“Dejemos que los cuerpos se apilen”, la frase que le atribuyen a Boris Johnson y el gobierno desmiente en pleno rebrote de coronavirus

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Boris Johnson
JUSTIN TALLIS

LONDRES.- A la par que el Reino Unido deja atrás una serie de duras restricciones para contener la pandemia de coronavirus, en momentos en que cede la curva de contagios, el gobierno del primer ministro Boris Johnson se adentra en una polémica desatada por el cruce de acusaciones entre él y uno de sus asesores más cercanos.

“No más confinamientos de mierda, dejemos que los cuerpos se apilen por miles” es la frase que varios medios le atribuyen al mandatario británico y si bien desde su administración niegan que sea cierta la tensión está instalada. Dominic Cummings, su exmano derecha, es quien encendió las alarmas.

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Señalado recientemente como fuente de estas filtraciones, el viernes habló y tildó a Johnson de incompetente y puso en duda su integridad al involucrarlo en varios escándalos de cabildeo e influencias empresariales. Además afirmó que el primer ministro había pedido a su portavoz mentir a la prensa y que renovó su departamento con donaciones al Partido Conservador.

Cummings, de 49 años, fue el controvertido cerebro del Brexit y el más influyente “asesor especial” de Johnson hasta su destitución en noviembre. Estratega político sin afiliación partidaria y conocido por no detenerse ante nada para lograr sus objetivos, se había mantenido discreto y había afirmado que su partida era una decisión personal.

Boris Johnson en 10 Downing Street
JUSTIN TALLIS


Boris Johnson en 10 Downing Street (JUSTIN TALLIS/)

Pero una fuente gubernamental indicó que dejaba el cargo de “asesor especial” a causa de luchas internas y hoy el diario Daily Mail asegura en una nota que Cummings tiene guardadas grabaciones de audio y registros que pueden poner en crisis al gobierno. De hecho, ya varios opositores reclamaron la renuncia de Johnson.

Sin embargo desde Downing Street insisten en que nada es cierto. La oficina del primer ministro desmintió la frase de la polémica y la denunció como una “nueva mentira”. Y el ministro de Defensa, Ben Wallace, declaró: “No es cierto, ha sido categóricamente negado por prácticamente todo el mundo”.

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“Ahora estamos entrando en una especie de capítulo de comedia de estas historias de chismes, ya saben, fuentes anónimas de asesores anónimos que hablan de eventos anónimos. Ya saben, nada de esto es serio”, agregó.

Criticado desde varios frentes por su respuesta a la pandemia, primero algo negacionista y luego restrictiva, ahora Johnson es foco también de una investigación sobre sus gastos. Ayer la oposición laborista solicitó una investigación “profunda” e independiente sobre cómo el gobierno conservador utilizó el dinero de los contribuyentes británicos.

“El primer ministro se ha hecho cargo de los gastos de renovación de su apartamento, está por completo claro”, dijo la ministra de Comercio Internacional, Liz Truss. “Las informaciones adecuadas han sido objeto de una declaración pública”, señaló y calificó este asunto como una “maniobra monumental” para distraer a los británicos del “trabajo fantástico” realizado por el gobierno frente al brote de Covid-19.

Por su parte la comisión electoral, que reglamenta las donaciones a los partidos políticos y sus gastos, confirmó que investiga este caso.

Agencias AP y AFP