Débora D’Amato: “En situaciones límites siempre busco el lado positivo”

·6  min de lectura
Debora D´Amato habló con LA NACION sobre su presente laboral y qué sintió cuando quedó afuera de Intrusos
Victoria Gesualdi/ AFV

Durante cinco años estuvo en la pantalla de América, en Intrusos, pero en febrero hubo cambios estructurales en el programa y Débora D’Amato se quedó sin trabajo y sin explicaciones. En estos meses hizo pequeñas participaciones en televisión y escribió sobre nuevas familias, en un portal de noticias. Mientras cría a su hija Lola, de dos años y medio, dice estar lista para volver a enamorarse. En diálogo con LA NACION, la periodista habló sobre su desvinculación de América, contó qué le parece el nuevo Intrusos y reflexionó sobre su familia monoparental y la maternidad.

The Flight Attendant: divertido thriller con una brillante Kaley Cuoco al mando

-¿Fue un golpe duro quedarte sin trabajo?

-No fue una sorpresa, pero sí un momento feo para quedarme sin trabajo, como le sucede a cualquier laburante. Tenía contratos anuales y, como les pasó a varios de mis compañeros, llegó el momento de la renovación y no se dio. De corazón, no tengo más que palabras de agradecimientos, incluso Intrusos está en mi haber, bajo todo punto de vista.

-¿Pero qué te dijeron?

-Había un movimiento, se estaba yendo el conductor (Jorge Rial) después de 21 años y se analizaba cambiar todo. Yo tuve un diálogo permanente con mi producción, Julián León y Anita Guevara, y doy fe que hicieron lo posible para que nos quedáramos todos, para que se sumara gente y no quitaran a nadie. Y sé que mis compañeros se portaron mil puntos, inclusive el grupo nuevo con quienes no compartí el ciclo. Todos me llamaron y aún hoy sigo hablando con algunos. La tele es eso también, hoy estás y mañana no.

Tras su salida de Intrusos: "Todos me llamaron y aún hoy sigo hablando con algunos. La tele es eso también, hoy estás y mañana no"
Victoria Gesualdi/ AFV


Tras su salida de Intrusos: "Todos me llamaron y aún hoy sigo hablando con algunos. La tele es eso también, hoy estás y mañana no" (Victoria Gesualdi/ AFV/)

-¿Te desanimaste?

-A veces, cuando las situaciones llegan a un límite, necesitás laburo y no lo tenés, hay dos opciones: derrumbarse o salir adelante. Yo siempre busco la parte positiva, pero no porque sea un ser de luz sino porque trato de pasarla bien. En ese momento estaba con arreglos en casa porque cuando nació Lola decidí adaptar mis dos ambientes para que ella tenga el espacio principal. De alguna manera, fue gracioso porque tenía una pared de casa tiraba abajo y dije, ‘qué paradoja’, porque me vi reflejada en esa pared. Me senté, miré alrededor, y me di cuenta que no había tiempo de pasarla mal porque estaba Lola. No me puse en un lugar de víctima porque sé que la tele es así y soy sostén de familia, como todo el mundo.

-¿Te gusta la nueva versión de Intrusos?

-Veo el programa a veces y me río, me parece que todos tienen un papel bárbaro. Es un programa que entretiene y que cumple con el rol que buscaban. Me gusta que les vaya bien porque son todos laburantes. En general, veo tele cuando puedo porque mi televisión está cooptada por mi hija y Peppa Pig (risas). Llevo a mi hija a la escuela, asisto a mi madre, que tiene 87 años, vuelvo, escribo, organizo mi casa y también tengo algunos compromisos comerciales con algunas cuestiones en redes, que muy amorosos me dieron una mano. No me puedo quejar, me las rebusco como cualquier argentino y, por suerte, puedo.

Del fenómeno de la “TV Reciclada” a la soledad de CAE en la final de MasterChef Celebrity

-¿Estás trabajando hoy?

-Hay algunas cosas por ahí y estoy escribiendo en el portal de noticias Big Bang News sobre nuevas familias, cuestiones de género. Estoy súper contenta porque hace mucho tiempo que quiero escribir sobre esos temas y no encontraba de qué modo. Quería hacerlo en mis redes y no solo me parecía poco sino que no sabía cómo encararlo. Empecé a desarrollar mi propia página web porque siento que hay poca información sobre género y ley de fertilidad asistida. Cuando fui mamá no tuve mucho en dónde apoyarme y dónde investigar porque me parece que se sabe poco de la ley de fertilidad asistida y hay muchas personas a la deriva a la hora de planear maternidades y paternidades, y yo quiero informar. En un momento me fui del periodismo deportivo al de espectáculos y aunque sigo haciendo algo de las dos cosas, ahora me dedico a esta otra parte del periodismo que me llena de placer. Y de vez en cuando me llaman de Pasapalabra (Telefe) y, además de pasarla bien, son invitaciones pagas así que es un sueldo.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

-Escribir sobre fertilización es un tema que te compete porque de esa manera decidiste ser mamá.

-En ese momento estaba sola y sigo sola (risas). Cuando elegís una familia monoparental, tus prioridades rotan. No decidí ser mamá sola porque era algo que pensaba desde siempre, sino que mi cuerpo dijo sí cuando estaba sola. Mientras estuve en pareja con Luis, con quien convivimos durante diez años y a quien adoro, no quedaba embarazada y nunca nos preguntamos por qué. Cuando empecé a hacerme estudios descubrí varios problemas que no permitían el embarazo de forma natural. Después me separé, pero seguí con los estudios porque quería saber cuáles eran esos problemas y si tenían solución, pensando a futuro. Mientras tanto me fui a vivir a Madrid, volví, y luego de varios años de estudios, mi médico Fernando Neuspiller me dijo que la cosa venía bien y que probablemente pudiera iniciar un tratamiento en algún momento. Lo pensé y cuando mi organismo estuvo listo, yo estaba sin pareja y con 45 años, con todo lo que eso significa, porque los óvulos envejecen. Entonces recurrí a un donante de semen como podría haber recurrido a la ovo donación o trasplante embrionario donado porque tenía decidido ser mamá y si no podía, buscaba una alternativa. Inclusive pensé en la adopción si no había ninguna otra opción.

-Y nació Lola de todo ese proceso, ¿cómo es el vínculo?

-Todos hablan del romanticismo de la maternidad, pero hay una letra chica que nadie lee (risas). La maternidad no es romántica y en el día a día quizá me enojo, hablamos, nos peleamos, nos amigamos y la llevamos adelante. Somos una familia monoparental muy divertida.

Debora D´Amato: "Todos hablan del romanticismo de la maternidad, pero hay una letra chica que nadie lee. La maternidad no es romántica"
Victoria Gesualdi/ AFV


Debora D´Amato: "Todos hablan del romanticismo de la maternidad, pero hay una letra chica que nadie lee. La maternidad no es romántica" (Victoria Gesualdi/ AFV/)

-¿Te hace preguntas sobre su papá?

-Esta iniciándose en el mundo del habla y además su escuela es muy inclusiva y hay familias con dos mamás, con dos papás, padres separados, familias tradicionales. Esta generación tiene una realidad cotidiana con las nuevas familias que es permanente y no se lo preguntan. Su día a día sin papá es natural para ella. Todavía no me preguntó nada y cuando lo haga, le voy a contar la verdad porque es su derecho y va a saber que hubo un donante gracias al cual su mamá pudo cumplir su sueño.

-¿Pensaste en tener otro hijo?

-Sí, me hubiera encantado darle un hermano o una hermana a Lola y no lo descarto a futuro, con la adopción y no ya poniendo el cuerpo. Hoy no me puedo permitir ese lujo, por una cuestión económica, pero me encantaría ser mamá de nuevo.

-¿Y tenés ganas de enamorarte?

-Me gustaría, sí. Creo que estoy preparada para eso aunque tengo la energía y la libido en otra parte. Pero me gustaría y estoy lista. De todas maneras estoy sola y no lo padezco, sino que lo capitalizo y lo disfruto.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.