Por el dólar turista, crecen las reservas en la costa

Darío Palavecino

MAR DEL PLATA.- La temporada se puso en marcha. Ya aparecieron los primeros turistas, los estrenos teatrales se suceden noche a noche y están confirmadas -y en aumento día a día- miles de reservas desde esta semana hasta algo más allá de enero. Solo falta que coincidan la época del año con las condiciones meteorológicas, porque el verano arrancó ayer desde la formalidad del almanaque, pero las temperaturas que rondaron los 14°C mantuvieron a todos bien lejos de las playas.

A la espera de la reaparición del sol que se daría recién a partir de este mediodía, no termina de acompañar a un panorama con datos mucho más celebrados. En Cariló, con 50% de aumento en los precios de alojamiento con respecto al año anterior, desde vísperas de Año Nuevo y hasta los primeros días de febrero la ocupación confirmada ronda el 90%. Aquí, en Mar del Plata y alrededores, el volumen de reservas promedia por encima del 60% pero con un incentivo: un dólar más caro en lo inmediato que empieza a sellar las fronteras, obliga a guardar los pasaportes y encamina a los viajeros hacia un descanso en destinos nacionales.

Transcurre entonces el punto de partida de un período que temprano se palpitó preocupante por la escasez de interesados; a fuerza de consultas avanzó durante los últimos meses en medio de un escenario plagado de incertidumbre y en estas semanas entusiasma entre llamados, correos electrónicos con pedidos de cotización y confirmaciones de pedidos de alojamiento.

Un cuadro de situación que, con matices, se replica en el conjunto de la costa atlántica. Si algo faltaba para mejorar los pronósticos, llegó en estos días, con ese anuncio oficial de una modificación en la paridad cambiaria que encarece y aleja la chance de zambullirse en aguas de países vecinos.

"Estamos en 90% de ocupación, mucho mejor para esta época que el año pasado", confirma Joaquín Bustillo, uno de los propietarios de Celtis, administradora de casi 200 departamentos con servicio en Cariló. Para la primera semana de enero y la quincena inicial de febrero ya no tienen disponibilidad.

Es uno de los operadores del partido de Pinamar que resalta el regreso de turistas que hacía tiempo no andaban por esas playas. Y advierte que la elección de destino fue anticipada y mucho antes de la aparición en escena del denominado "dólar turista", que encarecerá un 30% los costos de servicios en el exterior. "No solo volvieron, sino que destacan el cambio positivo que tuvo el lugar", dice.

Por allí los aumentos en alquileres y alojamientos en general rondaron el 50%. Una cifra que la clientela aceptó dada la primera, amplia y temprana confirmación de reservas que se dio desde mediados de agosto, una vez que pasó aquel shock de la fuerte devaluación por las elecciones internas.

En Mar del Plata, donde la definición de contratos de alquileres por temporada siempre se da más cerca de fin de año, reconocen que hay una demanda sostenida que entusiasma. "Las nuevas condiciones cambiarias para quienes pensaban veranear en el exterior trajo nuevas y mejores expectativas", dijo a LA NACION un reconocido operador inmobiliario.

Miguel Ángel Donsini, presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata, pone más mesura al optimismo que aquí generó esa media del flamante gobierno. "El que decidió vacacionar afuera ya tenía decidido y pagado", dice. Pero sí confía que una franja pudo haber quedado en la duda y ahora tiene en la costa argentina una oportunidad con valores más competitivos.

A la fecha, afirma, las reservas rondan el 60% de las plazas que ofrece el sector. "Hay permanentes pedidos de información y seguro tendremos más novedades a partir de esta semana", dijo a LA NACION. Cuenta que en otras localidades de la zona, entre ellas Miramar, la demanda es más alta y tienen un porcentaje mayor de contratos cerrados.

Entretenimiento

Anteayer se realizó el lanzamiento oficial de temporada, en el Torreón del Monje, con la presencia de elencos de espectáculos que se presentan esta temporada en Mar del Plata. Allí coincidieron referentes de distintas entidades que agrupan a prestadores de servicios turísticos. El punto en común entre ellos es que el escenario que se presenta favorece al turismo interno y en particular, por la época, a los destinos de playa.

Carlos Rottemberg, propietario de salas teatrales en Mar del Plata, refleja el cambio de clima con la dinámica de cambios que tuvo el armado de la cartelera para esta temporada en los últimos meses. "En agosto solo teníamos una obra confirmada", dijo en referencia Desnudos, comedia que encabezan Luciano Castro, Luciano Cáceres y Gonzalo Heredia. A partir de fines de ese mes, casi como ocurrió con los alquileres en Cariló y Mar de las Pampas, hubo una ola de interesados y todas las salas quedaron con programación. "Los que dudaron se quedaron afuera", dijo a LA NACION sobre productores que buscaban teatro y no consiguieron.

Los propietarios de hoteles, de casas y departamentos en alquiler consideran que a partir de mañana, o tal vez luego de Navidad, comenzará una nueva ola de pedidos de alojamiento. En esa oferta y demanda se jugará si en los precios sobrevive la sugerencia de los profesionales del sector para que en Mar del Plata el ajuste no supere el 40% con respecto a valores de la última temporada.

En el rubro de servicios de playa también se manejaron dentro de esos parámetros a la hora de fijar nuevos valores para el alquiler de carpas y sombrillas. La expectativa está puesta ahora en que no solo vengan turistas sino que también los acompañe el buen tiempo. Es que hay pronósticos que anticipan un enero de temperaturas altas, pero también con buena dosis de lluvias.