), Boyscout (2014) y Los abrazos huecos (2019), escritas, dirigidas y actuadas por él, premiadas y elogiadas por públicos y crítica, se reestrenarán en el FIBA pero no en salas teatrales tradicionales sino en espacios no convencionales, lugares "reales" que están relacionados con las ficciones pero que imponen sus propias reglas a la puesta en escena. Como define el propio Smith, "pensarlo de esta manera, me sacó de mi caja negra".

Esfuerzo de producción y logística, cada una de las obras será una instalación site specific. Negra, el ejercicio catártico de despedida con un chamán en Miami Beach, se desarrolla en una sala de espera. Y así será: la obra se hará en la sede de Oca, frente al Obelisco, en una pequeña recepción donde no entran más de 50 personas. Al mismo tiempo, todo lo que suceda en ese espacio mínimo se verá afuera mediante una pantalla led gigante. Por su parte, Boyscout, acerca del bullying en un campamento, será en un bosque de Palermo, en Plaza Sicilia, y es de los tres espectáculos el que implica el mayor desafío técnico: hay que iluminar la zona, un espacio escénico triangular delimitado por tres árboles más pantallas para los subtítulos. Y Los abrazos huecos, una comedia turbulenta sobre los trayectos del amor (junto con Nacho De Santis), se realizará donde sucede la ficción, en un café Starbucks que no cerrará sus puertas durante la representación.

Para Smith, esta retrospectiva se parece a la sensación "parque de diversiones": "Suena infantil pero es así todo para mí, no termino de creerme que sucedan estas cosas, que mis obras tengan tanta vida, es una fiesta. A veces, hacer lo de uno parece algo menor que estar en producciones grandes pero mis obras me han dado tantos beneficios y alegrías, han tenido un recorrido tan largo e inesperado que no puede dejar de sentir que la vida siempre te sorprende". Claro que las cosas no pasan porque sí sino porque Smith es un creador incansable que empuja con energía cada proyecto. En 2019, se cumplieron diez años de Roud muvi, una película que eligió estrenar en El Camarín de las Musas. A raíz de ese aniversario es que, junto con su productor Leandro Rosembaum, pensó en organizar un recorrido de toda su obra, teatro y cine (tiene dos films), de la última década. Con el apoyo del programa Mecenazgo, presentó la propuesta al FIBA. A cambio, recibió una contraoferta más acotada en número (sin los films) pero con la experimentación de situarlas en espacios diferentes a los usuales.

"Es una experiencia para no olvidar, es la primera vez que lo hacemos de esta manera. Es extremar las fronteras de la teatralidad, supongo que por eso la sección en la que participo se llama Teatro de frontera", dice Smith que comparte la misma sección con el autor y director Daniel Veronese quien también mostrará dos de sus últimos trabajos.

Otra de las razones de festejo para Smith es el lugar otorgado en el FIBA al teatro musical, "algo que tampoco había pasado -dice-, siempre se lo vio como menor". Acerca de otro de los fuertes del festival, teatro y género, opina que nunca escribe pensando en temas o militancias sino en lo que sale, su propia historia.

"Odio el teatro hermético, el ingenio y la canchereada con el talento Prefiero ser cursi pero conmover, llegar al corazón", dice el artista que tiene planes firmes para este 2020: volver con Eye y yo y Los abrazos huecos; estrenar en mayo la versión musical de Mein Kampf, la farsa de Georges Tabori, en el Centro Cultural San Martín, dirigida por Ricky Pashkus y música de Fernando Albinarrate. Y terminar el libro de no ficción que escribe con una amiga de la que aún no puede revelar el nombre. Por ahora, lo veremos en nueve funciones durante seis días en el FIBA.

Para agendar

Tres obras de Dennis Smith

Negra, Oca Obelisco, Cerrito 404. Hoy, a las 21 y a las 22.30. $ 150.

Boyscout, Plaza Sicilia, Av. del Libertador y Lafinur. Mañana, a las 21 y a las 22.30; martes 28, a las 22.30.Gratis, con entrada libre.

Los abrazos huecos, Tienda Starbucks Gran Rex, Corrientes 857.Miércoles 29, a las 21; jueves 30, a las 19.30 y a las 21. $ 150.