Las demandas de la Iglesia para el nuevo año: detener la confrontación, frenar la crisis y crear empleo

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En sus últimos mensajes, los obispos transmitieron las preocupaciones de la Iglesia en materia política y social
Marcelo Aguilar

En su mensaje de fin de año, el obispo de San Isidro y presidente del Episcopado, Oscar Ojea, destacó la importancia del encuentro entre los argentinos, en el cierre de un año que mostró fuertes signos de enfrentamiento, especialmente en el terreno político y social.

Ojea se expresó en línea con las principales preocupaciones transmitidas el 15 de diciembre pasado por la comisión ejecutiva del Episcopado al presidente Alberto Fernández, a quien le pidieron “construir acuerdos fundamentales que detengan la continua confrontación que se vive en el país”. En ese encuentro, los obispos plantearon que “en un clima así es muy difícil salir adelante”.

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“Estamos hechos para un encuentro, tenemos que abrir nuestro corazón. Y este encuentro siempre es un aprendizaje, siempre es un crecimiento, es la posibilidad de servir, crecer y poder entregar mejor nuestra vida”, afirmó el obispo de San Isidro.

Asimismo, antes de cerrar el año, el arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, visitó el Astillero Río Santiago, una empresa con participación estatal que desde hace varios años está envuelto en profundas crisis, y pidió que se transforme en “un lugar de trabajo y producción”.

El arzobispo Fernández, una de las voces episcopales más cercanas al papa Francisco, se acercó al Astillero Río Santiago para ofrecer una bendición de fin de año, junto a los sacerdotes Juan Correa y Paulino Gómez. Insistió en la necesidad de alentar la producción y el trabajo y pidió buscar formas alternativas a la política de subsidios.

“Por todo esto, nos interesa tanto que este Astillero sea un lugar de trabajo y producción. Como dice el papa Francisco, no es digno de vivir de subsidios”, afirmó.

Y agregó: “Sé que la mayoría de los obreros esperan esto: no solo un sueldo, sino poder trabajar y producir, para que cuando su hijo le pregunte cuál es su tarea pueda contarle algo”.

El arzobispo de La Plata, Víctor Manuel "Tucho" Fernández
El arzobispo de La Plata, Víctor Manuel "Tucho" Fernández


El arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, pidió que haya más trabajo y menos subsidios en el Astillero Río Santiago

Los peligros de la pandemia

No fueron los únicos gestos de la Iglesia frente a la necesidad de delinear los desafíos frente al nuevo año.

En momentos en que crecen los contagios por la pandemia del coronavirus, el obispo de Avellaneda-Lanús, Marcelo Julián Margni, pidió redoblar los esfuerzos para constituir “espacios seguros y cuidados” en las celebraciones y encuentros. Llamó, así, a respetar las indicaciones sanitarias, al desalentar actitudes desafiantes que puedan poner en riesgo la salud de los vecinos.

“Pongan la mayor atención en respetar y hacer respetar las indicaciones que vienen de las autoridades de Salud. No den lugar a rumores infundados, a opiniones pronunciadas sin sustento alguno, a mensajes que irresponsablemente generan confusión y repercuten –como estamos viendo– en un agravamiento de la situación”, dijo el obispo Margni.

Las demandas de la Iglesia

En el último encuentro con el Presidente, el Episcopado resumió las demandas de la Iglesia, frente a un año que no tendrá un escenario electoral, circunstancia política que habitualmente crea un clima propicio para la confrontación. Esas prioridades son revertir la creciente desigualdad social, frenar el aumento de la pobreza.

Otras preocupaciones eclesiásticas son el aumento de la violencia en un cuadro de fuerte fragmentación social, la problemática del acceso a la vivienda y la crisis educativa que se profundizó con la pandemia. A ello se suma el avance de los proyectos para consolidar el avance de las apuestas on line, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad social,

Un año de la ley del aborto

Asimismo, a un año de la aprobación de la ley que legalizó el aborto, sancionada durante la pandemia, la Iglesia renovó su llamado a “seguir comprometiéndose con el cuidado de la vida y la defensa de los niños y niñas por nacer”. Lo afirmó el obispo de Morón, Jorge Vázquez, que preside la Comisión Episcopal por la Vida, los Laicos y la Familia.

Monseñor Vázquez presidió una misa en la Catedral de Morón, en la que también se rezó por “quienes son explotados laboral y sexualmente, y la enorme cantidad que viven en la pobreza y sufren la violencia y el abuso”.

Con contundencia, también la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) ratificó sus críticas por la legalización del aborto. Y basó su posición en datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación. Dijo que el organismo informó que en el primer año de vigencia de la ley se practicaron 32.758 abortos y se distribuyeron 46.263 tratamientos de misoprostol.

“Si bien los números son de una magnitud que impresiona, cuando pensamos que se trata de vidas humanas inocentes a quienes se les impidió ejercer el derecho de nacer, no hemos escuchado ninguna palabra acerca de la diferencia abrumadora con aquellas estimaciones falsas que aseguraban que había entre 450.000 y 500.000 abortos clandestinos, falacia que queda expuesta como una de las estrategias de la campaña promotora”, reflexionó la declaración de las instituciones evangélicas.

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