Dante Delgado prohíbe preguntas en conferencia y logra que a nadie le importe lo que dijo

Dante Delgado durante un evento político en mayo pasado. (Manuel Velásquez/Getty Images)
Dante Delgado durante un evento político en mayo pasado. (Manuel Velásquez/Getty Images)

Dante Delgado convocó a conferencia de prensa. Y no permitió preguntas. El chiste se cuenta solo. Y todavía se quejó porque los reporteros "en sus casas editoriales toman cualquier respuesta para irse por ahí con la nota". El evento se hizo para que Delgado informara sobre los resultados electorales del partido que dirige, Movimiento Ciudadano (MC), pero no se autorizaron las preguntas por parte de la prensa. Ese comportamiento fue cuestionado ahí mismo, en vivo.

Él se esmeró para no dar su brazo a torcer. “Para que no haya ninguna confusión, les vamos a entregar todas las láminas. Así las pueden ustedes ir comparando. Y como el tema es hablar de este tema, les agradezco mucho que no haya preguntas", ofreció Delgado para reemplazar las preguntas. Si pretendía hacerlo de ese modo, bastaba con lanzar cualquier comunicado en redes sociales y listo. Pero parece que lo que más deseaba Delgado era tener protagonismo en lugar de informar.

Desde luego, como dijeron los reporteros asistentes, se trata de una falta de respeto: les están haciendo perder el tiempo a las y los periodistas, que asisten para obtener información de primera mano y no para escuchar un comunicado oficial, porque eso fue aunque estuviera ahí en directo el interesado en difundir la información. Delgado únicamente expuso su versión y con su actitud se puso el pie a sí mismo. Su objetivo, según dijo, era transmitir el mensaje con claridad sin las intervenciones de la prensa que tergiversa lo que él comunica. Y consiguió que se hable de todo menos del tema de la conferencia de prensa.

Como si fuera una broma hecha a propósito, un saboteo perfectamente ejecutado: la noticia sobre Movimiento Ciudadano es que su líder no se dejó hacer preguntas en una conferencia de prensa. Nadie sabe de qué trataba la conferencia, nadie habla de que Delgado estará seis meses más en su cargo, y en diciembre habrá una nueva elección por parte de MC. Es más, nadie está enterado de que al final, de hecho, Delgado sí respondió algunas preguntas después de los reclamos.

¿De qué le sirvió su táctica inicial? De nada en realidad. Sus nueve años como dirigente nacional, por lo visto, no le han dado todavía el callo para lidiar con la prensa y entender cuál es su labor: informar de sus labores. Y eso puede gustarle o no. Si no le parece cómo los reporteros retratan sus acciones, ahí tiene su propio aparato de comunicación para hacerlo más fácil: un texto o video fugaz en redes sociales y listo. Sin preguntas, sin reclamos. Como le gusta a él y a la mayoría de los políticos: los cuestionamientos les estorban por más elemental que resulte esa faceta de su labor política (da para pensar que un político no esté preparado para afrontar preguntas).

Delgado tiene básicamente asegurado un escaño en la próxima legislatura, pues fue registrado como suplente de Luis Donaldo Colosio Riojas, quien finalmente consiguió su lugar por la vía de representación proporcional y también por minoría. Al tener esa oportunidad, puede ocupar la senaduría por la vía de la primera minoría y así dejar que su suplente Delgado ocupe la conseguida por el camino plurinominal. Delgado dijo todavía queda pendiente el periodo de impugnación para que se ratifique el triunfo de Colosio y, entonces sí, MC podría mover sus piezas en el Senado.

Pero, de nuevo, todo esto pasó a segundo plano por culpa del propio Dante Delgado: decidió que era mejor ir a escuchar su propia voz como si fuera una cámara de eco y no una conferencia de prensa, que por algo se llama así.