La Agencia Espacial Europea aprueba presupuesto en alza y designa nueva camada de astronautas

La Agencia Espacial Europea (ESA) aprobó este miércoles una fuerte alza de su presupuesto para mantener sus programas frente a la competencia de Estados Unidos y China y designó a cinco nuevos astronautas, dos mujeres y tres hombres, entre ellos el ingeniero aeronáutico español Pablo Álvarez.

Los otros cuatro son la piloto de pruebas de helicópteros francesa Sophie Adenot, la británica Rosemary Coogan, el suizo Marco Sieber y el belga Raphaël Liégeois.

La biotecnóloga española Sara García fue incorporada a la lista como reserva.

La promoción fue elegida entre más de 22.500 aspirantes y su primera misión en órbita no está prevista antes de 2026.

La agencia también seleccionó al británico John McFall, que tiene una discapacidad, para estudiar el aporte que personas en esta situación pueden hacer a la carrera espacial.

- Presupuesto en alza -

Los 22 Estados miembros de la ESA aprobaron, tras una reunión de dos días en París, un presupuesto de 17.000 millones de euros (suma similar en dólares) para los próximos tres años.

La cifra global supone una fuerte alza de 17% respecto al trienio anterior, pero inferior a los 18.500 millones reclamados por su director general, Josef Aschbacher.

Las principales partidas del monto aprobado estarán destinadas a programas de exploración espacial, de observación de la Tierra y de fabricación de lanzaderas.

El aporte de Alemania se eleva a 3.500 millones, el de Francia a 3.250 millones, el de Italia a 3.100 millones y el de España a 932 millones de euros.

La aprobación del presupuesto es un "gran éxito", se congratuló el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, para quien el acuerdo alcanzado está "por encima de las expectativas".

El director general de la ESA también halló satisfactorio el desenlace de las negociaciones, pese a que su pedido era superior.

"Teniendo en cuenta el nivel de inflación, estoy muy impresionado por este resultado", dijo Aschbacher, asegurando que el presupuesto votado era "necesario para no perder el tren" ante la feroz competencia estadounidense y china.

El Viejo Continente no quiere quedar rezagado respecto a China o Estados Unidos, que invierten sumas colosales en sus actividades espaciales, sobre todo en la exploración.

Sin embargo, el presupuesto de la ESA queda lejos de los 24.000 millones de dólares anuales con los que cuenta la NASA en Estados Unidos.

La ESA pretende mantenerse como uno de los organismos más poderosos del ramo en plena revolución del "New Space", la nueva carrera del espacio marcada por la multiplicación de los actores privados, con la estadounidense SpaceX a la cabeza.

La soberanía europea se vio debilitada por el retraso en el proyecto de Ariane 6, considerado como una respuesta a SpaceX, y por la guerra en Ucrania, que privó a la agencia europea de las lanzaderas rusas Soyuz.

La cuestión de las lanzaderas suele provocar "tiras y aflojas" entre Francia, Alemania e Italia, reconoce Philippe Baptiste, presidente de la CNES, la agencia espacial francesa.

"El programa de lanzadores es extremadamente estratégico. Por supuesto que hay competencia (aunque no me guste esa palabra) y esta puede ser sana", dijo la semana pasada Aschbacher en una entrevista con la AFP.

"Sé que Francia, Italia y Alemania pueden tener intereses diferentes, pero en la ESA nuestro papel es definir un terreno de entendimiento, algo que funciona muy bien en la observación de la Tierra, la navegación, las telecomunicaciones, la exploración", agregó.

pcl-juc/pc-an/js