Decepcionante subasta de áreas petroleras en Brasil

Alberto Armendáriz

RÍO DE JANEIRO.- Aguardada con gran expectativa por el gobierno de Jair Bolsonaro , la "mega subasta" de campos de explotación petrolera en las costas de Brasil terminó con una recaudación decepcionante, luego de que muy pocas compañías internacionales hicieron ofertas y dos de las cuatro áreas en juego no despertaron ningún interés.

Al final, la estatal Petrobras se quedó con los dos sectores licitados por 69.960 millones de reales (US$ 17.233 millones), muy por debajo de la ganancia de 106.500 millones de reales (US$ 26.228 millones) que el gobierno esperaba obtener con el negocio. Uno de los campos, el mayor, bautizado Búzios, fue adjudicado a Petrobras asociada a las petroleras chinas Cnodc y Cnooc -que controlan apenas un 5% del consorcio cada una- por 68.194 millones de reales (US$ 16.794 millones); el otro, Itapú, fue otorgado a Petrobras en solitario por 1766 millones (US$ 439 millones). Las pujas por las áreas llamadas Atapú y Sépia quedaron desiertas.

La operación había originalmente despertado la atención de grandes compañías extranjeras como las estadounidenses ExxonMobil y Chevron, la británica BP, la británico-holandesa Shell, la francesa Total, la noruega Equinor, la malaya Petronas, la portuguesa Petrogal, entre otras, pero ya el lunes BP y Total desistieron de presentarse a la subasta por considerar que los precios eran muy elevados y que sus participaciones serían minoritarias ya que según la legislación brasileña actual, Petrobras debe tener mayor peso en cualquier consorcio de explotación petrolera.

Al final del evento, celebrado en un hotel del barrio carioca de Barra de Tijuca, las acciones de Petrobras cayeron un 2,6% por la frustración del mercado, y el dólar subió significativamente frente al real.

Las áreas marinas subastadas se encuentran a gran profundidad (a unos 8000 metros de la superficie), en la llamada capa pre-sal, a unos 250 kms frente a las costas del estado de Río de Janeiro. El descubrimiento de esta fuente de petróleo y gas fue hecho en 2006 y la Agencia Nacional de Petróleo estima que posee reservas de hasta 15.000 millones de barriles de crudo, las más grandes jamás halladas en Brasil y unas de las mayores del mundo.

Los decepcionantes resultados de la licitación obligarán al equipo del ministro de Economía, Paulo Guedes, a reanalizar su presupuesto, ya que contaba con esos recursos para equilibrar los gastos públicos y distribuir entre los Estados y los municipios.

Un pequeño grupo de activistas ecologistas protestó frente al hotel donde se realizó la subasta, advirtió sobre el impacto negativo que puede tener la explotación petrolera, y criticó que tanto dinero se invierta en esa actividad cuando el gobierno no ha destinado recursos suficientes para limpiar las costas del noreste de las manchas de crudo que aparecieron recientemente y aún no se sabe con exactitud su origen.