Así es el curioso método de reproducción de las sepias en el fondo marino

Los animales del fondo marino son una de las maravillas biológicas del planeta tierra. Cada especie goza de sus peculiaridades y, las sepias, además de por sus espectaculares colores, que suelen oscilar entre el púrpura, turquesa y el rosa, son increíbles por su fascinante método de apareamiento. En primer lugar, hay que destacar que esta especie es capaz de recorrer decenas y decenas de kilómetros en busca del lugar perfecto para la reproducción y la evolución de sus huevos. Por ello, las sepias recaban durante su etapa de apareamiento, paisajes marinos rodeados de superficies rocosas, una zona ideal para depositar a sus crías.

Una vez han hallado el lugar perfecto para reproducirse, empieza el espectáculo. El macho, cuando ha encontrado a una sepia hembra, extiende sus tentáculos alrededor de la cabeza de la misma, realizando una torsión enredada con los tentáculos, colocándose en una posición similar a un abrazo retorcido. En esta postura, el macho y la hembra se conectan, y éste deposita el esperma en el interior de la hembra mediante un tentáculo especial que recibe el nombre de ‘hectocotylus’.

Si el proceso de reproducción ya resulta llamativo de por sí, también lo es el momento previo a llegar al apareamiento. En algunas ocasiones, el número de sepias macho puede llegar a ser de 10 a 1 frente a las hembras, por lo que se desata una auténtica competición por ver quién puede fecundar a la hembra. Los machos más grandes luchan con los de menor tamaño, que poco pueden hacer contra sus oponentes. No obstante, algunos de ellos optan por usar la astucia en lugar de la fuerza. La inteligencia de los más débiles se trasluce ideando un plan alternativo: se hacen pasar por hembras, evitando los enfrentamientos, y, cuando tienen oportunidad, se lanzan con rapidez hacia las hembras, volviendo a cambiar su color al de los machos para ser identificados por la fémina. La hembra, que se puede aparear con múltiples machos utilizando diferentes depósitos de esperma para su nidada, es la encargada de encontrar un entorno rocoso en el que colocar a sus huevos, a salvo de los depredadores, dando lugar a una nueva generación.