CureVac. La vacuna alemana contra el Covid también se probará en la Argentina

Martín De Ambrosio
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Además de la Argentina, el ensayo se realizará con voluntarios en Alemania, Bélgica, México, Colombia y Perú
Patrick Hipp

Aun con los planes de vacunación avanzados en todo el mundo -no sin contratiempos- y con una media docena de productos aprobados con distintas estrategias, continúan los ensayos clínicos en fase tres de otras vacunas que vienen algo detrás del primer pelotón. Y, si no se llega primero, hay que hacerlo mejor: esa es la estrategia que buscan los laboratorios que tienen que mostrar ser más simples (de una dosis u oral, por ejemplo) o poder producirse más rápido. Este último es el caso de la vacuna del laboratorio alemán CureVac (“CureVac 004”), que usa una plataforma de ARN mensajero (ARNm), tal como las norteamericanas de Pfizer y de Moderna, con la ventaja, afirman, de usar menos cantidad del componente activo, lo que posibilitaría una producción que sí podría satisfacer las demandas mundiales. La empresa tiene experiencia en el uso de ARNm para enfermedades infecciosas y cáncer, y sus fundadores convencieron de la tecnología al propio Bill Gates, quien financió su crecimiento, más de una década atrás.

Como en todos los casos, previa a su aprobación hay que hacer los ensayos en gran número de voluntarios. Y la Argentina será una de las sedes: desde el lunes pasado y durante todo marzo se están inscribiendo voluntarios (desde los 18 años) en nueve hospitales del Gran Buenos Aires (cinco), de la Capital, de Zárate, de Mar del Plata y de Rosario, para llegar a los 9000 necesarios. La idea es reunir cerca de 40.000 en total, sumando los centros de reclutamiento de Alemania, Bélgica, México, Colombia y Perú, entre otros. Para la producción en escala, CureVac se asoció con el gigante Bayer, que tiene presencia en la Argentina desde hace más de un siglo, y puede hacer el seguimiento una vez que la Anmat la apruebe. La “004” es una vacuna de dos dosis, con un intervalo de 28 días. El coordinador del ensayo científico en el país, Juan Marini, director del Hospital Evita Pueblo en Berazategui, dice que la intención es que en 90 días se levante el ciego (debido a que se hace con una rama placebo, en la que la mitad recibe la vacuna y la otra, una solución salina, y a la vez nadie sabe cuál es cuál) y se vacune a todos los voluntarios.

-¿No es muy rápido 90 días? ¿Alcanzará para medir enfermos en una y otra rama del estudio?

-Quizá pueda ser un poco más, 120 días. El seguimiento total será por 13 meses. Ya hay 13.000 enrolados hasta ayer [por el martes] en todo el mundo, y se busca que sean 37.800 en total. No vamos a tardar mucho de todos modos. Además de la eficacia, se busca reafirmar la seguridad, que ya con fase II está casi demostrada.

-¿Cuál es la ventaja de esta vacuna respecto de las otras con ARNm?

-Tiene una gran ventaja respecto de su fabricación, porque necesita del componente activo 12 microgramos, contra 100 microgramos de la de Moderna y 30 de la de Pfizer. Por eso, se pueden fabricar más en menos tiempo. La conservación también es de -70ºC, pero tiene la ventaja de que una vez descongelada se mantiene en heladera común 16 horas. Eso ayuda mucho. El ARNm está basado en información genética y transporta instrucciones para que las células del cuerpo fabriquen el antígeno que activa el sistema inmunitario y se generen anticuerpos y células T para combatir el SARS-CoV-2.

-¿Dónde se produce la vacuna?

-La fábrica está en Alemania y en Bélgica, pero la Argentina se posiciona en mejores condiciones para el futuro en cuanto al acceso.

-¿Será así? Después de la experiencia de la vacuna de Pfizer, cuyos ensayos en argentinos permitieron la aprobación por parte de la FDA de los Estados Unidos y no llegó ni un solo embarque, quedan dudas.

-Yo no tengo que ver con la comercialización, pero el precio de mercado es la mitad de la de Pfizer, eso también es positivo.

-¿Qué tipo de voluntarios buscan?

Personas de más de 18 años, que no estén embarazadas, ni con proyecto de estarlo, que no estén en tratamiento con quimioterapia, ni sean inmunosuprimidos. Pacientes con otras comorbilidades, o diabetes o hipertensión, están habilitados. Tampoco hay limitante de edad, ya que en Holanda hay vacunados de hasta 85 años.

 CureVac es el laboratorio alemán a cargo de la nueva vacuna
Patrick Hipp


CureVac es el laboratorio alemán a cargo de la nueva vacuna (Patrick Hipp/)

-¿Los que tuvieron Covid pueden participar?

-Si tuvo coronavirus no entra en protocolo, pero a los que pudieron ser asintomáticos no les hacemos un análisis para saber si tienen anticuerpos. Es decir, se les saca sangre el mismo día de la vacunación, pero no lo tenemos previamente analizado. Salvo que el día que viene la persona tenga síntomas, en cuyo caso se la hisopa y se le hace un test rápido.

-¿Creen que va a llegar a aplicarse masivamente este año?

-La posibilidad está. Hay que ver qué habló el Ministerio de Salud con la empresa. Pero para conseguir la inmunidad de rebaño, la Argentina tiene que vacunar como mínimo a ocho millones de personas y estamos muy lejos de eso. Así que todas las vacunas son bienvenidas.

-Después de tantos ensayos que se hicieron y hacen en la Argentina de estas vacunas (Pfizer, Sinopharm, Cansino y Janssen), ¿qué dificultades o ventajas tiene llegar un poco después?

-Como decía, cuantas más vacunas haya, mejor; si garantizan que haya anticuerpos por un tiempo y ayudan a aplacar la pandemia, bienvenidas sean. En julio y agosto pasado tuvimos la mayor cantidad de casos y, aunque nunca colapsamos, tuvimos muchos pacientes en asistencia respiratoria, muchos más de lo habitual. El invierno que viene tenemos que estar en mejores condiciones.

Para conocer cómo participar del ensayo, consultar en los siguientes centros médicos: