Dólar y precios. El Banco Central baja el ritmo de la devaluación oficial del peso

Javier Blanco
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El BCRA baja el pie del acelerador: redujo fuerte el ritmo de ajuste del tipo de cambio oficial para tratar de restar presión inflacionaria. ¿Servirá?
Fuente: LA NACION

El Banco Central (BCRA) reforzó hoy una señal que ya había dado la semana anterior: mostró que está dispuesto a ralentizar el ritmo de devaluación del peso para intentar quitarles algo de presión a los precios, objetivo que coincide con el del Gobierno, aunque, vale tener presente, sin dejar de aportar al aumento de costos vía impuestos o subas en los combustibles.

Esto quedó a la vista con la apertura de las operaciones de hoy, cuando la entidad que conduce Miguel Pesce colocó en el sistema la primera postura de venta en el segmento mayorista del dólar a $88,17 por unidad, es decir, apenas 17 centavos (0,2%) arriba del cierre del viernes pasado (había quedado en $80 entonces), cuando tras los fines de semana previos la duplicaba. La cotización mayorista cerró hoy en el precio que pretendía el Central: $88,17

"Es la corrección más baja desde el 26 de octubre pasado para una apertura de semana", hizo notar el operador Gustavo Quintana, PR Cambios.

De esta manera, confirmó que la reducción en el ritmo de ajuste del tipo de cambio oficial que aplicó desde la mitad de la semana pasada (lo que hizo bajar el promedio móvil de la actualización del 45,7% al 37,4% anual) no fue casual y que se encuentra recalibrando su estrategia.

Dicen que no, pero...

El presidente Alberto Fernández había negado ayer que el ritmo de devaluación del peso que venía aplicando el BCRA, que superó siempre el 3% por mes en el último cuatrimestre y orilló el 4% en diciembre, tuviera algo que ver con el repunte inflacionario actual. "Se lo pregunté a Martín Guzmán y él dice que no, que es una forma de mantener el tipo de cambio equilibrado que ha funcionado bien", dijo en una entrevista concedida a Página12 y al canal IP.

Sin embargo, la evidencia de los últimos días parece ir en sentido contrario, ya que los ajustes validados por el BCRA bajaron notablemente el ritmo y se acercan a los que aplicaba en los meses que se apegó a la tablita y lo subía a razón de 0,1% por día.

La apuesta oficial apunta a moderar las expectativas de depreciación del peso y de inflación, que superan por lejos las proyecciones oficiales plasmadas en el presupuesto 2021. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la encuesta que realiza el BCRA entre consultores, los analistas esperan una inflación del 50% para el presente año (que llegaría al 52% en su versión núcleo), muy por encima de la meta del 29% que plasmó el Gobierno.

La "jugada" tuvo impacto en el mercado de futuros, donde los contratos cerraron con bajas que fueron del 0,3% al 1,2% para los plazos cortos y medianos, respectivamente, ya que el mercado intuye que esta ralentización podría incluso ser mayor en los meses previos a las elecciones parlamentarias. Por caso, cerró a $89,96 el contrato para fin de mes (con baja del 0,3%), pero a $104,40 y 108,45 los negociados para vencer a fin de junio y julio, respectivamente, en Matba/Rofex, la plaza local más activa para estas operaciones.

El menor ritmo devaluatorio le serviría además al BCRA para aplacar los reclamos para que la entidad valide una suba en las tasas de interés, algo a lo que se resiste, pese a que volvió a ser fuertemente negativa en los últimos meses, castigando a quienes ahorran en pesos.