Dengue y coronavirus: ¿cómo diferenciar sus síntomas?

LA NACION
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La magnitud de la pandemia del COVID-19 pareció dejar en segundo plano al dengue, sin embargo, esta enfermedad endémica alcanzó en el 2020 su récord de casos en el país, con casi 60.000 personas afectadas en lo que va del año.

Como en ciertas regiones ambas enfermedades se pueden estar transmitiendo simultáneamente, las autoridades sanitarias recomendaron que, mientras persista la pandemia, los médicos que trabajen en áreas donde el dengue es endémico consideren tanto a esa enfermedad como al coronavirus en el diagnóstico diferencial de casos con estado febril agudo.

Algunos síntomas iniciales del dengue y el coronavirus suelen confundirse, por lo tanto, el uso de pruebas específicas de laboratorio virológico resulta clave para alertar sobre la posible transmisión conjunta. Entre los síntomas similares que en su etapa inicial presentan ambas enfermedades se destaca la fiebre, dolor de cabeza, dificultades respiratorias, mialgia, y náuseas.

El riesgo adicional para quienes contraen dengue es que ante la emergencia sanitaria las autoridades dispusieron priorizar la atención hospitalaria de los pacientes con COVID-19, cuyo índice de letalidad es marcadamente superior. Pero la llegada del verano y las temperaturas más altas volvieron a encender las luces de alerta en torno al dengue.

Esta enfermedad viral no se contagia de persona a persona, sino que se transmite a través del mosquito Aedes aegypti que, al picar a una persona infectada, incorpora el virus y es capaz de transmitirlo a otras personas sanas.

Ante esta realidad, la recomendación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es que las personas se queden en sus hogares como parte de las prácticas de distanciamiento social impuestas por el COVID-19 y aprovechar este tiempo para mantener los patios, balcones y terrazas limpios y libres de recipientes que están al aire libre y puedan recolectar agua, para evitar así la reproducción de mosquitos.

Trabajando en la lucha contra estas epidemias, desde 2009, Pan American Energy (PAE) viene desarrollando un Programa de Control de Vectores para disminuir los focos de casos de dengue, zika y chikunguña en Tartagal, provincia de Salta, ciudad ubicada en una región de alto riesgo epidemiológico. Con este objetivo, la compañía trabaja articuladamente junto a la Fundación Mundo Sano, la Municipalidad de Tartagal, el Hospital Juan Domingo Perón y la Coordinación Nacional de Vectores del NOA.

Los virus transmitidos por el mosquito Aedes aegypti -dengue, chikungunya y zika- constituyen un grave problema de salud pública en las provincias del norte argentino, que presentan condiciones favorables para el desarrollo de brotes epidémicos estacionales.

El programa de PAE se desarrolla de manera continua e ininterrumpida durante todo el año, y consta de recorridas y visitas domiciliarias, registro sistemático de recipientes y criaderos, descacharreos barriales, control de foco con larvicidas, recolección de material para monitoreo, fomento de la reducción de larvicidas químicos, talleres escolares, campañas de divulgación y concientización en la comunidad.

"Desde el inicio del programa y con la certeza de que este tipo de enfermedades se combaten a través de la difusión de información, se realizaron campañas de concientización dirigidas a la comunidad para incrementar las medidas preventivas frente al avance del vector", afirma Agustina Zenarruza, Gerente de Sustentabilidad de Pan American Energy.

En más de diez años de trabajo, el programa logró una significativa reducción del riesgo epidemiológico en Tartagal hasta situarlo en el rango de bajo-moderado. Antes de su implementación en 2009, Tartagal sumaba más del 40% de los casos en Salta, y en 2019 registró solo el 5,36%. Además, se logró realizar más de 770 bloqueos de focos y reducir en un 82% la aplicación de plaguicidas químicos contaminantes para el medio ambiente.

Algunos datos

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicó que el 2019, con 2.733.635 casos, fue un año record para el dengue a nivel continental. Ese registro va camino a superarse en 2020.En la Argentina, el primer caso de dengue se registró en 1998 y ya hubo seis brotes de importancia: 1998, 2002, 2004, 2009, 2016 y 2020.Los síntomas aparecen tras un período de incubación de 3 a 12 días luego de la picadura del mosquito y duran entre 2 y 10 días aproximadamente.Salta, Jujuy, Formosa y Misiones fueron las primeras cuatro provincias en notificar casos autóctonos de dengue en la Argentina.Según Médicos Sin Fronteras, la incidencia mundial del dengue supera los 50 millones de casos por año, de los cuales 500.000 personas son hospitalizadas y 20.000 mueren.

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