Daniel Scioli: “La que estuvo disociada durante su gestión fue Vidal; por eso perdió por 14 puntos”

Jaime Rosemberg
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Scioli quedó en la mira del fiscal por una amplia serie de irregularidades
Scioli quedó en la mira del fiscal por una amplia serie de irregularidades

Conectado desde su casa en Villa La Ñata, Daniel Scioli aparece en cámara de impecable traje y corbata. “Cuando empecé a trabajar con mi papá, a los 15 años, en el negocio en Villa Crespo, me acostumbré a usarlo. Y los trajes son los mismos que cuando era gobernador”, bromea el exmandatario bonaerense y actual embajador argentino en Brasil, destino al que viajó en agosto pasado y donde recuperó parte de la visibilidad perdida luego de la derrota en las presidenciales de 2015, a manos de Mauricio Macri.

Acostumbrado a surfear las preguntas incómodas, el embajador embiste, sin embargo, contra su sucesora María Eugenia Vidal, quien en su libro afirma que lo vio “disociado de la realidad” en el encuentro de traspaso del poder. “La que estuvo disociada durante su gestión fue Vidal; por eso perdió por 14 puntos”, responde Scioli, desafiante. Luego sí retoma su clásico estilo optimista: habla de las relaciones con el gobierno de Jair Bolsonaro, elogia al presidente Alberto Fernández y hasta da por cerradas sus disputas con Cristina Kirchner.

-¿El Scioli político es distinto al Scioli diplomático?

-Mi concepción de la diplomacia, de acuerdo a las necesidades del país, tiene que tener una fuerte impronta comercial, ejecutiva y política. En eso pensó el presidente Alberto Fernández cuando me confió la misión y la responsabilidad de trabajar junto al gobierno de Brasil pensando en los intereses de la Argentina. No lo haría bien si no le diera esta impronta, concentrarme primero en la reconstrucción del diálogo entre ambos países , así se lo dije al presidente (Jair) Bolsonaro, para luego trabajar con cada uno de los ministros, e ir buscando logros concretos. El intercambio comercial hoy está en los niveles pre-pandemia, y no es casualidad, hubo un cambio de actitud muy clara de no esperar que nos vengan a comprar sino salir a vender. Siento que todos estos años de experiencia política puedo volcarlos ahora para esta gestión apasionante. Me gusta, y cuando veo los avances me entusiasmo más.

-¿Tenía ganas o había dudas?

-No, nunca. En una charla con el Presidente, somos amigos hace veinte años, le pregunté qué expectativas tenía con respecto a Brasil y cual era el margen que tenía, también lo hablamos con el canciller Felipe Solá. Me sentí con respaldo para hacer lo que tuviera que hacer para reconstruir este vínculo, hasta en lo personal. Uno de los hijos de Bolsonaro cuestionaba a la Argentina, y me pedían que respondiese, y yo les decía que era mejor darnos la oportunidad de conocernos (se sonríe). Así llegó ese domingo en el que pudimos almorzar con Bolsonaro y aclarar muchas cosas. Allá no se comprendía la esencia del Frente de Todos, como acá no se comprenden del todo las características del actual gobierno. Me ocupé y preocupé por hacer esto.

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, junto al embajador Daniel Scioli
Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, junto al embajador Daniel Scioli


Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, junto al embajador Daniel Scioli

-¿La amistad entre Fernández y Lula no influyó negativamente en el vínculo?

-No, para nada. Hay una responsabilidad institucional pensando en los intereses del país, y a la vez un afecto personal, de coherencia con respecto a lo que viene pensando el Presidente que las expuso en el aniversario del PT. La decisión de ambos gobiernos es profundizar una integración en todas las áreas, como la energética, ciencia y tecnología, turismo. Hay una tendencia a concentrar todo en San Pablo, yo decidí aumentar el contacto con el Norte de Brasil y firmamos varios acuerdos. Logramos avances en sectores como el vitivinícola, llevamos acordadas más de mil millones de inversiones prometidas de Brasil en la Argentina. Uno a uno, los voy a invitar a los presidentes de las empresas con inversiones en el país a que aumenten el volumen de lo que invierten.

-Más allá de los avances, el vicepresidente de Brasil habló de Argentina como un “Estado mendigo”…

-Sabía que me ibas a preguntar eso, estoy preparado (se ríe) Se habrá referido a Macri, que fue el que endeudó a la Argentina. Nosotros la desendeudamos… cuando ya no tenía dónde más ir fue a pedir al FMI, él y la entonces gobernadora (Vidal), que la hiper-endeudó en dólares y le dejó a Axel Kicillof una bomba de tiempo.

