Un dato que podría condicionar la política de baja de tasas

LA NACION

El dato del 3,1% de inflación en diciembre fue una relativa sorpresa ayer para varios analistas, cuyas proyecciones, si bien iban en ese sentido, no alcanzaban tal magnitud. La mayoría preveía una variación del índice de precios al consumidor (IPC) de entre 2,5 y 3%, claramente influenciada por el aumento del segmento de precios regulados (básicamente, las tarifas de los servicios).

Pero lo que verdaderamente llamó la atención fue la aceleración que también mostró la llamada "inflación núcleo", aquella que excluye del cálculo las variaciones de los precios de productos y servicios que resultan afectados por la estacionalidad (típicamente, frutas y verduras, por ejemplo) o por decisiones regulatorias del Estado.

El dato del 1,7% en la inflación núcleo que mostró diciembre, contra el 1,3% promedio de los últimos meses, debería condicionar las próximas decisiones que adopte el Banco Central (BCRA) respecto de las tasas de interés, y hasta revisar las proyecciones que la entidad monetaria viene manejando al respecto.

En sus últimos comunicados de política monetaria de diciembre (publicados los días 12 y 26 de ese mes), el organismo señaló que estas mediciones, según los indicadores de alta frecuencia en los que abreva, la inflación núcleo mantenía "la dinámica favorable de los últimos meses".

Por este motivo, incluso, proclamaba que el proceso de desinflación se mantenía vivo. Incluso el martes pasado, cuando bajó del 28,75 al 28% la tasa de referencia (la que aplica a los pases activos de los bancos), accediendo a la presión del Gobierno, argumentó su decisión en que había consultado variables que le permitían suponer que "el proceso de desinflación se ha encarrilado a lo largo del último semestre". Y agregó: "La inflación núcleo de los últimos tres meses se ubicó, en términos anualizados, cerca del 18% y los datos de alta frecuencia indican que esta dinámica favorable persistió a lo largo del mes de diciembre y en los primeros días de enero".

Lo cierto es que, con el salto que esta medición más pura del fenómeno inflacionario mostró al final en diciembre, la variación para todo 2017 alcanzó el 21,13%, no demasiado alejada de la inflación general que registró el IPC, del 24,8%. Habrá que esperar nuevas señales.