El día que Sandro se juntó a cantar con Charly García y Pedro Aznar y no dejó que le pagaran: “No tengo precio”

·4  min de lectura
Sandro, Pedro Aznar y Charly García se juntaron a grabar en 1991
Sandro, Pedro Aznar y Charly García se juntaron a grabar en 1991

Un día como hoy, hace 76 años, nacía Sandro en la Ciudad de Buenos Aires, bajo el nombre de Roberto Sánchez. Dedicó gran parte de su carrera a la canción melódica, pero sus inicios con Los de Fuego estuvieron marcados por el desenfreno del rock. Una muestra de su huella indeleble en el género es que Charly García y Pedro Aznar, dos referentes indiscutidos, lo invitaron a grabar un rock & roll en su disco Tango 4, de 1991.

Alejandro Lerner reveló cómo es la sacrificada rutina de sus hijos para estudiar en Estados Unidos

Sandro y García habían colaborado por primera vez algunos años antes, en un evento en vivo. “Tocamos juntos en el Hermitage de Mar del Plata. Quería que él me invitara, pero estaba nervioso. Sandro era una de las personas más avasallantes, una verdadera estrella. Me llama y me invita a tocar ‘El rock de la cárcel’. Y fue increíble, la gente se volvió loca”, contó Charly en una entrevista con Eduardo Barone, uno de los periodistas detrás de la organización del tour virtual por la casa de Sandro para recordarlo en su aniversario.

“Siempre me llamó la atención Sandro. Era muy violento en una época: ¡tiraba la campera al piso!”, agregó. Por eso, cuando los ex Serú Girán se juntaron para crear Tango 4, álbum que grabaron con distintos invitados, decidieron sumar al “gitano” en un cover de la canción de 1966 “Break It All (Rompan todo)”, de la banda uruguaya Los Shakers, uno de los primeros grupos de rock de Latinoamérica que componía en inglés con una clara influencia de The Beatles.

La sesión tuvo lugar en la casa de Pedro Aznar, equipada para funcionar como un estudio, y según recordó García, la letra del tema en castellano la hicieron ellos dos, mientras que Sandro “la condimentó”.

Aunque Charly y Sandro ya se conocían, la visita del autor de “Rosa Rosa” inquietaba algo a Aznar. “Pedro en su casa es re prolijo; nada de fumar, nada de nada. Lo estábamos esperando y le digo: Pedro, cuando Sandro saque la pitillera con la S decile que lo tiene que apagar. Por supuesto que Sandro sacó la pitillera y Pedro no dijo nada”.

Antonela Roccuzzo y Lionel Messi: la dolorosa tragedia que marcó para siempre su historia de amor

Fue entonces que grabaron la versión en español de “Rompan todo”. De la sesión quedó un video, donde Sandro se desenfrena cantando, fiel a su estilo, mientras Charly y Pedro supervisan la grabación. Al final, García grita: “Oh, well! (¡Ah, bueno!), sí señor, no escucho nada, pero igual”. De aquel encuentro resultó también otra canción, “Eso que se hace de a dos”, inédita durante años hasta que fue incluida en el disco póstumo de Sandro Tengo una historia así.

Cuando ya habían grabado los temas, Aznar le deslizó a su invitado: “Hay que ver cómo arreglamos esto”, refiriéndose al pago. El “gitano” contestó, con elegancia: “Yo vine acá porque soy amigo de Charly. Y además, sabés, yo no tengo precio”.

Además de la música, la reunión fue inmortalizada en una foto de los tres en la que cada uno adopta una pose distinta: Sandro ríe despreocupado, mientras que Aznar mira anonadado al vacío y Charly, también con una mueca de sorpresa, contempla fijo a la cámara.

Cómo fue la noche en la que Menem usó el brazalete de Say No More de Charly García

La primera vez que Sandro vio a Charly García

Así como García conservó en su memoria la primera impresión que le causó Sandro, lo mismo ocurrió a la inversa. En una entrevista con la revista Los Inrockuptibles, el músico contó cómo vivió su primer vistazo al ícono del rock nacional: “Un día me levanto, pongo la televisión a las diez de la mañana y aparece un dúo: dos flaquitos con poleras, pelo largo; uno con unos anteojos que parecían de Woody Allen, el otro con una flauta. Eran Charly García y Nito Mestre”.

“Pensé: ‘Estos dos me gustan’. Hacían algo diferente, alejado de lo que sonaba. Por eso estaba bien empezar a prestarle atención”, relató.

En ese entonces, ya estaba virando su carrera hacia la música melódica, un giro que consideró “natural”: “Me encontré con que ya había cumplido una meta. Sentí que el rock tenía que estar relacionado con lo juvenil, y cuando vas creciendo, tenés ganas de decir otro tipo de cosas que el rock no permite”. Por fortuna, durante algunos días de 1991, Sandro se olvidó, o eligió olvidar, su nuevo rumbo.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.