Estos datos sobre el supuesto aumento de los osos polares entre 1965 y 2021 son imprecisos

Usuarios en redes sociales aseguran que la población de osos polares aumentó entre 1965 y 2021 con base en datos presentados por el escritor danés Bjorn Lomborg, y utilizan esa información para deslegitimar las investigaciones que ligan el cambio climático a la actividad humana. Sin embargo, como explicaron expertos a la AFP, estas cifras muestran un aumento en el rastreo, etiquetado y estudio de esos animales, pero no necesariamente un crecimiento en su población. En realidad, los datos recolectados sobre estos mamíferos son insuficientes para calcular su totalidad en el mundo.

“Crece la población de osos polares. Pero como no se ajusta a la histeria climática, nadie te informará. DATOS: La población de osos polares se recuperó y ahora está en su nivel más alto en 6 décadas”, asegura una de las publicaciones compartidas desde noviembre de 2022 en Twitter y Facebook (1, 2, 3).

El contenido también fue difundido en inglés.

Captura de pantalla de un tuit hecha el 16 de enero de 2023

Algunas de las entradas virales incluyen una gráfica compartida por el escritor Lomborg que muestra un aumento en el número de osos polares de 1965 a 2021 y que cita datos del Grupo de Especialistas en Osos Polares (PBSG, por sus siglas en inglés), perteneciente a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, en inglés).

Los escépticos del cambio climático suelen señalar el crecimiento de ciertas poblaciones de osos para restar importancia al papel del ser humano en el calentamiento global, como ya informó la AFP (1, 2, 3).

Pero expertos dijeron a la unidad de verificación de la AFP que los datos utilizados en el gráfico y referidos en las publicaciones virales son incompletos. La UICN dice en su lista roja de especies amenazadas que la tendencia de la población de osos polares es "desconocida".

“Conjeturas”

La nota a pie de página de la gráfica indica que la curva se basa en ocho conjuntos de datos, seis de los cuales proceden del último informe de situación del PBSG de 2021. Las otras cifras fueron tomadas de las actas de dos reuniones: una celebrada por el PBSG en 1981 y otra por un grupo precursor en 1965.

La tabla muestra un aumento de 1965 a 1981, lo que coincide con la prohibición internacional de la caza del oso polar, que comenzó en 1973 con excepciones para algunas comunidades indígenas.

Sin embargo, Dag Vongraven, antiguo presidente del PBSG y asesor del Instituto Polar Noruego, declaró a la AFP que las estimaciones de 1965 y 1981 no son válidas debido a las limitaciones del seguimiento de los osos polares en aquella época.

Las cifras de 1965 vienen de un párrafo del informe de una reunión científica y se basan en tres estimaciones. Dos de ellas son extrapolaciones de recuentos de osos en Alaska en 1959 y en Canadá en 1964; la otra es una estimación del área de distribución global en 1961 de un científico soviético.

Captura de pantalla de un informe sobre osos polares de 1965 ( Universidad de Alaska / Buró de pesca deportiva y vida silvestre de Estados Unidos)

"Estas son conjeturas, pura y simplemente. No te puedes fiar en absoluto", afirmó Vongraven.

Los osos polares son difíciles de rastrear, ya que vagan por el hielo en regiones remotas del Ártico donde se confunden con el paisaje blanco. Los investigadores los vigilan mediante sobrevuelos aéreos y etiquetado.

Sin embargo, Vongraven explicó que los collares de seguimiento por satélite de los osos polares se introdujeron a finales de los años sesenta. Y las 19 subpoblaciones distintas de esos mamíferos, que permiten un recuento preciso, aún no estaban delimitadas en 1981.

Los datos del informe de ese año tampoco son fiables para crear un gráfico global, según el experto. Las cifras se basan en estimaciones de 17 zonas que se remontan a 1969.

"Estos estudios se realizaron en zonas muy aleatorias porque en aquella época no sabíamos dónde estaban delimitadas las poblaciones, así que se trataba de aproximaciones, estimaciones, conjeturas... métodos muy toscos", explicó Vongraven. "No se pueden utilizar. Hay muy pocos datos detrás de ellos", completó.

“Estimaciones mejoradas”

Steven Amstrup, científico jefe del grupo conservacionista Polar Bears International, afirmó que la aparente curva ascendente del gráfico compartido en redes sociales refleja un "mejor conocimiento" de la población de osos, no un aumento general.

El número de estos animales se calcula combinando estimaciones de zonas bien estudiadas y "conjeturas" de zonas menos conocidas. Estas últimas se basan en parte en el conocimiento del hielo marino y los hábitats, según Amstrup.

