Demandan declarar esencial atención a violencia contra mujeres en Perú

Lima, 18 May (Notimex).- La Defensoría del Pueblo de Perú solicitó declarar como esencial el servicio de atención a la violencia contra las mujeres para proteger a las víctimas, vulneradas por el estado de emergencia declarado ante el COVID-19.

La violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar sigue siendo invisibilizada en el país por las dificultades que produce el confinamiento en la presentación de denuncias y para garantizar una atención adecuada, advirtió el organismo defensor.

Desde el 16 de marzo, cuando inició el estado de emergencia, y hasta el 10 de mayo se han registrado dos mil 536 casos de violencia contra las mujeres, destacó el organismo.

Además, desde que se inició la emergencia se han cometido ocho feminicidios, siete muertes violentas de mujeres que no han sido esclarecidas y 10 tentativas de feminicidio.

El decreto legislativo 1470 debe ser reforzado, lo mismo que las funciones del Sistema Nacional Especializado de Justicia, subrayó la Defensoría y aseguró que organismos internacionales recomiendan esta declaración de la atención a la violencia como esencial.

La Defensoría envió con ese propósito comunicaciones al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp) y consideró que la declaratoria facilitaría la denuncia de las víctimas que se ven limitadas en su libertad de tránsito por la emergencia sanitaria.

“Cabe resaltar que, en marzo de este año, los Centros Emergencia Mujer (CEM) atendieron cinco mil 354 casos, un 56 por ciento menos que lo reportado en el mismo mes del año anterior.

Esto contrasta con la tendencia al alza evidenciada en los dos meses previos, pues, en comparación con el 2019, en enero de 2020 los casos aumentaron de 12 mil 575 a 15 mil 856 (un 26 por ciento) y, en febrero, de 11 mil 134 a 14 mil 693 (un 31 por ciento)”, informó.

Eliana Revollar, defensora adjunta para los derechos de la mujer, advirtió que se denuncian menos estos hechos por el confinamiento y los inadecuados y reducidos canales de denuncia.

“Las víctimas siguen conviviendo con sus agresores y se encuentran en constante peligro de enfrentar formas de violencia que pueden llegar a ser letales”, acusó.

No basta con activar los equipos de urgencia del Mimp, añadió Revollar, sino que hace falta dar seguimiento a los casos hasta que se le otorguen a las víctimas medidas efectivas de protección, privilegiando el retiro del agresor.

“Además, resulta preocupante el desfase entre el registro de casos finalmente atendidos y el aumento de las llamadas a la línea 100, por lo que urge precisar qué ocurre finalmente con esta atención y si es realmente efectiva”, abundó la Defensoría del Pueblo.

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