La decepción lo sacó de Cuba, la esperanza lo devolvió al boxeo en Estados Unidos. Su meta es ser campeón

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Jojanler Martínez tuvo su primer día de entrenamiento en Miami. De la mano de su hermano de vida Joahnys Argilagos, el cubano tirö sus primeros golpes en lo que puede ser una larga y fructífera carrera profesional, siguiendo el camino de otros compatriotas suyos.

Nacido en Camaguey y de apenas 23 años, Martínez aún está en el tumulto de los primeros días -apenas lleva un mes en Estados Unidos-, pero sí tiene claro que solo el esfuerzo y el sudor le abrirán camino en el boxeo profesional, porque cree contar con el talento necesario para triunfar.

Como tantos otros cubanos de esta nueva generación de boxeadores, uno de los motores de su partida de la isla tiene que ver con la decepción que puede disfrazarse de decisiones de otros, de ordenanzas superiores o de simple envidia personal, pero él no estaba dispuesto a quedarse molesto el resto de su vida.

¿Cómo te has sentido en estas primeras semanas?

“Llevo unas pocas semanas en los Estados Unidos. Me siento bien,. Voy a empezar en el gimnasio del Tropical Park. Así que estoy en el principio de mi carrera profesional. Al principio todo es más difícil, pero pienso ir adaptándome en mi trabajo y en mi objetivo’‘.

¿Qué motivo te trajo a este país?

“Decepción. Estuve en el equipo nacional en Cuba y fui la segunda figura en los 81 kilogramos. Estuve en la preselección del mundial y hubo algunos contratiempos con la política del equipo nacional La manera de trabajar me decepcioné mucho y tomé la decisión de venir para acá a Buscar otras oportunidades’‘.

Ese tema de la decepción es tan repetido entre los boxeadores.

“A los más jóvenes, a las segundas figuras no nos dan oportunidad. Nos quedamos y nos estancamos. Ahora mismo yo tengo 23 años y decidí no permitir que el tiempo me pasara por encima ni quedarme estancado. Soy joven y necesito desarrollarme, tener otra oportunidad. Tuve una oportunidad y no me la quisieron dar en el mundial pasado’‘.

¿Cómo contemplabas el boxeo profesional?

“Realmente no pensaba en lo profesional. En aquellos tiempos veía el boxeo amateur como lo mejor, pero fui despertando poco a poco. En el amateur hacía mi trabajo y trataba de mejorar, pero cuando pasó esto ya no daba más. Tuve que salir y tomar vuelo’‘.

Para quién no te conoce, ¿qué tipo de boxeador eres?

“No te voy a decir que soy un boxeador completo, pero se pelear en todas las distancias, pero donde me siento mejor es la media y larga distancias. Me identifico mucho con Erislandy Lara. Hago su trabajo y también otras cosas, inteligente. La fuerza mía está en la técnica’‘.

¿Cómo llegas al boxeo?

“Antes de ser boxeador fui músico y pelotero. Estudiaba piano, pero no llegué a entrar en la escuela de música. Pero el boxeo me halaba, porque mi papá fue boxeador en Camaguey. Me mostró como tirar el uno-dos. Yo me portaba mal y un día la maestra me llevó donde unos boxeadores para ver qué hacía, y terminé dándole golpes a esos boxeadores. Ahí comenzó todo’‘.

¿Sabías de los cubanos en el boxeo profesional de Estados Unidos?

“Sí, sobre todo desde el 2004. Sabía que se iban del país, que también lo habían hecho disgustados, pero no estaba tan empapado. Yo quería ser como ellos, Yuriorkis Gamboa, Lara, Rigondeaux. Quería ser campeón olímpico. Ahora siento que puedo llegar lejos. Todo dependerá de mi esfuerzo’‘.

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