Deniegan de nuevo el acceso a prisión al abogado de Alaa Abdelfatah

El Cairo, 13 nov (EFE).- Las autoridades penitenciarias de Egipto impidieron el domingo, por segunda vez esta semana, la entrada a la cárcel de Jaled Ali, abogado del activista prodemocracia egipcio-británico Alaa Abdelfatah, para comprobar el estado de salud de su cliente, que se encuentra en huelga de sed desde el 6 de noviembre, al tiempo que mantiene la de hambre.

El letrado explicó en su cuenta de Facebook que no se le permitió ver a Alaa y comprobar su estado de salud en la cárcel de Wadi al Natrún, a pesar de que la Fiscalía General le había otorgado un permiso de visita al abogado este mismo domingo.

Según Ali, dicho documento le fue entregado a las 15.00 horas, tan sólo dos horas antes de que el horario de visitas finalizara en la instalación, pero el abogado llegó a la cárcel quince minutos antes del cierre.

Tras casi dos horas de espera, la seguridad del centro penitenciario alegó que el horario de visitas había terminado y que el responsable de la cárcel no estaba localizable, según el abogado, que anunció que mañana volverá a intentar ver a su cliente.

"Nos ponen nerviosos y prenden fuego a nuestros corazones deliberadamente", dijo en Twitter la hermana del activista, Mona Seif.

La situación de Alaa Abdelfatah está siendo uno de los puntos centrales de la Cumbre del Clima COP27, puesto que el activista inició una huelga de sed al inicio de la conferencia que se suma a los más de 200 días que llevaba en huelga de hambre para protestar contra su encarcelamiento, calificado de "injusto" por varias ONG.

Este asunto ha levantado una gran preocupación por su vida y ha hecho que los líderes de países como el Reino Unido, Francia y Alemania aborden el tema directamente con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi.

La Fiscalía General egipcia aseguró el jueves en un comunicado que el estado de salud del activista "es bueno", a pesar de que su familia denunció que tuvo que ser intervenido clínicamente hace unos días y que desconocen cuál es su estado.

La familia denuncia, además, que desde que Alaa inició la huelga de sed las autoridades penitenciarias les han impedido comunicarse con él.

Desde que el Al Sisi asumió el poder en 2013, el activista ha permanecido gran parte del tiempo entre rejas, habiendo cumplido una condena de cinco años por organizar una protesta y siendo condenado de nuevo en 2021 a otro lustro en prisión por "difundir noticias falsas".

(c) Agencia EFE