Demandas contra el talco de J&J alimentan el escepticismo sobre su vacuna

Jack Dutton / Newsweek
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DESDE que su biológico de dosis única fue aprobado, el 27 de febrero, para uso de emergencia, las demandas que ha enfrentado Johnson & Johnson (J&J) en el pasado impulsan el escepticismo y la alarma sobre las vacunas que produce contra el COVID-19, según un análisis de Newsweek.

Una de cada cuatro personas sin intención de vacunarse expresó preocupaciones sobre las compañías farmacéuticas, según una encuesta de CBS/YouGov, publicada el 26 de febrero. Sin embargo, las dudas sobre J&J también invaden a quienes han manifestado su deseo por recibir una inyección para atenuar los efectos de la pandemia.

Cientos de publicaciones en redes sociales han relacionado la vacuna de J&J con las acusaciones que la compañía enfrentó en el pasado respecto a que su talco podría causar cáncer. Aquellos que hablaron con Newsweek dijeron que querían ser vacunados, pero que rechazarían la vacuna de esta empresa estadounidense, pues existe un precedente de 15,000 denuncias por su producto cosmético.

La mayoría de las demandas alegan que la farmacéutica no advirtió al público que su talco en polvo contenía pequeñas cantidades de asbesto, un material cancerígeno.

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El fabricante de medicamentos no quiso comentar sobre la vinculación de su vacuna con las demandas, pero dijo que se adhiere a los “más altos estándares y directrices bioéticos”.

La empresa siempre ha defendido sus productos. Sin embargo, varios jurados han llegado a veredictos contra Johnson & Johnson y, solo durante 2018, otorgaron 4,700 millones de dólares en daños a 22 mujeres. Empero, también hay que anotar que la compañía ha ganado en otros casos y ha apelado en aquellos que ha perdido.

Los científicos dicen que no hay razón para relacionar la vacuna con acusaciones anteriores contra la compañía y los expertos médicos instan a las personas a tomar cualquier vacuna disponible para ayudar a poner fin a la pandemia.

Sin embargo, Kandice Ford, de Louisville, Kentucky, le dijo a Newsweek que no se pondría la vacuna, principalmente debido a la controversia en torno al contenido de asbesto en el talco.

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“No confío en que puedan producir una vacuna segura. También se siente un poco apresurado. Sabíamos que Moderna y Pfizer estaban trabajando en vacunas desde hacía meses y parece que ellos [Johnson & Johnson] simplemente aparecieron de la nada. Además, la eficacia de solo 66 por ciento me preocupa. Quiero vacunarme. Preferiría Moderna a Pfizer. Me preocupa no tener otra opción. Si me ofrecen la vacuna J&J, la rechazaría”, comentó la entrevistada.

La eficacia general de una sola inyección de J&J es de 66.1 por ciento, pero registró una eficiencia de 85.4 por ciento para combatir una situación agravada de COVID-19. Las vacunas de Moderna y Pfizer —aunque requieren de dos dosis— tienen una eficacia general de 94.1 y 95 por ciento, respectivamente.

En 1995, la madre de John Granic murió de cáncer de ovario. Ella usó talco J&J. Su hijo, quien vive en Ontario, Canadá, dijo que es escéptico sobre la vacuna Johnson & Johnson debido a una investigación de Reuters, publicada en 2018, donde se aseguraba que la compañía sabía de la existencia de un carcinógeno en su talco e hizo caso omiso durante años.

“Si eso es cierto, entonces tuvieron mucho tiempo para advertir a la gente, y creo que es cierto, ya que J&J perdió la demanda colectiva”, comentó.

“Hasta el día de hoy no tengo idea si [el talco] J&J que mi madre usó contribuyó a su cáncer de ovario o no contribuyó en absoluto y cuál fue la causa real. Pero incluso si ella aún estuviera viva, diría que cuando una empresa se mantiene tranquila durante unos 20 años, más o menos, en lugar de advertir a la gente, [es] una empresa en la que NO confiaría”, agregó Granic.

“CONFUSIÓN Y PREOCUPACIÓN”

“No tengo planes de ponerme la vacuna. No había planeado hacerlo. Y no, no soy un antivacunas. He recibido vacunas antes, cuando estaba en la escuela hace mucho tiempo, y no tuve ningún problema. Si cambio de opinión, será Pfizer o AstraZeneca y definitivamente no J&J. Sobre todo porque Pfizer y AstraZeneca me parecen más confiables, y sí, también he escuchado historias negativas sobre ellos, pero creo que esos dos son mucho mejores opción que J&J”, comentó el entrevistado.

Otros, que no quisieron ser nombrados en este reportaje, expresaron preocupaciones similares. Cuando fue contactado por Newsweek, Johnson & Johnson no comentó sobre las personas que se mostraban escépticas acerca de tomar su vacuna.

Respecto a la seguridad de su talco, un portavoz dijo que era comprensible que el litigio en Estados Unidos esté causado “confusión y preocupación” sobre la seguridad de ese producto cosmético.

“Johnson’s Baby Powder ha sido un producto confiable durante más de 100 años, y décadas de evaluaciones científicas independientes han confirmado, repetidamente, que Johnson’s Baby Powder no causa cáncer. Simpatizamos profundamente con cualquier persona que padezca cáncer. Seguimos confiando en que nuestro talco es seguro, no contiene asbesto y no causa cáncer”, garantizó el vocero de la farmacéutica.

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Los expertos en salud advierten a las personas que la vacuna es segura y que se ha desarrollado de manera exhaustiva y transparente.

Susan R. Bailey, presidenta de la Asociación Médica Estadounidense, dijo a Newsweek que las tres vacunas disponibles son “altamente efectivas” para prevenir la hospitalización y la muerte por COVID-19. “Cada una de las vacunas autorizadas se ha sometido a un desarrollo, prueba y autorización rigurosos y transparentes”, dijo.

“La vacuna más nueva, una variedad de una sola inyección, tiene ventajas logísticas, incluida una mayor capacidad para almacenar y administrar en consultorios médicos, sobre las vacunas autorizadas previamente, y nos acerca a reducir la incidencia de muerte y enfermedades graves por COVID-19 al ofrecer una tercera opción segura y eficaz que se puede utilizar en todo el país. Cuando sea su turno de vacunarse, le instamos a que se ponga la primera vacuna disponible”, exhortó Bailey.

El 2 de marzo, la administración de Biden anunció una nueva asociación entre el gigante farmacéutico Merck y Johnson & Johnson, donde este último ayudaría a implementar la vacuna en todo el país.

Peter Hotez, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical y profesor de Pediatría y Virología Molecular y Microbiología en la Facultad de Medicina de Baylor, explicó que Merck producirá una gran cantidad de vacunas de Johnson & Johnson, por lo que las preocupaciones sobre otros productos no tendrían razón de ser.

“Es una buena vacuna. No sorprendería que en el futuro se convierta en una vacuna de dos dosis. Creo que el nivel de anticuerpos es más alto y podría ser más duradero como una vacuna de dos dosis y podrían serlo en caso de que se requiera un refuerzo como ocurre con una de las variantes de mayor preocupación como la sudafricana”, comentó Hotez. N

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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek