Un día D para Guaidó: buscará revalidar mañana su liderazgo en el Parlamento

Daniel Lozano

Guaidó, el día que se proclamó presidente encargado

CARACAS.- "Estamos unidos y organizados ante las posibles amenazas del régimen para amedrentar la representación de la voluntad de 14 millones de venezolanos. Este 5 de enero nuestros diputados estarán firmes en su compromiso por la libertad de la nación". Uno a uno, diputados opositores entonaron hoy su postura ante la histórica sesión de mañana en el Parlamento venezolano, el día D para Juan Guaidó, donde no solo se juega su futuro, sino también el de la propia Asamblea Nacional (AN).

En un ritual que se repite cada año en esta fecha, la AN elige a su presidente y vicepresidentes para el mandato político. La oposición cuenta con 93 diputados, los que respaldaron a la unidad democrática a finales de año pasado, y Guaidó necesita al menos un quorum de 84 parlamentarios para iniciar la sesión donde debería obtener la reelección pactada entre una veintena de partidos.

En otro país del mundo las cuentas estarían claras. No en Venezuela . "Las medidas coercitivas" contra los diputados, puestas en marcha por el gobierno de Nicolás Maduro , incluyen lailegalización de los partidos políticos (los cuatro principales más la propia Mesa de la Unidad Democrática), la violación del recinto de la AN, el soborno a parlamentarios, persecución, imputación de delitos infundados, violación de la inmunidad parlamentaria y ejecución de detenciones arbitrarias que los han forzado a la clandestinidad, al refugio y al exilio, según recoge el comunicado hecho público por el gobierno interino de Guaidó.

Todo esto se multiplicó en los últimos días, incluido el encarcelamiento del diputado Gilber Caro, un voto menos, y las órdenes de captura contra una decena de asambleístas. El alcance de la Operación Alacrán (compra de voluntades a través de millonarios boliburgueses) es desconocido, más allá de otra decena de diputados señalados e incluso bajo investigación.

La penúltima deserción se hizo pública en la tarde de hoy. "Quiero expresar mi rechazo contundente a la forma en que viene dirigiendo la política unitaria de quienes adversamos a Maduro", aseguró Lucila Pacheco, que esperó hasta el último momento para expresar su sospechosa disidencia interna. Otro voto menos.

Cuentas

De puertas afuera, el equipo de Guaidó y los partidos que lo respaldan aseguran que les dan las cuentas, aunque el nerviosismo cunde con el paso de las horas. Distintos dirigentes se volcaron en los últimos días para asistir a los diputados que viajan desde dentro del país hacia Caracas, hasta conseguir que la mayoría pernoctara anoche en la capital criolla.

También se desplegó una estrategia conjunta para acceder mañana al Palacio Legislativo. Los diputados temen que les dificulten su entrada a la AN, algo ya tradicional, y que los radicales del gobierno vuelvan a tomar con su violencia los alrededores del Parlamento. De no alcanzarse el quorum en tres sesiones consecutivas, la oposición cree que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) disolverá la AN y convocará a elecciones.

También es una incógnita cuál será la actitud de los 50 diputados revolucionarios que regresaron a la AN por orden de Maduro, incertidumbre que se extiende a radicales opositores, diputados afectados por los sobornos y los cercanos al Palacio de Miraflores, que hoy también adelantaban su plan de buscar "soluciones frente a la retórica".

El objetivo inicial de la oposición es conseguir el quorum necesario con la presencia in situ de los diputados, pero la operación va más allá de Caracas. La oposición dispuso al menos dos comandos de votación en el exterior para la treintena de diputados exiliados. Los parlamentarios refugiados en la región se concentrarán en Bogotá, desde donde seguirán la sesión e intentarán conectarse vía Skype. Los de Europa eligieron un hotel madrileño para dar su apoyo a Guaidó y consolidar así la votación. Estos apoyos son posibles gracias a la reforma del reglamento, que permite el voto telemático, aprobada en la AN, pero que el TSJ de Maduro decretó "nula de toda nulidad".

"Dios quiera que no se pierda la AN", imploró el jesuita José Virtuoso, rector de la Universidad Católica Andrés Bello. El clero católico, la institución más respetada del país según las últimas encuestas, apostó por la permanencia de Guaidó al frente del Parlamento y de la presidencia encargada.

"Es una elección interna asediada por el gobierno y por algunos sectores opositores", resume el politólogo Luis Salamanca, exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE) venezolano.