-Justamente la ex gobernadora cuenta en su libro que en su encuentro de traspaso lo vio “disociado” de la realidad…

-Lamentablemente la que estuvo disociada de la realidad fue ella, no percibió lo que ocurrió y la gente se lo marcó. Una gobernadora que quiere ser reelecta y pierde por 14 puntos, cuando por ejemplo Horacio Rodríguez Larreta tuvo un gran volumen de votos…no se puede subestimar al voto popular. Fui el gobernador reelecto con más votos de la historia, y gané las tres elecciones. La gente vio que las pymes durante mi gestión fueron palancas para el desarrollo, hubo avances en el sistema educativo, suba en la recaudación, una tasa de desocupación muy baja, en el de ella la política fue de especulación financiera y la de los bancos públicos fue tóxica. La que dejó desfinanciada a la provincia fue ella, y yo pagué en tiempo y forma los salarios. Respondo esto a partir de haber leído algunos párrafos de su libro, siempre fui muy prudente, pero ella misma dijo en su momento que nuestro encuentro había sido muy productivo.

El exgobernador Daniel Scioli acompañó a la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner al Tedeum, el 25 de mayo de 2014
El exgobernador Daniel Scioli acompañó a la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner al Tedeum, el 25 de mayo de 2014


El exgobernador Daniel Scioli acompañó a la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner al Tedeum, el 25 de mayo de 2014

-¿Y por qué lo diría?

-Preguntale a ella, estará encarando una nueva campaña. Está en su derecho de hablar, pero basta de echarle la culpa a los otros. Gobernó cuatro años, y fue evaluada por el pueblo, que le puso un límite. La gente vio que tenía la heladera vacía, lo que ocurría con la educación, los trabajadores que perdían capacidad adquisitiva.

-Hablando de 2015. ¿Quedó una deuda pendiente? ¿Quiere volver a intentarlo?

-No vivo renegando lo que pasó. Hago autocrítica, asumo responsabilidades y pongo toda la energía en la responsabilidad que tengo hoy. Es mucho lo que puedo hacer desde Brasil para acompañar la decisión del Presidente de exportar más, no me distraigo con ninguna otra cosa. Logramos muchas cosas, por ejemplo que no hubiera más controversias en el sector agroalimentario, se resolvieron 49 controversias, entre ellas en el sector pesquero. Convencimos a una empresa de calzados para que por primera vez se instale en Misiones.

-¿Pero lo va a intentar?

-Busco ayudar a mi Presidente, que está haciendo un trabajo titánico, en un contexto muy complejo desde la salud y como viene impactando la economía. Si trabajamos junto a Brasil nos vamos a recuperar más rápido. Enseguida hay especulaciones… el mejor trabajo posible para defender a la Argentina y honrar la responsabilidad que me dieron el Presidente y también la vicepresidenta, porque mi pliego como el de todos los embajadores tuvo el aval del Senado.

-Nombró a Cristina Kirchner ¿No hay deudas pendientes allí?

-Nos conocemos hace muchos años, éramos compañeros en Diputados. Siento por ella respeto por su voluntad, su tenacidad, haber interpretado en su momento un clamor popular de gente que nos pedía unirnos para defenderlos, y nos decían “no aguantamos el ajuste” del gobierno anterior. Ella facilitó la conformación del frente electoral, con un eje en el kirchnerismo y un hombre de la experiencia y la responsabilidad del Presidente. Hay que tener la paciencia, la objetividad, hay que soportar las presiones, ponerse un país al hombro como lo está haciendo. No estoy disociado, y hay muchos sectores industriales que se están poniendo de pie. Hoy es momento de buscar grandes acuerdos, como en el tema de la deuda, y dejar la disputa política para este momento.

-Hablamos de Lula y Cristina. ¿Coincide entonces con la teoría del lawfare?

-No lo digo yo ni es una apreciación mía, la Corte Suprema de Brasil dijo que el juez Moro actuó con intencionalidad política y sin objetividad, por eso Lula recuperó los derechos políticos.

-¿Y en la Argentina?

-Estamos viendo día a día todo lo que se va sabiendo. Dejemos que, como ocurrió en Brasil, se vaya avanzando en aclarar todas estas situaciones.