Día del Niño en albercas inflables y tarde de películas en Guadalajara

Guadalajara, 30 Abr (Notimex).- Tarde de películas, juegos y albercas inflables sustituyeron las reuniones con amigos de la escuela, los brincolines y comida en restaurantes para celebrar el Día del niño en hogares tapatíos debido a la emergencia sanitaria.

Patricia Castellanos, organizó dentro de su casa un rally que llamó “El hada de los juguetes” para su hija Paula, que a través de pistas debió encontrar un regalo, pero la pequeña extrañó ir con su abuelita y jugar en las resbaladillas de un parque. “Pero están clausuradas. Solo vamos al parque de los perros un ratito”, relató a Notimex.

Por su parte, Fabián Montes, compró una alberca inflable para colocarla en el jardín para su hija de ocho años, a la que pidieron un menú especial para la comida, además de un pastel. “Se extraña el festejo con juegos temáticos y el cine”, señaló.

“Extraño que estemos en el salón gritando, y extraño que la maestra nos regañe”, aseguró la niña, que como muchos niños tapatíos, debió festejar en casa con sus papás y hermanos sin espacio para correr o brincar.

En cambio, José Luis tuvo un festejo virtual con sus compañeros de escuela. En una clase virtual, la maestra les enseñó a hacer galletas de cacahuate, actividad que cambió por la clase regular. “Fue un festejo encerrado. Pedimos pizza y su regalo lo pedimos en Internet”, afirmó Gloria Frías, su madre.

La psicóloga Norma Ruvalcaba, integrante de la Sala de Situación de la Universidad de Guadalajara, instalada por de la epidemia de COVID-19, destacó que durante el aislamiento social, se deben abrir espacios de juego con los niños y no dejar pasar festejos como el Día del niño.

“Hay que pensar en cómo queremos que recuerden, en 10 o 15 años, esta cuarentena. Pueden recolectar historias con los abuelos o los papás, sobre qué jugaban cuando eran niños sin medios electrónicos y lo intenten hacer en casa”, recomendó.

Explorar actividades que los hijos quieran realizar, debe ser parte, no sólo del Día del niño, sino de todos los días de confinamiento, apuntó la especialista, quien consideró que dedicar un espacio definido a actividades lúdicas, es útil también a los padres.

“Eso ayuda a generar emociones positivas y contribuye a desbaratar las emociones vinculadas al malestar por el aislamiento. Esto ayuda a que el niño se sienta protegido en el confinamiento”, explicó.

Karen Martínez se comprometió con su hija Abril a una tarde de películas acompañada de hamburguesas, pero la festejada extraña a sus amigos, la escuela e ir “de paseo” con la familia. Por su parte, Sofía, de diez años, señaló que lo más difícil de este 30 de abril es “no estar con mis amigas”, pero un pastel y una muñeca, le alegraron la tarde.

-Fin de nota-

 

NTX/FDG/GVG