¿Dónde están las mujeres 'edutubers'?

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La aparición de plataformas digitales y redes sociales en las últimas décadas ha posibilitado la utilización de dichos espacios para promover la enseñanza y la divulgación de numerosos campos del saber. Sin duda, una de las plataformas más utilizadas para ello es YouTube, que se encuentra entre las webs más visitadas a nivel mundial.

Los estudiantes han encontrado en esta plataforma una ayuda para resolver sus dudas de matemáticas, física o química. Y, más allá, se ha abierto un espacio para navegar por fantásticas explicaciones sobre ciencia, la historia o el arte, que engancha cada vez más a usuarios de todas las edades.

¿Quién no conoce a David Calle, que desde su canal de YouTube Unicoos ayuda en la formación de miles y miles de estudiantes a nivel internacional? ¿Todavía no ha disfrutado de las explicaciones sobre el universo del reconocido José Luis Crespo a través de su canal Quantum Fracture? ¿Qué escuela no utiliza la canción de los ríos de España para aprender de una manera motivadora este contenido a través del canal de YouTube Canta y Aprende?

Los miles de suscriptores y las millones de visualizaciones de canales educativos o de divulgación de YouTube corroboran una gran utilización de este tipo de recursos audiovisuales por parte de la población general.

La influencia de los edutubers

Los creadores de contenido de este tipo de canales, los llamados edutubers, se han convertido, por tanto, en referentes educativos: consiguen llegar a una audiencia que sigue cada uno de los recursos que estos educadores digitales suben a YouTube.

Las diversas investigaciones que he realizado sobre la temática señalan como factores de éxito de estos canales aspectos como la relativa corta duración de los vídeos y la excelente capacidad comunicativa del edutuber. Es interesante poder reflexionar acerca de las posibles implicaciones y aportaciones de este tipo de recursos de gran popularidad y utilización masiva en la realidad de la escuela actual.

Más allá, existen investigaciones que demuestran el gran peso que tienen los youtubers, junto con otros influencers de redes sociales, condicionando la personalidad y los proyectos de vida sobre todo de los más jóvenes. De ahí la importancia de este colectivo, que, desde el ámbito de la educación, ejerce una influencia cada vez más evidente.

La brecha de género en los edutubers

En un reciente estudio sobre los edutubers he podido observar la existencia de una brecha de género en este colectivo de youtubers educativos. A través del análisis de más de 200 canales educativos o de divulgación de éxito de YouTube España, obtuve datos que evidencian un problema: solamente uno de cada cuatro creadores de contenido educativo audiovisual en YouTube es mujer. Esta brecha aumenta todavía más en áreas como Ciencias, Ciencias Sociales, Matemáticas y Tecnología.

¿Dónde está el problema si cada uno es libre de subir o no vídeos a un canal de YouTube de manera particular? ¿Por qué hablamos entonces de “brecha de género”? La clave está en los condicionantes que aparecen en el colectivo de edutubers y que afectan a la elección de las mujeres para optar por no crear ni subir vídeos educativos o de divulgación a YouTube mientras que los hombres sí lo hacen.

Exposición y tiempo

Entre estos condicionantes destaca el nivel de exposición mediática. Los creadores de contenido en redes sociales están muy expuestos y suelen recibir comentarios ofensivos de personas que, bajo el paraguas del anonimato que ofrecen las redes sociales, utilizan estas plataformas para criticar de forma agresiva al edutuber. Existen investigaciones que demuestran que las mujeres son más atacadas en redes sociales por este tipo de personas, lo que puede disuadirlas de convertirse en youtubers educativas.

Otro condicionante que se desprende de esta investigación es la evidencia de que las mujeres pasan significativamente menos tiempo en todo lo que conlleva dirigir un canal de YouTube. Aunque hombres y mujeres utilizan YouTube de una manera similar y tienen las mismas capacidades tecnológicas, existe algo que dificulta a las mujeres dedicarle tiempo a ese hobby particular de crear y subir vídeos a YouTube.

Mi estudio apunta hacia la mayor carga doméstica de las mujeres frente a los hombres.

Propuestas de mejora

Por todo ello, se desprenden cuatro posibles acciones para mejorar esta situación:

  1. Fomentar proyectos para la mejora del autoconcepto, la superación de estereotipos y el emprendimiento de la mujer.

  2. Mejorar la seguridad en la plataforma YouTube mediante el control de comentarios sexistas.

  3. Incrementar los estudios sobre las tendencias de consumo de recursos audiovisuales.

  4. Desarrollar medidas para favorecer la conciliación familiar y el reparto equitativo de las tareas del hogar.

Se necesitan más mujeres que den el salto a convertirse en edutubers, que sean referentes en el ámbito educativo, que influyan de manera positiva en la personalidad y vida de los cientos de miles de usuarios que siguen este tipo de recursos de manera asidua en la red.

¿Y usted? ¿Se apunta?

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Daniel Pattier obtuvo un contrato FPU (Ministerio de Universidades) para la realización de este estudio perteneciente a su tesis doctoral.