Por qué Damián Betular es el verdadero ganador de MasterChef Celebrity

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El show de Damián Betular, en Masterchef Celebrity
Collage

¿Quién ganó MasterChef Celebrity? ¿Ganó Gastón Dalmau, el baby face bueno y amoroso que triunfó en Hollywood y volvió cual Montecristo para vengar no haber sido profeta en su tierra? ¿O ganó Georgina Barbarossa, la tía, la madre, la amiga, a la que todos quieren aunque sea torpe y gritona? Pues no, queridos, el gran ganador de MasterChef no es ninguno de ellos dos. El verdadero winner de este reality es Damián Betular, el rey de la cocina y a partir de ahora, de la tele.

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Allá por agosto del año pasado, en pleno aislamiento y con la pandemia a full, Christophe Krywonis no aceptó ser jurado de MasterChef Celebrity. Con los restaurantes semi cerrados, resultó extraño que el chef rechazara la propuesta de un buen trabajo, pero así fue. Venía de una resolución cruel con la polémica de Samatha en Bake off y prefirió alejarse de los concursos y dedicarse a hacer jabones. Ese fue el golpe de suerte para el tímido Betular, que ya había incursionado en la tele, pero con muy bajo perfil. Se sabía que era pastelero y que su especialidad eran unos ricos cositos parecidos a los alfajores, pero de merengue. Una delicia muy top que en francés llaman macaron. Había hecho radio con Marley y también había sido jurado de otra edición de Bake off, pero nunca su nombre se había repetido tanto como en este programa, donde sacó afuera su histrionismo y la rompió. Sobre todo en estas últimas semanas, en la que el show de Betu conquistó a todos.

Nacido en Dolores hace 38 años, Damián Betular enseguida supo que quería estudiar gastronomía y dejar atrás el industrial donde había hecho la secundaria. Quizás por eso terminó antes de lo previsto: rindió todo en cinco años, en lugar de los seis planificados por el colegio. Después, hizo carrera en Buenos Aires, en Londres y en Nueva York. También se capacitó en México y en Japón. Se perfeccionó en preparaciones dulces y se convirtió en pastelero. Era tan bueno que pronto fue el mejor y así logró puestos importantes en hoteles cinco estrellas de la Argentina. La tele lo descubrió muy rápido y, sin prisa, pero sin pausa, Betular se fue metiendo adentro de la pantalla y de los corazones de la gente. Porque... ¿quién no puede querer a este ser dulce, gracioso, tierno y bueno? ¡Encima cocina!

Siempre impecable, maquillado y lookeado, en MasterChef Celebrity bailó, se hizo el sexy, se mató de risa, se desbordó, cantó, se disfrazó, se descontroló, se enojó, lloró y fue meme. Sus encontronazos con los participantes fueron todo. Siempre intentó ayudarlos, pero también enfureció con ellos. La noche en que Donato de Santis lo tuvo que agarrar de los brazos luego de que enloqueciera porque Gastón Dalmau no agarraba el cuchillo correcto, fue inolvidable. También el día que cantó con La Chepi una canción de Bandana. O cuando bailó con Sol y Cande intentando copiar ejercicios aeróbicos. Y cómo dejar afuera el momento en que imitó a un ave junto a Vero Lozano para explicarle a Claudia Fontán cómo se cocinaba una perdiz. Porque a Betular le encantaba bailar, actuar, cantar. Su rol de jurado trascendió los límites del puntaje o de la decisión final. Aunque siempre fue firme a la hora de dar devoluciones, su rol era entretener a los de adentro y a los de afuera. Jugó y por momentos, fue uno más. No tuvo problemas en ponerse del otro lado y ser juzgado. Fue funcional al show, con mucha onda. Por eso lo quisieron todos: participantes y espectadores.

Como bien dijo Federico Bal, el host digital del programa: todos queremos ser amigos de Betular. Porque te dice todo y no se burla, no hay maldad en la trastienda. Y eso ya es bastante.

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