Siete días de "terremoto político" en Francia

El presidente francés, Emmanuel Macron, se dirige a los franceses por televisión tras la victoria de la extrema derecha en las elecciones al Parlamento Europeo en Francia, el 9 de junio de 2024 (Ludovic MARIN)
El presidente francés, Emmanuel Macron, se dirige a los franceses por televisión tras la victoria de la extrema derecha en las elecciones al Parlamento Europeo en Francia, el 9 de junio de 2024 (Ludovic MARIN)

El presidente centrista Emmanuel Macron conmocionó a Francia con un inesperado adelanto electoral a raíz de la victoria de la extrema derecha francesa en los comicios europeos, desatando siete días de "terremoto político" de inciertas consecuencias.

"Francia acaba de vivir un terremoto político cuyas consecuencias todavía no se pueden medir", asegura el politólogo de Sciences Po, Gaspard Estrada, para quien hubo "hechos políticos impensables hace apenas unos días".

- Domingo, 9 de junio: Adelanto electoral -

Apenas una hora después del cierre de los colegios electorales en Francia, Macron anuncia que adelantará las legislativas previstas en 2027 al 30 de junio y 7 de julio próximos.

"Estamos dispuestos a ejercer el poder" tras las legislativas, le responde la líder ultraderechista Marine Le Pen, cuyo partido Agrupación Nacional (RN) se impuso en el 93% de los municipios franceses e incluso en la región parisina en las europeas.

En una rueda de prensa el miércoles, Macron defiende que, con este "movimiento de aclaración política", busca evitar "dar las llaves del poder a la extrema derecha en 2027" y presenta a su bloque centrista como única alternativa contra los "extremos" de izquierda y de derecha.

- Lunes: "Apuesta arriesgada" -

Los analistas políticos consideran que el primer adelanto electoral desde 1997 es una "apuesta arriesgada".

Las elecciones no afectan a Macron, cuyo mandato al frente de la segunda economía de la Unión Europea termina en 2027, pero podría tener que compartir el poder con un gobierno de otro color político poco antes de los Juegos Olímpicos de París-2024.

Desde 1958, cuando se instauró la Quinta República para dejar atrás la inestabilidad política de la Cuarta, Francia ha vivido tres "cohabitaciones": el presidente socialista François Mitterrand (1981-1995) con dos gobiernos conservadores, y el conservador Jacques Chirac (1995-2007) con uno socialista.

Los primeros sondeos proyectan una victoria de la extrema derecha pero sin mayoría absoluta.

- Martes: El "cordón" se rompe -

La primera fuerte réplica del sismo político llega del partido conservador Los Republicanos (LR), heredero de las formaciones otrora gobernantes en Francia con Charles de Gaulle, Chirac y Nicolas Sarkozy.

Su presidente, Éric Ciotti, propone una "alianza" con RN, porque comparten "valores de derecha", rompiendo el tradicional aislamiento ("cordón sanitario") de partidos contra la ultraderecha.

"Por primera vez en la historia de la Quinta República, el presidente del partido gaullista llama a aliarse con el Frente Nacional", explica Estrada, usando el anterior nombre del partido fundado en 1972 por Jean-Marie Le Pen, conocido por sus comentarios racistas y antisemitas.

- Miércoles: La derecha se resquebraja -

La instancias dirigentes de LR, apoyadas por la gran mayoría de sus parlamentarios, cesan a Ciotti como presidente, pero este recurre a la justicia, que suspende el viernes la decisión a la espera de un fallo posterior.

LR y RN anuncian "candidatos conjuntos" en 70 de las 577 circunscripciones francesas. Por su parte, los anti-Ciotti aseguran que presentarán sus propias candidaturas y algunos tejen pactos de no agresión con la alianza de Macron.

El pacto LR-RN "es todavía más inoportuno cuando la derecha republicana está tan débil, porque se trata de una absorción", lamenta el expresidente Sarkozy (2007-2012) en el diario Le Journal du Dimanche.

- Jueves: Nuevo Frente Popular -

La oposición de izquierdas logra superar los desacuerdos entre su ala socialdemócrata y la radical que condujeron a la desaparición de su anterior coalición Nupes y construir un Nuevo Frente Popular.

La coalición liderada por socialistas, ecologistas, comunistas y La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) busca una "ruptura" con las políticas de Macron y propone derogar su impopular reforma de las pensiones.

Muestra del temor a un gobierno ultraderechista, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y el expresidente socialista François Hollande (2012-2017), muy críticos con la Nupes, apoyan la nueva coalición. El exmandatario sorprende incluso al anunciar el sábado su candidatura a diputado.

- Viernes: "Purgas" en la izquierda radical -

Pero la coalición se tensa rápidamente con la decisión de LFI de apartar a cinco de sus diputados críticos con su líder Jean-Luc Mélenchon y de reconducir a un allegado condenado por violencia conyugal en 2022. Sus socios denuncian "purgas".

"Ustedes prefieren a un hombre que pega a su mujer (...) que los camaradas que tienen la desfachatez de discrepar del gran jefe", denunció François Ruffin, una de las principales figuras de la izquierda radical, llamando a apoyar a los diputados apartados que mantengan sus candidaturas frente a los investidos por LFI.

- Sábado: Manifestaciones -

A llamado de los sindicatos, decenas de miles de personas --250.000, según la policía, y 640.000, según la central CGT-- se manifiestan en Francia contra la extrema derecha.

Pero la reacción es menos masiva que en 2002, cuando los franceses salieron a las calles contra Jean-Marie Le Pen, después que lograra pasar al balotaje de la presidencial que perdió ante Chirac.

La campaña electoral empieza el lunes.

tjc/zm