El día en el que Hitler inauguró la planta para fabricar el Escarabajo, el "auto del pueblo"

LA NACION

En 1933, cuando Adolf Hitler se alzó con el poder total en Alemania, comenzó a idear un proyecto para construir un vehículo accesible y confiable para el pueblo. Quería desarrollar una industria del automóvil en su país para competir con las compañías inglesas y francesas.

El objetivo del dictador comenzó a cumplirse cuando el 26 de febrero de 1936, hace exactamente 84 años, se inauguró la fábrica de Volkswagen -significa auto del pueblo, en alemán-, en la que se facturaría poco tiempo después el legendario Escarabajo, el automóvil que con los años se convertiría en uno de los más populares del mundo.

La idea de realizar el auto, cuyo nombre oficial en un principio fue KDF-Wagen y luego Tipo 1 fue encomendada en el año 1934 al ingeniero Ferdinand Porsche -quien años después creara junto a su hijo la marca con su propio apellido. El automóvil debía ser de mecánica sencilla y transportar a dos adultos y tres niños de manera cómoda y alcanzar velocidades de hasta 100 kilómetros por hora.

En los tiempos en que nació el Escarabajo, en Alemania había un auto cada 50 habitantes, en comparación al auto cada cinco personas que había en Estados Unidos. El mismo Hitler había hecho su propio bosquejo de lo que quería para el modelo mientras almorzaba en un restaurante de Munich. Tenía la forma que sería luego la tradicional del vehículo: con la parte delantera curvada hacia adelante y la cabina redondeada hacia atrás.

Prototipos y Segunda Guerra Mundial

Los primeros prototipos del futuro Escarabajo fueron realizados entre 1936 y 1938. Finalmente, este "auto del pueblo" , también conocido como KDF-Wagen -alegría del pueblo-, se podía producir en masa, y ya había unos 336 encargados, cuando se desencadenó la Segunda Guerra Mundial y los vehículos fueron destinados a ejercer funciones en las acciones bélicas.

La fábrica de los Volkswagen KDF en la ciudad de Wolfsburgo, a 200 kilómetros de Berlín, fue objeto de una serie de bombardeos de los aliados durante la guerra que la dejaron dañada. Cuando terminó el conflicto con la derrota de Alemania y el suicidio de Hitler, los británicos se hicieron cargo de la planta por un tiempo, y decidieron recomenzar las acciones de la fábrica.

Poco tiempo después, los ingleses devolvieron la fábrica a los alemanes. En 1948, el alemán Heinrich Nordhoff se hizo cargo de la empresa y vio en el Escarabajo un "diamante en bruto". Lo mejoró en su diseño, lo hizo más seguro para sus dueños y lo preparó para convertirlo en el auto que sería un boom de ventas en la siguiente década.

Expansión del modelo al mundo

En la década del 50, el Tipo I, también conocido como Escarabajo, Tipo 60, Beetle, Bug, Käfer, Vocho y Fusca llega a los Estados Unidos y también a Sudamérica, cuando una fábrica de Volskwagen se instala en Brasil.

En 1963 un Escarabajo de origen alemán llegó a la Antártida, y en 1968 el cine, de la mano de la compañía Disney, popularizó aún más el singular vehículo con la película "Cupido Morotizado", protagonizada por un Escarabajo inteligente llamado Herbie, modelo 1963.

En 1972, el Escarabajo, a esa altura ya considerado la joya de Volkswagen, alcanzó el récord de unos 15.007.034 unidades vendidas en el mundo, superando el récord que hasta entonces ostentaba el Ford-T. En el '74, en tanto, se fabricó el úlitmo Beetle en Wolfsburgo, y en el '78, el último producido en Alemania. Sin embargo, la popularidad mundial del auto no paraba de crecer.

Finalmente, en el mes de julio de 2019, la compañía Volskwagen anunció que se dejaría de fabricar el querido Escarabajo, en la última fábrica del vehículo que quedaba, en la ciudad de Puebla, en México.

Terminaba de este modo la historia de un vehículo que tuvo más de 80 años de vida y que formó parte de varias generaciones de automovilistas que lo tuvieron entre sus preferidos, desde su oscuro origen como parte de la reactivación de la industria durante el Tercer Reich hasta el último modelo, con un diseño más moderno, y que no logró convencer a los fanáticos del clásico auto.