"Una estimación global, por tanto, es una combinación de algunas cifras realmente buenas y otras sobre las que tenemos mucha menos confianza", declaró a la AFP en un correo electrónico.

De las 19 subpoblaciones de osos polares, algunas son más accesibles que otras. Por ejemplo, se sabe más sobre los osos del oeste y el sur de la bahía de Hudson (Canadá), que sobre los de zonas más remotas.

"A medida que hemos ido conociendo más datos, nos hemos dado cuenta de que en algunas de estas zonas las estimaciones anteriores eran demasiado bajas y ahora creemos que hay más osos de los que pensábamos", dijo Amstrup.

"Si se representa la población mundial estimada a lo largo del tiempo, puede parecer una curva ascendente. Sin embargo, este trazado de las cifras estimadas a lo largo del tiempo refleja la mejora de las estimaciones más que el crecimiento de las cifras", precisó.

Datos insuficientes

Los datos más recientes de ciertas zonas son más detallados, pero aún no bastan para dar una imagen global precisa del total de osos polares.

El PBSG afirma en su informe de situación que el seguimiento de los cambios en 10 de las 19 subpoblaciones de esos mamíferos fue "deficiente en datos" durante la última generación de osos polares, es decir, unos 11,5 años.

De los nueve restantes, se estimó que dos habían "probablemente aumentado" y cuatro eran "probablemente estables". Se estimó que tres habían "probablemente disminuido".

Si se remonta a dos o más generaciones, no había datos suficientes para 16 de las 19 subpoblaciones que componen el recuento.

La estimación más reciente del PBSG sobre la población mundial de osos polares es de 26.000 ejemplares, una media de entre 22.000 y 31.000 especímenes. Las cifras exactas para cuatro de las subregiones figuran como "desconocidas".

Una osa polar y su cría buscan comida en la orilla de la bahía de Hudson, cerca de Churchill, Canadá, el 5 de agosto de 2022 ( AFP / Olivier Morin)

"Para las poblaciones rusas no hay datos de ningún tipo... y para la cuenca polar nada, ningún estudio, porque está demasiado lejos y es demasiado caro", dijo Vongraven, del Instituto Polar Noruego.

"Así que en la mitad de la zona en la que residen los osos polares no sabemos nada", señaló.

El PBSG afirma en su informe de 2021, citado al pie del gráfico viralizado, que ha ajustado las estimaciones desde 1993.

"Aunque ahora se dispone de mejor información sobre varias subpoblaciones, algunas estimaciones siguen sin estar disponibles, son obsoletas o incluyen una gran incertidumbre", señala el documento.

Vongraven afirmó que es "lógico pensar que toda esta población aumentó en los años posteriores" a la prohibición de la caza de 1973. Pero la "capacidad de carga" -el número de osos que puede soportar un entorno determinado- ha mantenido esas cifras bajo control.

"En las últimas décadas, con el cambio climático, es bastante evidente que la capacidad de carga ha disminuido enormemente", señaló el experto.

Descensos

Los osos polares dependen del hielo marino para alimentarse de las focas que comen. Según un estudio publicado en Nature en agosto de 2022, el hielo ha ido desapareciendo a medida que el extremo norte se calienta hasta cuatro veces más rápido que el resto del mundo.

Un estudio aéreo del gobierno regional de Nunavut, Canadá, hecho en 2021 y publicado en diciembre de 2022 indica que el número de osos polares en el oeste de la bahía de Hudson había disminuido más de una cuarta parte en cinco años. Según el informe, el descenso podría deberse en parte a la migración de los osos a zonas vecinas.

Un oso polar en la costa de la bahía de Hudson, cerca de Churchill, Canadá, el 8 de agosto de 2022 ( AFP / Olivier MORIN)

Naciones Unidas ha documentado el deshielo del mar, y su más reciente informe sobre el cambio climático detalla cómo los humanos contribuyen al calentamiento global quemando combustibles fósiles.

Numerosos estudios han demostrado cómo el cambio climático y la disminución del hielo marino suponen una amenaza para los osos polares y su hábitat. Un estudio de 2020 indicaba que la duración del periodo anual sin hielo en algunas zonas puede haber superado umbrales cruciales para la supervivencia de esos animales.

"Los datos de los lugares que mejor conocemos son inequívocos al demostrar que la disminución del hielo marino se traduce en última instancia en un descenso del número de osos polares y de su distribución", afirmó Amstrup, de Polar Bears International.

"El hecho de que algunas poblaciones aún no se hayan visto afectadas por la disminución del hielo y que ahora pensemos que algunas de estas subpoblaciones son mayores de lo que creíamos es una buena noticia. Pero es buena sólo en un sentido temporal si las sociedades no detienen el calentamiento global", completó el científico.

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